Opinión / Columna
 
Mujeres en Hidalgo  
Liliana Castillo 
Nada negativo
El Sol de Hidalgo
17 de marzo de 2010

  Por Liliana Castillo

Pachuca, Hidalgo.- Buenas vibras para la llegada del equinoccio de primavera. Por tratarse de una época de balance y equilibrio, este 20 de marzo es una gran oportunidad para renovarnos y replantearnos sueños y metas.

Con la llegada de la primavera, de acuerdo con la estudiosa Aurora Soto, se podrán abandonar y desechar energías, pensamientos y recuerdos negativos.

"Es una buena época para proyectar acontecimientos nuevos en nuestra vida como conseguir un buen empleo, cambiar de casa, iniciar un romance, o decidirnos a ser finalmente felices".

Explica que en diferentes culturas alrededor del planeta, los equinoccios son sinónimo de cambio, de cierres y aperturas de ciclos.

"Por eso mucha gente, en este día, tiene la costumbre de reunirse en lugares específicos para realizar diversos rituales, tradición que data desde los inicios de la humanidad".

Insiste en que la naturaleza es un factor determinante en las acciones del hombre.

"El agua, la tierra y el sol son elementos generadores de vida y por ello les rendimos tributo".

También es durante el equinoccio cuando la gente acostumbra a vestirse de blanco, para atraer las buenas vibras.

"El blanco es la conjunción de todos los colores. La pureza. El poder manejarnos en esa pureza con el cosmos. Es una tradición pagana, y todos los años varia en día y hora. Para este 2010, la primavera en la ciudad de México entrará el 20 de marzo, a las 11 de la mañana con un minuto, ubicándonos en la pirámide del Sol. Y Chichenitza, será a las 11:32 de la mañana".

Aurora Soto insiste en que la primavera es tiempo de renacimiento. Así que menciona que ésta sería una buena oportunidad para agradecer todo lo que hemos recibido en este primer semestre del año.

"Sí, sé que no ha sido sencillo para muchos, y se ha caracterizado por cambios importantes en la historia de la humanidad, pero también ha sido un periodo numerológicamente bueno, ya que le corresponde el número 9, que representa el cierre de muchos ciclos".

El año inicia, menciona, con el signo de Aries. Y la primavera también nos permite obtener los equilibrios necesarios entre la luz y la oscuridad, para replantear lo que sucede en nuestra vida.

"Contamos con un mayor equilibro interno y vibramos de manera diferente. En nuestro corazón existe más armonía".

Menciona que no es necesario acudir a centros religiosos o arqueológicos para obtener esta energía, ya que se encuentra en todos lados.

Lo que sí propone, es levantar las manos, justo en el equinoccio, con dirección al sol, y repetir.

"Invoco la luz del cristo interno, yo soy un canal claro y perfecto, la luz es mi guía".

Eso nos llevará, a decir de la estudiosa, a un estado emotivo más fuerte.

"Nos desintoxicaremos de la parte fría de la tierra y en nuestro ser lograremos cambios para volvernos más cálidos".

En conclusión, este equinoccio de primavera le permitirá renovar su energía para sentirse mejor.
 
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