Policiaca
Asaltado por supuestos agentes
Dos tipos, uno vestido con chamarra de policía preventivo, interceptaron al empleado Juan Gilberto Zamora Vértiz, en la colonia El Magisterio, a quien atracaron. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
4 de octubre de 2008

Por Oscar Martínez

Tulancingo, Hidalgo.- Dos sujetos, uno vestido como policía preventivo, atracaron a un empleado que caminaba en la tulancinguense colonia El Magisterio.

Juan Gilberto Zamora Vértiz, de 28 años, resultó víctima de lo anterior, recientemente, en horario vespertino.

Refirió que transitaba hacia El Magisterio II, en busca de su conocido Jesús López.

De momento lo interceptaron dos individuos, uno de los cuales portaba una chamarra negra, como de agente policiaco. Preguntaron qué hacía en el sitio.

Respondió que buscaba a la mencionada persona. Los sujetos contestaron que allí no vivía nadie con ese nombre.

Ordenaron que "se pegara" a una pared próxima. Comenzaron a catearlo. Aprovecharon para despojarlo de su cartera. Allí guardaba documentos personales y fotos familiares.

También le quitaron un monedero que portaba en su cinturón, con 30 pesos en efectivo.

Le arrebataron su teléfono celular y un dije de cuarzo con bronce que colgaba de su cuello.

Una vez desvalijado, los malhechores exigieron que se "largara" y agregaron que no querían volver a verlo por el lugar.

Si los desobedecía, le iban a dar de "plomazos". Imaginó que eran policías y se retiró corriendo hacia unas milpas.

Llegó a una caseta de vigilancia, donde pidió apoyo al agente policiaco de guardia.

Este afirmó que los delincuentes no eran uniformados preventivos ni de Tulancingo ni de Santiago Tulantepec, pues allí es una zona limítrofe entre ambas demarcaciones.

Lo conminó a que denunciara el incidente que sufrió.

De tal forma que Juan Gilberto Zamora, de quien se omite su domicilio por razones de seguridad, compareció en el Ministerio Público, adscrito a Seguridad Pública.

En la indagatoria 18/2420/2008, señaló que en caso de que vuelva a ver a los delincuentes que lo atracaron los reconocería plenamente.