Policiaca
"¡Renemos a tu hijo!", advirtió sujeto para tratar de extorsionar a vendedor
En la esquina de Avenida del Maestro y la carretera federal México-Tuxpan (bulevar Emiliano Zapata), tiene su restaurante el comerciante que intentaron extorsionar desconocidos. El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
4 de octubre de 2008

Tulancingo, Hidalgo.- Cuando casi era extorsionado, recientemente, un restaurantero, vecino de Tulancingo, descubrió que estaba siendo engañado con aparente secuestro de su hijo.

Clemente Islas Espinosa refirió que recibió una llamada telefónica en su hogar, ubicado en la Avenida del Maestro, esquina carretera México-Tuxpan, fraccionamiento Los Pinos.

El interlocutor era un individuo que, al borde del llanto, le expresó: "Papá, estoy en un grave problema; ayúdame".

Pareció que era la voz de su vástago, Daniel Islas López, de 15 años.

En seguida, otro sujeto se puso al teléfono y advirtió: "¡Tenemos a tu hijo!, ya lo escuchaste. "¿Cuánto dinero tienes?"

El comerciante contestó que diez mil pesos.

"Sube a tu vehículo y vete a Elektra. Dame tu número de celular y no cuelgues", ordenó.

Obedeció. En el camino entró una llamada a su aparato móvil con los dígitos 5543380763, del mismo tipo que le dio instrucciones minutos antes.

Exigió que continuara su camino al citado negocio, establecido en la calle 21 de Marzo, y no colgara. Había mucho tránsito.

Al restaurantero lo acompañaba un empleado. Al llegar a la esquina de 21 de Marzo y Nayarit, le hizo una seña a su trabajador para que le marcara a Daniel.

Se orillaron y bajó el trabajador. Logró comunicarse con el adolescente, el cual afirmó que estaba bien e iba saliendo de la escuela, situación que informó a su patrón.

Por consiguiente, Clemente canceló la llamada que tenía esperando en el celular. "Quien la realizó volvió a hacerla, pero ya no le contestó.

Clemente Islas compareció en el Ministerio Público, adscrito a Seguridad Pública, para denunciar lo antes anotado.

En la averiguación previa 18/2413/2008, sacó a colación que, días antes, detectó que cerca de su restaurante, establecido en su domicilio, se detenía una pareja.

Permanecían dentro de una camioneta Explorer, negra, sin placas. El varón movía papeles y subía y bajaba constantemente.

El mismo una ocasión fue a ofrecerle camarón, pero sin muestra. Solicitó el número telefónico doméstico y se lo dio.

Posiblemente este sujeto tenga algo que ver con la extorsión de que intentaron hacerlo objeto, arguyó el quejoso. (O.M.)