Policiaca
Herrero denunciado por incumplir con techar cancha de plantel, en Cuautepec
El ahora indiciado prometió techar la cancha en la primaria Eliseo Bandala, de Cuautepec, pero hasta el momento no cumple. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
3 de octubre de 2008

Tulancingo, Hidalgo.- El herrero que fue contratado para techar la cancha de básquetbol en la primaria Eliseo Bandala, de Cuautepec, ha incumplido, a pesar de que le pagaron una parte por adelantado.

Roxana Obregón Hernández, tesorera del Comité de Padres de Familia del plantel, acudió al Ministerio Público, adscrito a Seguridad Pública, para querellarse por lo anterior.

Esto lo hizo contra Mario Alberto Huerta Ureste, al cual, el pasado 10 de diciembre, le entregó 40 mil de los 150 mil pesos que cobraría por el techado de la citada área del plantel.

Dio el dinero en presencia de los demás integrantes y del director Bruno García Marciano. Prometió ponerse a trabajar inmediatamente, tras detallar las especificaciones de la obra.

Obregón Hernández, habitante de la calle Hidalgo, en la comunidad de Santa María Nativitas, refirió que el herrero aseguró que entregaría la primera fase en un mes, en enero del 2008.

Sin embargo, una vez que recibió la suma se perdió de vista. Lo buscaron repetidas veces en su taller, establecido en la arteria Morelos, y en su hogar, situado en Belisario Domínguez, en Cuautepec, sin encontrarlo.

Familiares recibían de mal modo a quienes trataban de localizarlo e incluso daba la impresión de que lo negaban.

Por fin, a finales de marzo pasado tuvieron éxito. El ahora indiciado afirmó que iría a comenzar los trabajos, tras haberle advertido que cancelarían el contrato y tendría que regresar los 40 mil pesos que le anticiparon.

De tal forma que en abril construyó nueve bases de concreto con zapatas, placas y tornillos, pero volvió a "desaparecer".

En junio del 2008, de nueva cuenta lo encontraron. Le afirmaron que los 365 progenitores se encontraban sumamente molestos por estar incumpliendo con la obra.

Retornó a seguir los trabajos. Llevó nueve postes y mencionó que se le había acabado el dinero, si deseaban que continuara tenían que darle otra suma.

Se retiró del plantel, dejando tirados los pilares. Debido a tal situación, la tesorera decidió denunciar el caso en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el 7 de agosto de este año.

La instancia se declaró incompetente para atender el asunto. Por esto, Roxana Obregón optó por acusar judicialmente por lo antes anotado a Mario Alberto Huerta. (O.M.)