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Policiaca
En jaque por falso secuestro
Patrulleros recorrieron diversos sectores, tras el falso aviso del plagio. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
2 de octubre de 2008
Por Claudia González-Rubio
Tulancingo, Hidalgo.- Gran despliegue policiaco hubo, la tarde-noche de anteayer, debido al temor de que un médico hubiera sido secuestrado. Finalmente, se trató de una extorsión telefónica de la que fue víctima el profesionista. El lunes pasado, a las 18:45 horas, la Policía Municipal de Tulancingo, en conjunto con elementos de la AFI y de la DGSPyTE, realizaron un operativo. El director de la Preventiva, Alberto del Razo, comentó que el médico Jacinto Ocádiz recibió una llamada telefónica. Los interlocutores le exigieron cuatro mil pesos para liberar a su hijo supuestamente secuestrado. Al parecer, le refirieron el nombre de su vástago Canek Ocádiz, quien labora en Tránsito y Vialidad de este municipio. El profesionista trató de localizar a su hijo vía telefónica y no lo consiguió, por lo que entró en desesperación y depositó la cantidad solicitada. Siguió recibiendo llamadas. Los extorsionadores le dijeron que más tarde lo verían para que les diera más dinero. Lo citaron en la sucursal bancaria de Scotiabank ubicada en Plaza El Patio. La víctima de fraude debía estar ahí en espera de una camioneta roja o negra; no le dieron más datos, únicamente que estuviera atento. Patrullas se situaron en sitios estratégicos a fin de detener a los estafadores, pero nunca llegaron. Posteriormente, agentes policiacos no encontraban a Jacinto Ocádiz, por lo que especularon que pudo haber sido secuestrado. A bordo de patrullas, recorrieron varios puntos de Tulancingo y Santiago Tulantepec con objeto de localizar los vehículos y al profesionista. Cerca de las 21 horas, encontraron al médico, quien estaba a salvo. Finalmente, sólo se trató de una extorsión vía telefónica que puso en jaque a diversas corporaciones policiacas. Alberto del Razo comentó que una vez más faltó comunicación entre familiares, por lo que hubo desesperación, y en este caso la víctima depositó cuatro mil pesos. Recomendó a quienes reciban este tipo de llamados no alarmarse; primero busquen a su familiar en cuestión, no depositen dinero en efectivo ni compren tarjetas telefónicas para dar el número confidencial. Lo que deben hacer, exteriorizó Del Razo, es dar aviso a la Policía. A principios de este mes, la Policía Municipal de Tulancingo tuvo conocimiento de varios casos similares, en los cuales, a través de llamadas telefónicas, intimidaron a familias con la misma mecánica para conseguir dinero. |
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