Policiaca
Niño ahogado y joven se ahorcó
El Sol de Tulancingo
1 de octubre de 2008

Tulancingo, Hidalgo.- Un infante murió ahogado, a inicios de esta semana, al caer a un pozo construido para letrinas, en su hogar, ubicado en el municipio de Metepec.

A pesar de que sus primas se dieron cuenta del accidente y avisaron, familiares tardaron en sacar del foso a Gustavo Adolfo Hernández Miranda, de seis años.

Al rescatarlo, lo condujeron a la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de la localidad, pero fue ingresó muerto.

Inés Miranda Miranda expuso que preparaba la comida, mientras su vástago jugaba en el patio de su casa.

Lo acompañaban sus primas Dulce María y Blanca Azucena, de siete y cinco años.

Súbitamente, la primera acudió a verla. Gritando, la conminó a que fuera, pues el niño se había caído en el pozo para las letrinas.

Acudió de inmediato. Sin dudarlo se lanzó, pero casi se ahoga porque no sabe nadar.

El foso, de unos dos y medio metros de profundidad, está lleno de agua de las lluvias. Fue excavado, recientemente, mediante el programa Oportunidades.

Inés Miranda citó que familiares tuvieron prácticamente que sacarla. Aunque buscó como pudo, no pudo localizar al infante entre el agua turbia.

Un primo se sumergió y sacó al pequeño. Notaron que no respiraba. Con la esperanza de que lo revivieran, lo trasladaron a la clínica del IMSS.

Allí les informaron que Adolfo Hernández había perecido, de lo cual tomó conocimiento personal del Ministerio Público, adscrito al tulancinguense Hospital General.

En la averiguación previa 18/HG/807/2008, Miranda no culpó a nadie de la muerte de su hijo.

De acuerdo con la necroscopia de rigor, dejó de existir a causa de asfixia por mecanismo de sumersión, es decir, ahogado. (O.M.)