Internacional
Se enfrenta grupo armado con el Ejército en Colombia; 11 muertos
Organización Editorial Mexicana
7 de septiembre de 2008

REUTERS

Bogotá, Colombia.- Once integrantes de un grupo ilegal armado al servicio del narcotráfico murieron este domingo en combates con tropas del Ejército en una zona montañosa del suroeste del país, estratégica para la producción y el tráfico de cocaína, informaron las autoridades.

Los enfrentamientos se registraron cerca al pueblo de Argelia, en el departamento del Cauca, donde las tropas del Ejército chocaron con un reducto de los denominados "Rastrojos". El Ejército encontró en poder de los 11 combatientes muertos fusiles, municiones, prendas militares y equipos de comunicaciones.

"Los Rastrojos" forman un ejército ilegal armado al servicio del narcotráfico y su máximo líder era Wilber Varela, un traficante colombiano del Cartel del Norte del Valle que fue asesinado a comienzos de este año en Venezuela.

El Cartel del Norte del Valle es considerado por autoridades de Colombia y Estados Unidos como la mayor organización de narcotraficantes del país sudamericano, y está acusado de exportar alrededor de 500 toneladas de cocaína desde 1999, valoradas en más de 10.000 millones de dólares. La organización alcanzó su apogeo en el mundo del narcotráfico a finales de la década de 1990, después de la desarticulación de los carteles de Medellín y Cali.

El grupo armado ilegal de Varela mantiene aún una guerra por el control de zonas estratégicas para el cultivo de hoja de coca y la producción de cocaína con "Los Machos", la organización armada de Diego León Montoya, el máximo líder del Cartel del Norte del Valle capturado por el Ejército hace un año. Colombia afronta un conflicto interno de más de cuatro décadas en el que intervienen la guerrilla izquierdista y grupos armados al servicio del narcotráfico.

El país sudamericano de más de 44 millones de habitantes es considerado el primer productor mundial de cocaína, con 600 toneladas anuales. El Gobierno del presidente Alvaro Uribe sostiene que el narcotráfico es el combustible que financia a la guerrilla y a otros grupos armados ilegales, conformados por antiguos combatientes de los desmovilizados escuadrones paramilitares de ultraderecha.