Tulancingo
Alegra vida de niños con venta de globos
Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
28 de abril de 2013

Por Edgar Ávila

Tulancingo, Hidalgo.- Ya está en puerta el Día del Niño y uno de los objetos con mayor presencia en esta festividad lo son los globos, un producto que si bien ha mermado en su demanda, aún subsiste en la escena urbana, principalmente en jardines y espacios infantiles.

David Orduña Cabrera por más de tres décadas ha alegrado la vida de los niños, ya que le caracteriza su buen humor y un amplio cargamento de globos de todos colores y formas.

"Los preferidos de los niños son los superhéroes y de las niñas las princesas", dijo.

Él inicio la venta de globos a los 14 años por enseñanza de su padre.

"Recuerdo que mi papá se levantaba muy temprano, inflaba a pulmón y salía a las calles desde la mañana para encontrarse con su clientela", platicó mientras alistaba un globo metálico que colocó en la mano de un infante.

Hoy los globos no se inflan a pulmón, pero sí se hace un esfuerzo importante en la transportación y llenado; un día antes de salir a vender, se hace el llenado y todos aquellos globos que no logramos comercializar, los regresamos a hacerles una pequeña recarga, porque no pueden vaciarse, ya que el gas no se puede devolver al recipiente y no podemos desperdiciar el helio, porque sería dinero perdido.

En cuanto a la transportación, "tenemos que ser cuidadosos para no maltratar la mercancía, en la que se invierte un promedio de 500 a 700 pesos.

Orduña descartó que la venta de globos sea un negocio jugoso en las llamadas temporadas altas, pues desafortunadamente cada día son menos quienes compran este tipo de objetos. La situación económica que prevalece en el país y la decadencia de este oficio ha hecho que la tradición de regalar globos se vaya perdiendo y lo que posiblemente era un negocio ahora sólo es una forma de subsistir.

En la venta de globos hay cambios muy marcados. El primero de ellos está en los precios: "Antes no pasaban de los 2 a 3 pesos y hoy los más baratos cuentan entre 10 y 15 pesos, mientras que 40 pesos los de helio.

Siempre tratamos de tener mercancía novedosa; lo de hoy son los globos metálicos. Con este producto, el oficio retomó otro rumbo y decayó, ya que las diversiones infantiles fueron otras y la presencia de globos fue masiva en las tiendas.

En mi caso, siempre he tenido como espacio de venta La Floresta; trabajamos de lunes a domingo. Iniciamos la venta desde las 10:30 y nos retiramos a eso de las 7 de la noche, aunque en ocasiones especiales como la que se avecina nos quedamos hasta las ocho.

De su familia, él y un hermano son los que se inclinaron por seguir los pasos de su padre con la venta de globos. Es un oficio noble y que te da la enorme satisfacción de hacer feliz a alguien. Los Globos son una delicia para los pequeños "Cuando un bebé o un niño reciben un objeto de este tipo, se produce una imagen conmovedora.

Del total de mercancía, una parte se compra y otra se elabora de forma artesanal, una vez al mes se viaja a la ciudad de México para adquirir los globos, se compran por bolsa o por centenas con la finalidad de tener lo más actual, porque las figuras cambian de moda muy rápido.

En días feriados o de festividades se venden hasta 60 globos, pero de manera regular hay ocasiones en las que hemos regresado a casa sin una venta. Sin embargo, permanecemos en el oficio por que nos gusta y porque nos hace recordar el esfuerzo y ahínco de mi papá.

Don David cursó hasta el tercer año de primaria y por ello apoya a sus hijos para que se superen, pues no sabemos si al paso que va este oficio algún día desaparezca, toda vez que con la venta tan magra es difícil subsistir.

Las mayores ventas se realizan los domingos, así como en el Día de Reyes, 14 de Febrero y, por supuesto, este Día del Niño, donde invitamos a los papás a que apoyen a los globeros locales, quienes ofrecemos variedad y mucha calidad, además de una atención personalizada, finalizó el vendedor municipal nacido hace 48 años en Guanajuato, pero radicado en Tulancingo desde hace más de tres décadas.