Tulancingo
Siempre trasmite actitud positiva
Fabiola María Santoyo. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
27 de octubre de 2010

Por Concepción Ocádiz

Tulancingo, Hidalgo.- Fabiola María Santoyo López es la presidenta del Club Rotario.

Esta mujer, con sólo verla, transmite siempre una actitud positiva. Es de esas personas que emana respeto y solidaridad, además, un profundo cariño hacia los que menos tienen.

La responsabilidad la lleva con gran entereza y comenta que este periodo, en el cual le toca presidir a este club de servicio en la ciudad, será para sembrar y cosechar, siempre, pensando en los demás.

Le distingue la hermandad, el compañerismo y la amistad sincera.

Originaria del Distrito Federal, es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Puebla.

Se tituló por Mención Honorífica -tras 27 años de que en esta institución una mujer no lo lograba-, esto y más la hace única y, sobre todo, demuestra que "cuando se quiere, se puede".

Hizo una investigación sobre Derecho Prehispánico, trabajo por el que le llovieron numerosas propuestas de trabajo, pero ella decidió privilegiar el rol de esposa y madre.

Casada desde hace 3 décadas con el dentista Antonio Ponce Galeazzi, con quien procreó 3 hijos, Faby se dice ser una mujer feliz.

Recientemente fue elegida presidenta del Club Rotario.

Cabe señalar que es la segunda mujer en la historia de esta agrupación a la que le toca presidir, la primera fue Sara Gutiérrez.

Recuerda que cuando llegó a Tulancingo, dentro de las primeras actividades que desempeñó, fue dar clases mientras su esposo abría su consultorio.

De hecho le gustaba tanto enseñar, que durante una década compartió sus conocimientos con varias generaciones de preparatorianos.

También fue subdirectora en la Del Valle, de esta ciudad, y fue la directora de la carrera de Derecho en la Universidad CUOH.

En 1984, en Tulancingo, se convirtió en presidenta del Consejo de Familia adscrito al Juzgado Familiar.

Esta encomienda le dejó gratos recuerdos, como todo lo que ha emprendido.

Claro, como en todo, las cosas no siempre han sido fáciles, señala.

Pero uno aprende a "surgir desde abajo, con tesón y esmero".

Tan bien les fue, que lograron abrir un negocio de redes mercantiles. Fue exitoso, en 1991, pero después de la crisis económica, ya para 1995, el panorama parecía "tambalearse", pero como Faby es una mujer de fe y de trabajo junto con su familia, salieron avante.

Fabiola es incansable.

Lo mismo gestiona ayuda para quienes menos tienen, que aboga por sus vecinos en el fraccionamiento Los Pinos.

Tiene varios objetivos en la mira.

Y cuando habla de ellos, se entusiasma significativamente.

Precisa que dentro de los programas torales de los rotarios está combatir la polio.

Cada año se realizan colectas que se destinan a todo el mundo.

Lamentó que en varios países haya resurgido esta grave enfermedad.

Cabe señalar que los integrantes del Club Rotario Internacional son quienes aportan el dinero para la elaboración de las vacunas que se distribuyen a nivel mundial.

Proyecta, además, una colecta de zapatos en febrero para que se repartan en diversas comunidades vulnerables.

Añadió que en este año, de intercambio, viajaron a diversas partes del mundo 14 jóvenes.

Y hablando de los adolescentes, adelantó, se prepara una convocatoria para formar el grupo Rotarac, que estará integrado por aquellos que tengan entre 18 y 30 años, con espíritu de servicio.

La invitación estará abierta para el próximo 29 de ese mes, en un conocido salón de esta ciudad, para todos aquellos altruistas.

Faby lleva muy en alto los slogan rotarios: "Dar de sí, antes de pensar en sí" y "La amistad con vocación de servir".

"Hay que ser uno mismo, sin máscaras, recordar que somos seres humanos, únicos e irrepetibles".

"Una mujer no puede estar peleada con un hombre, por pensar en la lucha de géneros, yo creo que somos complemento".

Esta vida es de retos: "Hay que actualizarse y profesionalizarse; estamos en un mundo altamente competitivamente".

"Dios nos dio facultad para entregar parte de lo que tenemos; hay que ser desprendidos y generosos, no nos cuesta nada".