Tulancingo
El hombre "patas de gallo"
Leyendas que tienen estrecha relación con el entorno y lugareños de las comunidades de la sierra Tepehua. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
24 de junio de 2010

Por La Redacción

Tulancingo, Hidalgo.- La semana anterior, EL SOL DE TULANCINGO platicó con una persona de la tercera edad de San Bartolo Tutotepec.

En el marco de una lluviosa tarde, en una fonda donde el "platillo fuerte" era una taza de café, el lugareño que pidió omitir su nombre, relató una historia de terror que le contó su abuelito, cuando era niño, mismo que también compartimos con nuestros lectores.

Cuenta que allá por 1905, en Tutotepec, había muy pocos habitantes, los caminos eran desolados. "Para llegar a su casa, mi abuelo tenía que atravesar el monte; ante ello, había que caminar aprisa, para que no los alcanzara la noche".

Una tarde, citó, su mamá lo mandó al pueblo a comprar pan por la tarde; sin embargo, se puso a jugar con otros niños.

Una señora le dijo: "vete para tu casa, porque dicen que se aparece un hombre que tiene patas de gallo, no sea que te vaya a dar un susto".

El niño, presuroso, corrió angustiado entre la vegetación, encontrándose de frente a una persona que le dijo: ¿Qué te pasa?

El chamaco, de nueve años, le dijo: es que ya se me hizo de noche y dicen que se aparece un hombre que tiene patas de gallo. "No te preocupes, yo te acompaño, no tengas miedo", le contestó el hombre.

El abuelito del relator contó que caminaron hasta que llegó a su casa. "Aquí te dejo, tengo que irme".

El niño le dijo: "eso que cuentan del hombre que tiene patas de gallo no a de ser cierto". El hombre le dijo: "yo creo que sí", fue entonces que clavó su mirada hacia el suelo y con asombro vio como su acompañante en vez de tener uno pies normales, tenía unas "patas de gallo".

"Mi abuelo casi se desmaya del susto; tocó la puerta y le contó a su mamá de lo ocurrido". Abundó que salieron a buscarlo, pero se había ido con rumbo desconocido.

Sin duda, esa historia, vale la pena retomarla cuando cae la noche, para hacerla más interesante o cuando llueve.

Si tienen otro relato de esa índole, pueden mandarlo al correo: juanmanuel-436@hotmail.