Tulancingo
Tianguis de autos, peligroso
Múltiples denuncias por fraude, robo y hasta asalto, perpetrados en el tianguis de autos usados en esta ciudad, tienen registradas en la agencia del Ministerio Público. Foto: El Sol de Tulancingo.
El Sol de Tulancingo
25 de enero de 2010

Por Felipe Vega

Tulancingo, Hidalgo.- El tianguis de autos usados que funciona, todos los jueves, en Tulancingo, no deja de ser escenario de hechos delictuosos en agravio de pacíficas personas que tienen intenciones de vender o comprar algún automotor.

En apariencia, los operativos policiales que se instrumentan, algunos de manera sorpresiva, no han dado resultados eficaces y los delincuentes siguen haciendo de las suyas.

Múltiples denuncias penales por robos y fraudes se tienen contabilizadas en el libro de averiguaciones previas de la agencia del Ministerio Público (MP), adonde comparecen las víctimas.

Este jueves, asaltaron a joven campesino que llegó al lugar para vender una camioneta americana que, con mucho sacrificio, adquirió en Estados Unidos.

Armando Ortega Trejo, de 20 años, vivió amarga odisea y, en cuestión de minutos, se quedó sin su unidad, valuada en 85 mil pesos.

Comentó que, el jueves pasado, salió de su domicilio para dirigirse al tianguis que funciona en los costados de la carretera México-Tuxpan, a la altura del entronque a Acatlán.

Tenía intenciones de vender su Ford Ranger tipo Pick up, modelo 2000, color negra, placas de circulación de Minessota, en la Unión Americana.

Repentinamente, llegaron dos individuos que fingieron estar interesados en adquirir la unidad. Tras decirles que la vendía en 85 mil pesos, le pidieron que salieran a probarla.

Uno de los tipos se subió con el campesino y enfilaron hacia el bulevar La Morena, donde, de manera sorpresiva, sacó una pistola y le dijo:

"Vas a seguir manejando y no intentes nada, porque te mueres".

El joven no tuvo más remedio que obedecer. Transitaron por diversos lugares, incluyendo unos caminos de terracería, hasta llegar al municipio de Acatlán.

En un despoblado, el bandido le ordenó a Armando que frenara y se bajara de la camioneta.

Todavía el campesino quiso hacer un intento por evitar el hurto de su unidad, pero aquel volvió a amenazarlo de muerte.

La víctima se quedó sola, viendo cómo el delincuente se llevó su camioneta que hace apenas unos meses trajo del vecino país del norte.

Se fue caminando. Al llegar a una casa, le dijeron que estaba en un pueblo del municipio quesero.

Pidió ayuda para regresar a su casa. Luego de contarles a sus familiares la odisea que vivió, le aconsejaron que acudiera a las oficinas del Ministerio Público.

El agraviado pidió, al final de su declaración, que efectivos de la Coordinación de Investigación hagan las averiguaciones necesarias para recuperar su unidad y encarcelen a los bandidos.

Hechos como el ya narrado suceden frecuentemente en el tianguis, lo cual pone de manifiesto que representa un peligro para las cientos de personas que acuden al lugar con el fin de vender o comprar algún automotor.