Policiaca
Infiel asesinó a su suegra
Efraín Herrera Orozco ya fue puesto tras las rejas por el homicidio de su suegra. Foto: El Sol de Hidalgo.

El Sol de Tulancingo
15 de noviembre de 2009

Por Juan Sabino Cruz

Apan, Hidalgo.- Un sujeto confesó haber asesinado a su suegra para evitar que divulgara sus infidelidades y lo separaran de su esposa e hijos. El homicida ya está tras las rejas.

Efraín Herrera Orozco, vecino de Apan, es el nombre del sujeto que con mentiras trató de evadir la acción de la justicia; sin embargo, cayó en contradicciones que lo obligaron a divulgar su crimen y terminar tras las rejas.

Como se informó en la edición del día 31 de octubre, en un canal de aguas pluviales fue hallada muerta una mujer, quien empezaba a ser devorada por los animales.

Oficiales de la Coordinación Estatal de Seguridad tomaron conocimiento de los hechos y dieron a conocer que la noche del miércoles 28 de octubre les reportaron que había un cadáver en el desagüe pluvial, a escasos 200 de la carretera estatal Apan-Santa Cruz.

Los uniformados se trasladaron al lugar donde efectivamente encontraron el cuerpo de una mujer que ya era devorado por la fauna. La víctima fue identificada como María Antonia Hernández Lagos, de 55 años, vecina de la calle 5 de Mayo, en el poblado de La Laguna, municipio de Apan.

Trascendió que la mujer había desaparecido desde el domingo anterior. El reporte oficial fue recibido a las 14 horas del lunes, en las oficinas de Seguridad Municipal.

José Dolores Salinas, comandante de la Agencia de Investigación Estatal, adscrito en Apan, recibió un oficio de investigación derivado de la averiguación previa 2/775/2009, iniciada por el agente del Ministerio Público.

Los agentes empezaron a averiguar y se enteraron que la noche del domingo 27 de octubre la mujer había sido vista por última vez en compañía de su yerno Efraín Herrera.

Localizaron a Efraín Herrera para interrogarlo. Éste acreditó una excelente coartada y estableció que a las 6 horas del domingo había salido de su hogar, ubicado en el poblado de La Laguna, para ir a trabajar; inclusive presentó documentos.

Sin embargo, los investigadores se enteraron que el referido individuo solicitó permiso en su empleo, después de tomar unas cervezas consiguió prestado un automóvil Honda y gran parte de la tarde la pasó con su novia Deyanira Barrera, de 16 años, vecina del cerro de San Pedro.

Al entrevistarse con la joven Deyanira Barrera Vargas, afirmó que aproximadamente al medio día del domingo había sido visitada por su novio Efraín, a bordo de un coche color negro, y en el mismo la llevó a visitar a sus familiares en el poblado de El Tepozán.

Después de las 16 horas regresaron a casa y su pareja sentimental se quedó dormido.

Aproximadamente a las ocho de la noche Efraín le dijo que iba a ir por unos celulares a la colonia Infonavit. Tardó aproximadamente dos horas y le mostró dos aparatos que presuntamente le habían entregado.

Los investigadores volvieron a entrevistar a Efraín Herrera; le indicaron que no había trabajado todo el domingo, entonces éste aceptó haber solicitado permiso, pedir un automóvil prestado y regresar a Apan, pues quería estar al lado de su novia.

PROBLEMAS FAMILIARES

Refirió que desde hace un mes sorteaba fuertes problemas con su suegra María Antonia Hernández Lagos, pues con frecuencia le refería que ya sabía que tenía otra vieja y que se cuidaran porque a los dos les iría mal.

Además, amigas de la madre de sus hijos fueron a visitar a Deyanira para amenazarla. La joven le reclamó y propuso que, para acabar con los conflictos, mejor dieran por terminada su relación amorosa.

Afirmó que se comprometió a arreglar las cosas para proteger a su novia. Todo el domingo estuvo pensando cómo matar a su suegra. Después de las 20 horas del mismo día la esperó en la paletearía donde trabajaba. María Antonia, al verlo, le pidió la llevara a la calle Morelos, lugar donde entregaría la cuenta y recibiría su salario.

Después de 10 minutos la mujer regresó y abordó el vehículo, enfilaron con dirección al poblado de La Laguna, pero en la carretera Apan-Tepeapulco, a la altura de la desviación a Tlalayote, fingió la pinchadura de un neumático y se orilló en el acotamiento.

Con el pretexto de sacar herramienta para cambiar el neumático, abrió la puerta del copiloto y le indicó a su suegra que se hiciera a un lado; sin embargo, al encontrarse atrás la empujo contra el tablero.

La mujer trató de defenderse y presuntamente le preguntó "¿Qué haces?". Él le exigió que se callara, la sujetó con el brazo para asfixiarla y gritó a la moribunda: "Todo esto es por tu culpa, me estás buscando muchos problemas con tu hija. Prefiero que te mueras antes de perder a tu hija y a mis hijos".

Al verla muerta, pasó el cadáver al asiento trasero. Para deshacerse del cuerpo se fue a Ciudad Sahagún, pero no encontró un lugar adecuado y regresó a Apan. Se dirigió a Tlalayote y arrojó el cadáver bajo un puente del canal de aguas pluviales.

Los investigadores establecieron que la perito Sonia Amparo Mota Olguín se encargó de practicar la prueba de química denominada "prueba de Luminol", la cual resultó positiva en el asiento trasero y respaldo del copiloto.