Internacional
Alemania lanza festejos por aniversario del derrumbe del muro
los alemanes compartían sus sueños y decepciones recordando aquel 9 de noviembre de 1989. Foto: AP
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Organización Editorial Mexicana
9 de noviembre de 2009


AFP y AP

Berlín, Alemania.- La canciller alemana Angela Merkel dio comienzo en la mañana del lunes a las ceremonias de conmemoración del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, hecho histórico que simboliza el fin de la Guerra Fría y el comienzo de la reunificación de la nación alemana y de Europa.

Merkel - el primer gobernante de la Alemania reunificada que creció en la zona oriental comunista- comenzó las ceremonias en un momento de oraciones junto al presidente Horst Koehler y otras autoridades en un templo de la otrora Berlín Oriental que fue un centro de reunión de activistas opositores en 1989.

Concurrió a la iglesia de Gethsemani, en Berlín Este, uno de los reductos de la disidencia y de las manifestaciones que el 9 de noviembre de 1989 obligaron a la Alemania comunista, la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), a abrir sus fronteras.

"La unidad alemana no se ha logrado aún completamente" porque entre el Este y el Oeste sigue habiendo "diferencias estructurales", dijo Merkel.

"Recordamos las lágrimas de alegría, los rostros encantados, la liberación", dijo por su parte, el obispo luterano Wolfgang Huber a las personas en el Templo de Getsemaní.

Los dirigentes de los países de Europa participan en las ceremonias, junto a los representantes de las cuatro potencias -Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia- que ocuparon Alemania desde la capitulación nazi en 1945 hasta su reunificación en 1990.

Los jefes de Estado y gobierno debían concurrir por la noche a la ceremonia principal prevista en la Puerta de Brandeburgo, símbolo de Berlín, por donde pasaba el "muro de la vergüenza", construido en 1961 por la RDA para impedir el paso de sus ciudadanos al Oeste. Los organizadores esperaban la afluencia de unas 100 mil personas.

El presidente ruso Dimitri Medvedev participará en las ceremonias al igual que el último dirigente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, que en 1989 decidió no reprimir las protestas, permitiendo así que los países satélites de la URSS recuperaran su libertad.

El presidente norteamericano Barack Obama, gran ausente de las ceremonias, será representado por la secretaria de Estado Hillary Clinton.

"El muro que encarcelaba a la mitad de una ciudad, la mitad de un país, la mitad de un continente fue arrasado por (...) el espíritu indomable de los hombres y la mujeres", dice el primer ministro británico Gordon Brown en el texto de un discurso difundido anticipadamente.

Angela Merkel, oriunda de la RDA, recordó que la caída del Muro la había sorprendido. "Incluso en los años ochenta no hubiera creído que el Muro caería estando yo viva", declaró Merkel al diario alemán Bild.

El 9 de noviembre de 1989, el régimen comunista, presionado por millares de manifestantes, decidió otorgar la libertad de movimiento a sus ciudadanos, permitiéndoles viajar al exterior.

La multitud se precipitó a los puntos de pasaje del Muro, cuyas barreras habían sido levantadas, y los alemanes del Este y del Oeste vivieron una increíble noche de fiesta mientras que los primeros golpes de pico comenzaban a derribar el muro.

En la tarde del lunes, Merkel debía conmemorar el acontecimiento cruzando a pie el puesto fronterizo de Bornholmer Strasse junto a Gorbachov y al ex presidente polaco Lech Walesa, fundador del sindicato Solidarsnoc.

Walesa y el ex dirigente húngaro Miklos Nemeth debían por la noche derribar el primer panel de una cadena de paneles de 2,5 metros de alto, que simbolizan el Muro de Berlín, del cual sólo quedan algunos vestigios para los turistas.

Con la música de Bon Jovi y Beethoven fue recordado el gozo por la apertura de la frontera, que derivó en la reunificación alemana menos de un año después y en la rápida demolición de la mayor parte del muro, que zigzagueaba por 155 kilómetros (96 millas) en torno a Berlín Occidental, un enclave capitalista en las profundidades de Alemania Oriental.

Conciertos al aire libre y fuegos artificiales animarán la velada mientras los invitados de Merkel participarán en un banquete de gala en la sede de la cancillería.