Policiaca
Comerciante confeso de actos libidinosos, beneficiado en sentencia por un Juez Penal
El Sol de Tulancingo
9 de noviembre de 2009

Tulancingo, Hidalgo.- Aun cuando el comerciante Floriberto Manuel Avilés Aranda, vecino de Santiago Tulantepec, reconoció haber perpetrado actos libidinosos en agravio de una menor de 11 años, el titular del Juzgado Segundo Penal de Tulancingo, José Alfredo Téllez Rodríguez, fue benévolo con el responsable.

Así lo afirmó la madre de la agraviada, de quienes se omiten sus nombres por obvias razones, al presentarse en las oficinas de este diario para hacer pública su inconformidad sobre la actuación del citado juez de primera instancia que actuó con María Soledad Quintanar Moctezuma, secretaria de acuerdos.

Con documentación oficial en mano, la indignada mujer mencionó que, el 8 de octubre de 2008, acudió con personal de la Procuraduría de Justicia del Centro de Atención a Víctimas para iniciar una denuncia por hechos posiblemente constitutivos de delito en agravio de su menor hija.

Señaló como responsable a Floriberto Manuel, quien, durante algún tiempo, fue su pareja sentimental e incluso vivieron juntos, y sus hijas de ella lo veían como un padre.

La mujer precisó que, por voz de unos conocidos, se enteró que Avilés anteriormente tuvo otra relación con una mujer y resultó que después anduvo con la hija de esa pareja, una menor de 13 años.

Intrigada por esa situación, añadió, decidió interrogar a su hija sobre cómo era el comportamiento de su padrastro. Se enteró que en dos ocasiones la tocó en sus partes nobles, pero que no se había atrevido a decirle por temor a que les fuera a hacer algún daño.

Debido a tales hechos, se trasladaron a las oficinas del Ministerio Público, donde la titular en turno, Silvia Patricia Meneses Danielles, dio inicio a la averiguación previa 18/CAVIT/69/2008.

La madre de la agraviada acudió en repetidas ocasiones a la representación social con el fin de integrar el expediente que, finalmente, fue consignado al Juzgado Segundo Penal, solicitando al titular una orden de aprehensión por actos libidinosos contra Manuel Avilés.

La mujer, hasta ese momento, pensó que se haría justicia contra el que fuera su pareja sentimental, pero, el 9 de septiembre de este año, se enteró del acuerdo que firmó el juez penal.

En el comunicado de once puntos, está asentado que el acusado sí es penalmente responsable de actos libidinosos en agravio de la menor de edad.

Por ello, el juzgador impone una pena de un año de prisión 9 meses a Manuel Avilés, así como el pago de 35 días de salario mínimo en los términos establecidos en la misma sentencia.

Sin embargo, en el cuarto punto, al sentenciado se le absuelve del pago de la reparación de daños; en el quinto se establece el beneficio de la conmutación de la pena de prisión, y en el sexto, sólo refiere que se le amoneste a Floriberto Manuel Avilés.

En los demás puntos se especifica que se le haga saber al director del Centro de Readaptación Social para Adultos y a otras autoridades sobre la sentencia definitiva a fin de hacerle saber a ambas partes que están en el derecho de manifestar su conformidad o no sobre el actuar del juez penal.

La mujer, que debió contratar a un abogado particular para que llevara el caso de su hija, mostró su molestia por el actuar del juez José Alfredo Téllez.

"No es posible que si el mismo indiciado se declaró culpable del hecho, esté libre, como si nada hubiera hecho", expresó la quejosa.

Afirmó que a raíz de los actos libidinosos que sufrió su menor hija, tiene problemas psicológicos, mismos que se asentaron dentro de todo el expediente, pero al juez que llevó el caso sólo le bastó aplicarle una amonestación y hasta lo absolvió de pagar la multa económica.

"Sólo quiero que la sociedad se entere del caso y que trataré de que autoridades superiores al juez penal en verdad apliquen todo el rigor de la ley contra el individuo que atentó contra la integridad de mi pequeña hija", indicó la mujer. (F.V.)