Tulancingo
Leyendas de la Otomí-Tepehua
Mazacuata.Foto: El Sol de Tulancingo

El Sol de Tulancingo
26 de octubre de 2009

Tulancingo, Hidalgo.-Hoy publicamos una leyenda característica de la zona otomí-tepehua titulada El Cerro del Molino y La Mazacuata.

Iztac= Blanco; Cóatl=Víbora; Tépetl= Cerro.- Allá por el rumbo de Iztaccoatltepetl (Cerro del Molino), se dice, existían 2 impresionantes serpientes. De estas, una era inmaculadamente blanca.

Era tal la belleza de este níveo reptil, que cierto día,  habitantes de Naupan la capturaron para trasladarla a ese lugar, y, apenas habían pasado la comunidad de Chachahuantla, cuando la víbora blanca se les escapó.

Con una gran rapidez, se encaramó a un ocote muy alto, de más de 30 metros, y ahí permaneció bien enroscada.

Mujeres y niños acudieron en auxilio de los captores en un intento de recapturarla, sin embargo, la mazacoata, viéndose posiblemente atrapada, de nueva cuenta desplegó sus alas y escapó volando, surcando la preciosa floresta de la región.

"Era una mazacuata blanca, tenía alas y estaba emplumada"... Nunca más la volvieron a ver.

Leyendas como esta suelen escucharse todavía, sobre todo en fechas de noviembre, en las que las familias se reúnen al borde de la fogata y es el abuelo quien se encarga de contar esta serie de relatos propios de la región.

Mientras, las mujeres prepararan la ofrenda para los que se nos han adelantado hacia el Mictlán (viaje sin retorno).