Opinión
Atanasio Serrano
Triunfo de Arnulfo Nájera

El Sol de Toluca
10 de febrero de 2008

Atanasio Serrano López

Al término de la reunión conmemorativa del 11 de septiembre del año pasado, alguien puso en mis manos una copia de la carátula de dos revistas. Una, llamada "Agora"; otra, "Preludio", editadas por jóvenes que antecedieron a mi generación en la EDAYO. En la primera, hallé una noticia; en la segunda, dos poemas.

Como obra editorial de los jóvenes alumnos del plantel desaparecido, ambas publicaciones además de mostrar el talento literario de algunos, tiene por su antigüedad un valor estimativo tan preciado como el histórico recinto en que planearon su publicación los noveles editores.

Aprovecharon, como todos los alumnos que asistían al taller de imprenta, los equipos y herramientas para su impresión. En mi época de interno, recuerdo que los hermanos Rafael e Ismael Avila Reyes, publicaron el periódico "Voz Estudiantil". Ambos hicieron carrera en el Instituto Politécnico Nacional; ahora en una de sus escuelas son parte del claustro académico.

Quizá tenga un ejemplar, de no ser así recurriré a la ayuda de mis camaradas. El hallazgo en casa, o el préstamo de uno me dará tema para escribir un eco más.

En la página diez de la revista "Agora", aparece un artículo firmado por Heriberto Flores González, cuyo título encabeza éste; redactado así:

"Arnulfo Nájera Valdés, ex alumno de esta escuela y actualmente estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria, obtuvo el subcampeonato en el reciente Concurso Interior de Oratoria de la misma.

Nos sentimos orgullosos de la victoria de nuestro esforzado ex compañero, porque sabemos perfectamente que caso corresponde a esta institución, ya que ella, por el digno conducto de sus nobles mentores, puso amorosamente en su espíritu, un pétalo de la flor de claridades de la cultura y con las faenas cotidianas que empiezan cuando la aurora nacarina sonríe y terminan cuando el crepúsculo ensangrentado piensa, le despertó el impaciente deseo de pulir su pensamiento para tratar de realizar la noble aspiración de dejarlo escapar hecho canto, hecho armonía, hecho palabra, en fin.

¡Triunfo que nos da derecho a decir, con las músicas de trinos del entusiasmo, que las cinco letras que representan a nuestra humilde y en varias ocasiones despreciada escuela, resplandecieron en la cumbre diamantina de la victoria, como una guirnalda caruscante de nardos de luz..!

Compañero Nájera: aquí, tu escuela que alumbra en la cultura, lucha en el trabajo y vibra en el progreso; aquí tu escuela de antaño que un día abrió sus brazos de bondad, como madre amorosa, para recibirte y darte calor con su regazo y que hoy como entonces besa con sus labios temblorosos de amor, el galardón emblemático de tu superación".

Hasta aquí el texto de la crónica que su amigo hace en las páginas de la publicación de su debut como orador en sus años como estudiante preparatoriano. Arnulfo Nájera Valdés, nativo del poblado de Santa María Rayón, que tiene título de licenciado en Derecho, es además un galardonado poeta.

Por la calidad de su poesía ha ganado áureos y argentíferos trofeos en "Juegos Florales". Su obra poética es poco conocida entre nosotros; más es en la ciudad de México y en la de Tlalnepantla, en donde reside.

Arnulfo, como Patricio Loreto Gómez, de vez en cuando se dejaban ver en la escuela, regresaban a saludar a sus maestros, a sus amigos; a evocar su paso por las añejas instalaciones.

En años en que él y sus compañeros de generación estudiaron allí, el catedrático Horacio Zúñiga modelaba en las aulas del recordado colegio con la poesía y el discurso siempre elocuente, el alma de sus jóvenes alumnos.

El estilo literario de lo escrito por su condiscípulo Heriberto Flores González, hace más de cincuenta años, revela cuánta fue la influencia del maestro entre quienes siguiendo sus pasos desde la EDAYO, años después se convertirían en bardos y tribunos.

El plantel que perennemente recordamos, para el vate toluqueño fue lo que escribió en el coro de su himno: Aula, templo taller madre escuela/ de estudiantes y obreros hogar/ eres fuente de luz del que anhela/ culto, grande, vivir y triunfar./ (VM)
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