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Opinión
![]() Vanguardia Política
Aurora Berdejo
Organización Editorial Mexicana
26 de agosto de 2008
* Desmiente Sedena propuesta de Policía Nacional; acuerdo a negociación
Cuando aún no se han acallado los ecos de la firma del Acuerdo Nacional para la Seguridad Pública, que suscribieron integrantes del Ejecutivo federal con 32 gobernadores y los titulares de la Suprema Corte de Justicia y del Congreso de la Unión, ahora la Secretaría de la Defensa Nacional -al parecer habría- ofrecido explosivo material a quienes han expresado siempre su oposición a que el Ejército salga a las calles a lidiar con el crimen organizado, presentando una propuesta al Gobierno con la finalidad de retirar a los soldados de la lucha por la Seguridad Pública y militarizar a la Policía Nacional (Unificada) que ¿quedaría bajo mando militar? Esta información provocó desde temprana hora una serie de especulaciones, pero de inmediato los altos mandos castrenses -léase el general secretario Guillermo Galván y el de la Marina, Francisco Mariano Saynez-, la desmintieron, pero la gran pregunta es: ¿de dónde surgió el documento de supuestamente 600 cuartillas que puntualmente da detalles y propuestas? Inclusive se habló de la gran molestia que generó tanto en este círculo como de parte de los civiles que integran el CNSP y que lo conforman los secretarios de Gobernación, Juan Camilo Mouriño; Seguridad Pública, Genaro García Luna; el procurador General de la República, Eduardo Medina Mora; el director del CISEN, Guillermo Valdés, así como de la propia secretaría de Hacienda al mando de Agustín Carstens. El documento que contiene la propuesta de pena de muerte para "narcopolicías" y un plan para la creación de una Policía Nacional, en el caso de la segunda aunque singular no es nueva, toda vez que en más de una nación sudamericana la policía es una sola en todo el país y sus miembros se encuentran sujetos al fuero militar porque en la mayoría de los casos, la normatividad policial se dio en tiempos de gobierno militar que llegó no necesariamente gracias a elecciones democráticas, sino mediante ejercicios de poder de las fuerzas armadas. En más de uno, sin embargo, dichos procesos se encuentran en franco retroceso por la necesidad de fortalecer las especializaciones en los cuerpos policiales, todos los cuales cuentan con la facultad de investigación que en el caso mexicano aún no es una facultad general. Reiteradamente, Manlio Fabio Beltrones, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, ha señalado que por el bien del prestigio de nuestras Fuerzas Armadas, éstas no deberían participar como lo hace actualmente el Ejército en la lucha contra el narcotráfico en las calles porque esa no es su función ni su especialidad, sino que constituyen el más alto baluarte de la seguridad de México y en todos los casos públicos en los que tome parte debería ser siempre la última palabra y no el desorientado frente que salga a enfrentar delincuentes en las calles. Por tal razón, si un sector del Ejecutivo, más aún el de la Defensa, tiene una propuesta que ofrecer al país en materia de Seguridad Nacional -cuestión que ayer fue desmentida por la propia Sedena y la Semar-, el Senado de la República y mejor aún la Junta de Coordinación Política, serían el canal idóneo para debatirlo, si acaso en algún momento el Ejecutivo tuviera intenciones de hacerlo suyo. De no ser así, resulta por demás singular una ¿filtración? de está naturaleza que debe tener necesariamente alguna autoría. Esta filtración o "fuego amigo" entre los civiles y militares que conforman el Consejo Nacional de Seguridad Pública sólo podría explicarse por un inconveniente distanciamiento entre la Sedena y la Secretaría de Gobernación por la forma como se está llevando a cabo la lucha contra el crimen organizado, en la que no se ven avances relevantes y sólo se aprecian notables bajas en las que debe incluirse el prestigio de nuestras fuerzas militares. Esta posibilidad debería ser aclarada inmediatamente por quien ocupa la oficina principal del Palacio de Covián y también por el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, García Luna, toda vez que el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 del sector, no contempla las alternativas propuestas por la Defensa al Ejecutivo federal. En el indeseable caso de tratarse de una filtración de algún general de la Secretaría de la Defensa disgustado, lo que corresponde de inmediato es un desmentido público, por parte de su titular, general Guillermo Galván Galván, y como se estila en los casos de los agravios personales, en la misma extensión y formato en que se produjo la información que dio origen al tema bajo comentario. Nada más que de ser éste el quid del asunto se pondría en evidencia una indeseable división de criterios al interior de nuestra institución titular que apunta a la participación militar en la lucha contra el crimen organizado. LA SECCION DE ADRIANA *** El precandidato demócrata Barack Obama y Hillary Clinton acordaron que el miércoles, día en que los delegados deberán emitir el voto para nombrar el candidato a presidente, el nombre de los dos será anunciado al inicio de las votaciones. Es decir, aparentemente, los delegados de Hillary podrán votar formalmente por ella, pero ya se acordó también que ese día será el del candidato negro del partido. *** El Acuerdo Nacional para la Seguridad Pública, ya empezó a generar desacuerdos entre los gobernadores pues los responsabiliza de la actual situación y los compromete a buscar soluciones sin más recursos de los ya presupuestados. No sería raro que la Conago saliera a redefinirlo. Ello mientras el jefe del GDF, Marcelo Ebrard ofreció todo su apoyo a Nelson Vargas y a su esposa Silva Escalera, cuya hija, Silvia, fue secuestrada hace 11 meses. aurora_berdejo@yahoo.com.mx Columnas anteriores
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