Estado de México
Res, pescado y pollo, fuera de la mesa popular
Una comida para cuatro personas con los alimentos más económicos del mercado, le puede costar a cualquier ama de casa en 100 pesos. El Sol de Toluca
Sólo vísceras se puede comprar con salario mínimo
El Sol de Toluca
5 de septiembre de 2010

Leonor Sánchez Sánchez

Para que los mexiquenses puedan comprar lo mismo que hace 40 años con un salario mínimo -cuando éste tenía su nivel más alto de poder adquisitivo-, una persona tendría que ganar 238.50 pesos diarios en lugar de 54.47 pesos que percibe en Toluca o 57.46 para el valle de México.

Una comida para cuatro personas utilizando los ingredientes más económicos que pueda conseguir en el mercado, puede salir en 100 pesos, ya que es la estrategia que recomienda Juventino Díaz González, quien observa que sólo buscando los productos más baratos es como puede hacer que su dinero rinda.

¿Y dónde queda el gasto de los demás insumos? Como el pago de colegiaturas -o cooperación para la Asociación de Padres de Familia, como disfrazan esa obligación escolar, y que un día roba en una escuela y otro día en otra-, uniformes, ropa, zapatos, útiles escolares -no los que piden a principio de año, sino todos los días-, la renta, luz, pago de agua y transporte.

La inflación, el desempleo y una situación económica difícil no se observa ni en las estadísticas oficiales, ni en las de las empresas o los analistas económicos, sino en el bolsillo de las amas de casa que tienen que hacer "magia" para dar de comer a su familia todos los días, pagar la luz, el gas y la renta -en la mayoría de los casos-, con 100 pesos diarios, ya que los patrones y las autoridades estatales del sector económico alardean que en la entidad se pagan dos salarios mínimos.

Aquel salario mínimo establecido como para que con él los trabajadores puedan pagar una canasta básica y los servicios de primera necesidad, ha quedado muy lejos de la realidad.

Hoy, las amas de casa señalan, "o comemos o nos vestimos", pero "hay que estirar el dinero, buscar ofertas, comprar lo más económico, o suprimir algunos productos, como carne, pescado y pollo, eso, sólo los domingos o cuando cumple años uno de los miembros de la familia".

El kilo de papas y el de tomate se cotiza en 12 pesos, el kilo de jitomate lo puede conseguir a 10 pero si es de invernadero lo comprará a 14; una lechuga la obtiene en 10 pesos, pero si es orejona la tendrá que comprar en 15, precio que los comerciantes consideran justo ya que es una temporada donde la producción es alta.

El chícharo a 25 pesos, el precio más alto que se ha registrado en el año ya que su costo debiera oscilar entre 12 y 15 pesos; el aguacate Haz está a 40 pesos; el kilo de haba y de calabaza lo puede encontrar a 10 pesos.

Mientras que los precios tanto de productos básicos como de servicios siguen a la alza, el salario mínimo en el Estado de México apenas ha aumentado 21.77 pesos en 10 años, lo cual pone en una difícil situación de pobreza a miles de trabajadores y familias.

Para registrar un incremento de 66 por ciento en el salario mínimo tuvieron que pasar 10 años, en tanto que los productos de la canasta básica, sólo en el último año, se incrementaron entre 70 y 200 por ciento.

"Ya no se puede hablar de estirar el gasto, esto llegó al límite", lamenta Delfina López Nava, quien aclara que no pueden pensar ya ni en un kilo de carne por lo que sólo compra pocas cantidades y sólo lo más barato.

Entrevistado afuera de un local del mercado, este trabajador dijo que en su caso gana 80 pesos como empleado de una taquería, y con eso tiene que alimentar a seis miembros que integran su familia.

Un salario mínimo de 54.47 pesos no alcanza ni para un kilo de carne, ya que su costo es de 65 pesos; apenas es justo para un pollo entero que cuesta 27 pesos por kilo, por ello los trabajadores optan por productos más baratos como el hígado o el corazón cuyo valor es a 20 pesos por kilo.

Con este ingreso un trabajador podría comprar un kilo de tortilla a 11 pesos, un kilo de frijol a 12, un kilo de arroz a 13 pesos, al igual que un kilo de azúcar, y se quedaría sin comprar leche a 11 pesos el litro o la cartera de huevos a 36.

De acuerdo con un documento de la Universidad Obrera de México, la pérdida del poder adquisitivo se refleja en que en 1994 el salario mínimo de 15.27 pesos alcanzaba para 20 kilos de tortillas, mientras que actualmente alcanza para menos de 5 kilos.

El Banco de México en internet, de marzo del 2000 a marzo del 2010, refiere que la inflación acumulada es del 61.23 por ciento, pero la realidad es otra.

Pedro González Jiménez, comerciante del Mercado 16 de Septiembre, reconoce que tratan de contener el costo de los productos, sin embargo no pueden, ya que también tienen gastos como el flete cuyo costo se ha incrementado por el alza a las gasolinas.

"No podemos dar a menor costo los productos, porque a quien se castiga es al productor, si el kilo de calabaza -por ejemplo- está a cinco pesos, seguramente se consiguió a 3.5 y ese intermediario la obtuvo a dos pesos, a cómo la tendría que pagar al productor si se quisiera dar más barata, por eso tampoco el campesino quiere producir ya la tierra".(Y)