Comunidad y Cultura Local
"Renacer", muestra gráfica de Venice
Sopor nocturno. El Sol de Toluca

El Sol de Toluca
10 de agosto de 2010

Contextos urbanos que mantienen una evolución voluntariamente lenta, así como la búsqueda por las zonas menos vibrantes de la imagen que reflejan los títulos de sus últimas creaciones individuales, integra la exposición gráfica titulada "Renacer", de Venice.

La muestra exhibe la vida quieta de las ciudades que la artista plasma con la técnica de tinta sobre papel, dibujando imágenes que traducen todo un texto sobre la zona urbana y su contexto citadino.

Asimismo la pintora describe en cada una de sus creaciones lo específico del arte pictórico, anticipándose a la experiencia de lo visible, y por la otra, en su final, en sus ruinas, en su resto, manejando un tiempo entre las cosas, logrando que lo que la imagen tiene, la pintura es en realidad una máscara que oculta ese movimiento de vaivén entre lo que fue y lo que puede ser.

En la exposición Venice utiliza términos gráficos cargados de sentido, pero los deja abiertos con la destreza de resolver cuadros casi monocromáticos con unas mínimas líneas de color que hace revivir algunos de los mejores debates de la pintura en el paso de los años 70 a los 80, donde su obra, sin embargo, se asoma a esos mundos, pero reivindica el propio.

La exposición "Renacer" es excelente y probablemente la más difícil de las que corresponden a su género que huye de prolongar en series los efectos para crear verdaderos microclimas nocturnos que en el juego del lento acercarse se va descubriendo ciudades de noche con las huellas, las líneas que dibuja su autora trazando el recorrido de las luces de los coches y junto a ellos una especie de paisaje azotado, dos motivos de referencias arquitectónicas y un magnífico cuadro en el que la utilización de tonos monocromáticos transmite la verdadera y turbadora calidez de la obra pictórica que descifran el tiempo que pertenece a una estación, donde nada es casual, ni siquiera la manera de contrastar un solo color en claros oscuros, con el toque personal de Venice, un estilo propio que le permite alejarse de la referencia o provocar una confusión desde su lenguaje y sus límites porque el origen de estas imágenes se encuentra en la búsqueda de una respuesta a la visión de la realidad que la pintora plasma con intensidad haciendo que sus pinceladas la remitan al lenguaje específico de la pintura, cuya composición y misterio pende de unas líneas que crean ritmo y espacio, así como algún motivo iconográfico recurrente.(S)