México
EU vigila la frontera con México usando "aviones espías"
Organización Editorial Mexicana
24 de junio de 2010
Carmen Flores / Corresponsal
WASHINGTON, DC. (OEM-Informex).- Estados Unidos anunció el uso de otros dos aviones espías que se manejan a control remoto, para fortalecer la vigilancia de la frontera con México, como parte del nuevo proyecto del presidente Barack Obama, para contener el flujo de personas indocumentadas y del posible contagio de la narcoviolencia.
"El Servicio de Aduanas y Control de Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés) recibió la aprobación de la Dirección Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) para un certificado de autorización que permitirá el uso de un Sistema de Aeronaves a Control Remoto (drones Predator)", informó la Casa Blanca por medio de un comunicado de prensa.
El fortalecimiento de la vigilancia en la frontera con México se enmarca en el pedido de otros 500 millones de dólares que esta semana hizo al Congreso el presidente Obama, con los cuales busca contar con más agentes de la patrulla fronteriza y aduanas, y con una mejor tecnología para contener el flujo de inmigrantes indocumentados y drogas que circulan de sur a norte, y de armas y dinero procedente de la venta de los narcóticos que fluye del territorio estadunidense al mexicano.
La Casa Blanca señaló en el caso de los aviones a control remoto que estarán a cargo del CBP, que una de las aeronaves se ubicara en la Base Aérea de la Marina en Corpus Christi, Texas, lugar que podría ser la estancia permanente de este equipo de vigilancia militar que uso Estados Unidos como aparato de espía y ataque con mísiles; durante la guerra contra Irak.
"Tenemos el compromiso de continuar mejorando la cooperación con nuestros socios, mientras seguimos implementado estrategias firmes, inteligentes y eficaces a lo largo de nuestras fronteras y en toda la nación", declaró Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Interior del gobierno de Obama, al dar a conocer los detalles del nuevo proyecto de vigilancia en la frontera con México.
Estados Unidos ya tiene cuatro drones patrullando en el suroeste de Arizona y uno en la frontera norte, en el estado de Dakota del Norte, según datos del Departamento de Seguridad Interna.
Napolitano, quien fue al Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS, por sus siglas en inglés) para dar los detalles del programa fronterizo, insistió en que el Gobierno estadunidense continuará trabajando con el de México para contener las amenazas que enfrentan los dos países, sobre todo en la región fronteriza.
La secretaria de Seguridad Interior subrayó que las agencias federales encargadas de la vigilancia de las fronteras, establecerán pactos con los gobiernos locales y estatales de la frontera sur, para ampliar las capacidades de compartir información y tecnología con el propósito de combatir al contrabando, y darle prioridad al arresto y deportación de criminales extranjeros peligrosos.
Con el presupuesto adicional que pidió el presidente Obama al Congreso, su gobierno pretende movilizar un mayor número de agentes de la frontera con México, además, de desplegar a mil 200 integrantes de la Guardia Nacional a la zona limítrofe.
La Casa Blanca enfatizó que el envió de los soldados de la Guardia Nacional a la frontera con México es para contribuir a los trabajos de vigilancia que ya se llevan a cabo, con el objeto de combatir a la violencia que generan los cárteles del narcotráfico mexicano.
El presupuesto adicional por 500 millones de dólares que solicitó Obama, cubriría también el costo del establecimiento de una nueva alianza con la Asociación de Jefes de Policía de Ciudades Grandes, para lograr un Pacto entre las agencias de la ley de la frontera sur; para permitir que las agencias de la ley estatales y locales no ubicadas en la frontera, envíen personal a la frontera con México para mejorar la vigilancia en esa región tan complicada y violenta.
El Departamento de Seguridad Interior creará un sistema de intercambio de información especial, que pueda hacer funcionar al Pacto y a la Alianza entre las agencias federales, locales y las estatales. "Esto ayudará a los agentes de la ley a reconocer y mantenerse al tanto de incidentes relacionados con actividades criminales por narcotraficantes y utilizar esta información para operativos específicos de la ley en ambos lados de la frontera", explicó el Departamento de Seguridad Interior.
Para el cambio especifico del combate al narcotráfico mexicano, el pedido presupuestal del presidente Obama establece la contratación de otros mil agentes de la Patrulla Fronteriza y cientos más de agentes de aduanas, que utilizarán los recursos aéreos y de tecnología en la frontera sur del estado de Arizona, para realizar operativos específicos contra los cárteles del narcotráfico que operan en el sector de Tucson.
Al mismo tiempo, y en coordinación con la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional, se encargará de implementar el Proyecto Roadrunner, que se enfoca en la lectura de matriculas vehiculares. En este mismo tenor se pretende fortalecer el trabajo de arresto y deportación a México de personas relacionadas con el trasiego de las drogas.
Bajo el nuevo plan del uso de más recursos, el gobierno de Obama indicó que también se buscará reforzar las estrategias de cooperación con las agencias federales mexicanas, como parte del acuerdo bilateral de combate al narcotráfico y al crimen organizado.
WASHINGTON, DC. (OEM-Informex).- Estados Unidos anunció el uso de otros dos aviones espías que se manejan a control remoto, para fortalecer la vigilancia de la frontera con México, como parte del nuevo proyecto del presidente Barack Obama, para contener el flujo de personas indocumentadas y del posible contagio de la narcoviolencia.
"El Servicio de Aduanas y Control de Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés) recibió la aprobación de la Dirección Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) para un certificado de autorización que permitirá el uso de un Sistema de Aeronaves a Control Remoto (drones Predator)", informó la Casa Blanca por medio de un comunicado de prensa.
El fortalecimiento de la vigilancia en la frontera con México se enmarca en el pedido de otros 500 millones de dólares que esta semana hizo al Congreso el presidente Obama, con los cuales busca contar con más agentes de la patrulla fronteriza y aduanas, y con una mejor tecnología para contener el flujo de inmigrantes indocumentados y drogas que circulan de sur a norte, y de armas y dinero procedente de la venta de los narcóticos que fluye del territorio estadunidense al mexicano.
La Casa Blanca señaló en el caso de los aviones a control remoto que estarán a cargo del CBP, que una de las aeronaves se ubicara en la Base Aérea de la Marina en Corpus Christi, Texas, lugar que podría ser la estancia permanente de este equipo de vigilancia militar que uso Estados Unidos como aparato de espía y ataque con mísiles; durante la guerra contra Irak.
"Tenemos el compromiso de continuar mejorando la cooperación con nuestros socios, mientras seguimos implementado estrategias firmes, inteligentes y eficaces a lo largo de nuestras fronteras y en toda la nación", declaró Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Interior del gobierno de Obama, al dar a conocer los detalles del nuevo proyecto de vigilancia en la frontera con México.
Estados Unidos ya tiene cuatro drones patrullando en el suroeste de Arizona y uno en la frontera norte, en el estado de Dakota del Norte, según datos del Departamento de Seguridad Interna.
Napolitano, quien fue al Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington (CSIS, por sus siglas en inglés) para dar los detalles del programa fronterizo, insistió en que el Gobierno estadunidense continuará trabajando con el de México para contener las amenazas que enfrentan los dos países, sobre todo en la región fronteriza.
La secretaria de Seguridad Interior subrayó que las agencias federales encargadas de la vigilancia de las fronteras, establecerán pactos con los gobiernos locales y estatales de la frontera sur, para ampliar las capacidades de compartir información y tecnología con el propósito de combatir al contrabando, y darle prioridad al arresto y deportación de criminales extranjeros peligrosos.
Con el presupuesto adicional que pidió el presidente Obama al Congreso, su gobierno pretende movilizar un mayor número de agentes de la frontera con México, además, de desplegar a mil 200 integrantes de la Guardia Nacional a la zona limítrofe.
La Casa Blanca enfatizó que el envió de los soldados de la Guardia Nacional a la frontera con México es para contribuir a los trabajos de vigilancia que ya se llevan a cabo, con el objeto de combatir a la violencia que generan los cárteles del narcotráfico mexicano.
El presupuesto adicional por 500 millones de dólares que solicitó Obama, cubriría también el costo del establecimiento de una nueva alianza con la Asociación de Jefes de Policía de Ciudades Grandes, para lograr un Pacto entre las agencias de la ley de la frontera sur; para permitir que las agencias de la ley estatales y locales no ubicadas en la frontera, envíen personal a la frontera con México para mejorar la vigilancia en esa región tan complicada y violenta.
El Departamento de Seguridad Interior creará un sistema de intercambio de información especial, que pueda hacer funcionar al Pacto y a la Alianza entre las agencias federales, locales y las estatales. "Esto ayudará a los agentes de la ley a reconocer y mantenerse al tanto de incidentes relacionados con actividades criminales por narcotraficantes y utilizar esta información para operativos específicos de la ley en ambos lados de la frontera", explicó el Departamento de Seguridad Interior.
Para el cambio especifico del combate al narcotráfico mexicano, el pedido presupuestal del presidente Obama establece la contratación de otros mil agentes de la Patrulla Fronteriza y cientos más de agentes de aduanas, que utilizarán los recursos aéreos y de tecnología en la frontera sur del estado de Arizona, para realizar operativos específicos contra los cárteles del narcotráfico que operan en el sector de Tucson.
Al mismo tiempo, y en coordinación con la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional, se encargará de implementar el Proyecto Roadrunner, que se enfoca en la lectura de matriculas vehiculares. En este mismo tenor se pretende fortalecer el trabajo de arresto y deportación a México de personas relacionadas con el trasiego de las drogas.
Bajo el nuevo plan del uso de más recursos, el gobierno de Obama indicó que también se buscará reforzar las estrategias de cooperación con las agencias federales mexicanas, como parte del acuerdo bilateral de combate al narcotráfico y al crimen organizado.