Estado de México
Si hubiera estallido social la religión puede ser una fuente de paz
El nuncio Apostólico en México, Christophe Pierre, realizó una visita pastoral a la Catedral de Toluca donde encabezó la ceremonia de "Celebración de la hora litúrgica de vísperas". El Sol de Toluca
El Sol de Toluca
6 de noviembre de 2009

Luz María Noriega

La Iglesia Católica no puede ignorar ni mantenerse al margen de la violencia que se vive en el país, ni tampoco puede quedarse con una simple declaración condenatoria, sentenció Christophe Pierre, nuncio apostólico en México.

Manifestó que la delincuencia no sólo es resultado de los problemas económicos ya que también es un signo de la pérdida de valores, y aclaró que la religión puede constituirse como una fuente de paz, mediante esquemas como la educación.

De visita a la Diócesis de Toluca, el representante del Papa Benedicto XVI, dijo que si la Iglesia no tiene injerencia en contra de la violencia, es que no tiene voz.

Durante una reunión con presbíteros y diáconos de la Diócesis de esta ciudad, y a pregunta expresa de un sacerdote sobre "¿qué podemos hacer como parroquia para que esta violencia generalizada no se vaya a convertir en una revolución sin sentido, ya que es el riesgo que tenemos?

El representante papal dijo: "la respuesta no la tengo obviamente, porque nadie la tiene, pero como Iglesia no lo podemos ignorar, ni se puede dejar al mundo ni en lo económico ni en lo político.

"No se trata sólo de un grito o una condena" y recordó que en los próximos días se llevará a cabo una reunión de jerarcas católicos mexicanos. "Ojalá los obispos no sólo hagan una declaración", indicó.

Mencionó que en la actualidad se vive en un mundo complejo e inexplicable, en donde es difícil dar una lectura de lo que pasa, al tiempo de advertir que los religiosos corren el peligro de dejarse seducir por el mundo, perderse en la secularización, relativismo o subjetivismo, y por ello "hay que fundar y refundar".

"El mundo cambia y actualmente existe una cultura indeterminada, que, incluso, hace difícil la comunicación con los jóvenes, ya que existe una ruptura y cierta oscuridad".

Monseñor Pierre recordó a los religiosos que deben ser humildes, pues los sacerdotes tienen liderazgo, pero también tienen que servir para ayudar al cuerpo a crecer: el cuerpo de Cristo.

Y destacó: "muchos sacerdotes no hacen su trabajo o lo hacen mal", y reconoció que una de las obsesiones del Santo Padre es que "la caridad es la verdad".

El representante de El Vaticano indicó que una de las principales dificultades que se viven actualmente son las resistencias, "principalmente la que nosotros tenemos para entrar al plan".

"Hay que atreverse, la Iglesia no son viejos, ni gente cansada, ni casa de retiro, es necesario redescubrir a partir de los modelos de los santos".

De buen humor, dijo que su trabajo es "defender al Papa, ya que si el nuncio no lo hace... será el obispo.... Sí, como no....", risas.

Agregó que Benedicto XVI es un gran intelectual y excelente catequero, que guía a la Iglesia a partir de la realidad, de un mundo cuya característica es que no entiende nada y que existe una dificultad de comprensión.

INSISTENTE SOLICITUD DE QUE VENGA EL PAPA

Cansado, después de una larga jornada que inició desde las 10:30 horas, el embajador del estado Vaticano fue objeto de una sesión solemne en el cabildo del Ayuntamiento de Toluca, en donde fue declarado visitante distinguido.

Con hora y media de retraso inició la sesión, en donde se "intercambiaron experiencias". El primero en hablar fue el perredista Domitilo Posadas, quien recordó las cinco visitas pastorales realizadas por el extinto Juan Pablo II, tres funcionarios más del ayuntamiento también participaron, y durante su discurso refrendaron su fe y le dieron la "bienvenida" al nuncio apostólico, quien lleva más de dos años en tierras mexicanas. Uno a uno de los síndicos y regidores que tomaron la palabra pidieron que Benedicto XVI visite México, y que incluya tierras mexiquenses.

Durante su intervención, el nuncio apostólico externó su deseo de que los representantes de la Iglesia y del Estado "caminen juntos, para elaborar normas, a fin de que haya más justicia, paz y armonía", y confirmó que entre Juan Pablo II y los mexicanos hay una historia de amor en la que, hasta ahora, no ha habido ningún divorcio.

Por su parte, la alcaldesa de Toluca, María Elena Barrera, reconoció que existe preocupación por los tiempos difíciles, por la inseguridad, ocio y adicciones, y dijo que el reto es fomentar los valores.(b)