Estado de México
Se confiesa el macroauditor
El Sol de Toluca
5 de noviembre de 2009

Violeta Huerta

Al sostener que todos los entes auditables deben ser transparentes en el manejo de los recursos públicos, el auditor superior del Estado de México, Fernando Baz Ferreira aseguró que no tolerarán irregularidades o tráfico de influencias, ni en los poderes, órganos autónomos o municipios, ni en el Organo Superior, y de detectarse, actuarán conforme a derecho.

Durante una entrevista aseguró que en el Organo Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) no se tiene previsto hacer una "purga" de auditores, pero sí evaluarán el trabajo de todo el personal y sólo se harán cambios si la gente no funciona, pero no por motivos políticos.

El titular del OSFEM manifestó su disposición a rendir cuentas de la información considerada como pública y aseguró que tiene la capacidad técnica para ser titular del OSFEM, la experiencia que le da haber sido auditor independiente durante 23 años y garantizó que su actuación siempre será autónoma.

Aclaró que no tiene una cercanía con servidores públicos estatales, pues con ellos sólo ha mantenido una relación laboral, derivada de las auditorías a entes de los tres niveles de gobierno y de la iniciativa privada. "La relación con el ámbito gubernamental siempre ha existido a nivel despacho, a mí me tocó auditar diferentes entes, pero no hay una relación de otro tipo, la relación sólo fue de auditor a auditado, como cualquier auditor que lleva una auditoría, entablas una relación de trabajo y hasta ahí".

En cuanto al Despacho Freyssinier, donde laboraba antes de ser electo por los diputados locales como auditor superior, dijo que renunció formalmente y la asamblea de socios decidió nombrar a Pilar Castillo, proveniente de Querétaro en la oficina en Toluca.

Baz Ferreira negó tener una "cerrazón" hacia los medios de comunicación; incluso dijo estar dispuesto a rendir cuentas, a brindar la información que se pueda hacer pública y manifestó su compromiso de responder lo que permita la ley porque recordó que las investigaciones requieren secrecía; no obstante, admitió que todos los servidores públicos deben rendir cuentas y ser transparentes, pues los ingresos y egresos públicos siempre están sujetos a revisión.

El auditor superior de la entidad mexiquense explicó que aun cuando siempre se había desarrollado en la sociedad civil, decidió incursionar en el servicio público para abonar a la transparencia y a garantizar la optimización de los recursos públicos, provenientes de los impuestos, pues al ser un auditor independiente ofrece garantías de que su actuación será objetiva y autónoma.

"En los tiempos actuales una buena parte de la sociedad hemos incursionado en el ámbito público porque queremos que se siga creciendo en la transparencia, en la rendición de cuentas y en la aplicación de lo que está normado, es una inquietud, me siento parte de un grupo de la sociedad civil que quiere que esto camine.

"Queremos que el estado camine como debe ser y que se rindan cuentas cada vez más claras y con más objetividad, es mi primera incursión en el servicio público y eso me hace sentir como muy independiente, el Organo Superior es autónomo y mi trabajo va a ser autónomo".

Fernando Baz Ferreira afirmó que además de rendir cuentas, lo exigirá a todos los entes que manejan recursos públicos, ya que es esencial que durante las revisiones cualquier servidor público, de cualquier nivel, responda y presente sus cuentas claras, mientras los auditores revisan con toda secrecía y objetividad, pero advirtió que ningún servidor tiene por qué poner obstáculos a las auditorías.

Sostuvo que tiene la capacidad técnica, experiencia y capacidad política para ser auditor superior del Estado de México, y en cuanto al personal del Organo Superior de Fiscalización, señaló que desde su llegada no ha habido bajas, pero advirtió que con el transcurso del tiempo evaluarán si las personas trabajan adecuadamente, y si se registran cambios será a consecuencia de su trabajo.

"Hasta el día de hoy la gente que está es la que ya estaba y yo iré evaluando a las personas, el tiempo también tiene que pasar, no ha habido movimientos, toda la gente es susceptible de algún cambio, pero en función del trabajo, no de política, es un órgano técnico, la gente se ha capacitado y lo sigue haciendo".

Tras afirmar que durante su carrera siempre ha actuado en forma independiente, y lo seguirá haciendo, aseguró que no tiene presiones de ningún tipo y en cuanto al tráfico de influencias, el auditor superior dijo que ni la practican, ni la permitirán y si en el análisis de las cuentas públicas y los indicadores de gestión se detecta una conducta de ese tipo, actuarán en consecuencia.

De igual forma confió en que los servidores públicos del OSFEM se conducirán de manera honesta y con ética, recordó que hay procesos certificados en ese órgano y una auto revisión, con la cual disminuyen los riesgos de posibles anomalías, la cual se seguirá llevando a cabo para evaluar al personal.

El titular del OSFEM dijo no tener la cifra precisa de procesos pendientes contra ex alcaldes, pero recordó que aún no concluye el plazo para que los municipios emitan observaciones a las administraciones municipales anteriores, de las cuales podría derivar el inicio de nuevos procedimientos, y por último, manifestó que utilizó términos religiosos en una esquela porque es una persona católica que ofreció un pésame y un apoyo moral.(a)