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Estado de México
No calentar las elecciones: GF
El vicario general de la Diócesis de Toluca, Guillermo Fernández Orozco, aseguró que los sacerdotes ya saben que no tienen que meterse en cuestiones partidistas. El Sol de Toluca
El Sol de Toluca
19 de enero de 2009
Rodrigo Miranda Torres
Los curas no necesitan ningún "freno" para que en las ceremonias religiosas realicen proselitismo político ante la cercanía de las elecciones, pues hasta el mismo Derecho Canónico lo impide, sostuvo monseñor Guillermo Fernández Orozco, quien a su vez pidió no calentar las próximas elecciones cuando ni siquiera hay candidatos; es más, mandó a decir a la Secretaría de Gobernación que evite mandar visores a los templos, ya que no se van a inmiscuir en política. Luego de que el ex titular de Asuntos Religiosos del Gobierno del Estado de México, Samuel Berdeja Ruiz, consideró que la Secretaría de Gobernación deberá estar muy alerta para evitar que en las próximas elecciones los ministros de culto religioso utilicen el púlpito para hacer proselitismo a favor de algún partido, el vicario general de la Diócesis de Toluca afirmó que las declaraciones están fuera de tono. Otra cosa sería, dijo, que los curas cayeran en una política partidista, y por su puesto que todos los ministros de culto lo saben e incluso el Derecho Canónico impide meterse en política. "Lo cierto, explicó, es que aunque seas ministro de culto puedes emitir una opinión fuera de celebración y a veces puede malinterpretarse, más sin embargo, todos los sacerdotes saben que deben dedicarse a lo que les corresponde". De esta manera, estableció que este freno está fuera de tono, pues ni siquiera hay candidatos; además, ni ha iniciado el mismo proceso, "no sé cómo surgieron estas declaraciones pero no se puede calentar algo de esta forma. Los ministros de culto no necesitan freno pues no son caballos; tenemos razón y sabemos que eso no se puede hacer", asentó. En este sentido, pidió a la instancia correspondiente que ni siquiera se tome la molestia de mandar "visores" a los templos católicos, donde sólo se dice la palabra de Dios, y ésa no puede tener freno. "La celebración no es para atacar a una persona sino proponer lo que la palabra de Dios pide a los que son creyentes, es más para buscar el bien común y proponer alternativas de participación desde el punto de vista religioso", finalizó.(m) |
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