Opinión / Columna
 
Jorge Schiaffino Isunza 
Los nuevos partidos
El Sol de México
20 de julio de 2014

  El acceso democrático a las esferas del poder, es un derecho que tenemos todos los mexicanos. En la nueva legislación electoral, éste se da a través de la participación de los ciudadanos en los partidos políticos y ahora también de manera independiente, cubriendo una serie de requisitos que se antojan imposibles de cumplir para cualquier ciudadano común y corriente que no tenga preferencia política por ninguna de las fuerzas representadas por los partidos.

Hoy las facilidades que el INE da a la sociedad de organizarse y de registrar a nuevos partidos políticos, ha sido aprovechada por tres nuevas expresiones sociales. A partir del primero de agosto del presente año, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Encuentro Social (PES) y Partido Humanista (PH), han obtenido su pre-registro como partidos políticos, para participar en los procesos electorales del 2015.

En esa elección, tendrán que obtener cuando menos el 3% del total de la votación de parte de los ciudadanos, de lo contrario perderían su registro. En buena lid, como lo dijo Lorenzo Córdova, su participación intensificará la competencia electoral y deberá oxigenar la vida política de cara a las elecciones.

Los nuevos partidos políticos cumplieron cuando menos en el papel, con el número de afiliados y de asambleas distritales, requisito para obtener su pre-registro. Los 3 partidos deberán contar con documentos básicos, que reglamenten su vida interna y de lo cual estará pendiente el INE, que es la institución responsable del cumplimiento de los documentos básicos de los partidos políticos.

Esa apertura democrática, se inició con el genio de Reyes Heroles, cuando después de los procesos electorales de 1976 para la Presidencia de la República, ganó el Lic. José López Portillo, como candidato único, es decir, sin competencia.

Ambos mexicanos, López Portillo y Reyes Heroles, advirtieron desde entonces, el peligro que podría representar para nuestro país, no tener incluidos a los mexicanos de las minorías y para darle acceso a las demás expresiones, crearon las leyes electorales, que permitieron su registro.

Todo esto está bien si los actores políticos que dirigen los partidos, antepusieran sus intereses personales y verdaderamente participaran en una competencia para servir a México, pero el tiempo nos ha dicho lo contrario.

Surgen partidos políticos que se convertirán en satélites de los grandes y lo peor de todo, a precios muy altos. Sus escasos representantes populares, de repente se constituyen como el fiel de la balanza para una decisión, misma que también le otorgan al mejor postor y no a la corriente o decisión que ellos piensen que beneficia a México.

Nos encontramos hoy con una serie de críticas a la formación de nuevos partido de izquierda, con actores tan nefastos como René Bejarano, que sin ninguna autoridad moral, critica al partido de su ex jefe y manifiesta que ya hay muchos partidos como si el de él hubiera dado muestras de un interés por México.

Dice que no comparte la idea de andar formando nuevos partidos, como lo dice también Cuauhtémoc Cárdenas, porque ven en Morena a un adversario que les habrá dequitar votos.

Dentro de poco tiempo, podremos constatar si la creación de los nuevos partidos, de verdad constituyen una oportunidad de participación política a las nuevas expresiones o simplemente se convierten en negocios familiares que se realizan con el erario público. Al tiempo.

*Exlegislador

j.schafs47@hotmail.com
 
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