Opinión / Columna
 
Jorge Schiaffino Isunza 
Oposición sin evolución
El Sol de México
29 de marzo de 2015

  La sociedad ha registrado en múltiples ocasiones las denuncias, acusaciones y hasta berrinches de los partidos que hoy son oposición al Gobierno. Durante décadas se han centrado en culpar de todos su males al PRI en el Gobierno y al PRI en la oposición.

Antes de la alternancia del año 2000 y aunque el propio PRI aprobó siendo mayoría en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, varias reformas electorales que ciudadanizaron a los institutos electorales; siempre tanto la derecha como la izquierda formada de inconformes del PRI y de otras fuerzas como el PC, el PSUM, el PRT entre otros se empeñaron en señalar actos de autoritarismo y de inequidad electoral.

En el año 2000, la alianza PAN-PVEM ganó la Presidencia de la República y durante la noche de la jornada electoral, pudimos ver a líderes de izquierda como Porfirio Muñoz Ledo levantando la mano a Vicente Fox, durante ese sexenio se decía que el país no avanzaba gracias a los obstáculos puestos por el PRI desde las Cámaras del Congreso, mientras en algunos estados de la República y el Distrito Federal, se consolidaba un crecimiento electoral del PRD con AMLO a la cabeza.

Ambos personajes se encargaron de enfrentar a la sociedad, logrando un encono que tuvo como resultado un desgaste innecesario de las instituciones, principalmente de la Presidencia. La elección de 2006, sacó lo peor tanto de la derecha como de las izquierdas a grado tal de polarización, que las pérdidas económicas y la desconfianza internacional se hicieron presentes. Nadie parece recordar la actitud institucional de los gobernadores y legisladores federales del PRI para que no se rompiera el orden constitucional.

No obstante lo anterior, ante las reformas planteadas por Felipe Calderón, en su gran mayoría fueron apoyadas por diputados y senadores del PRI, mientras los gobernadores no intentaron sabotear en sus estados la operación de los programas federales o enfrentamiento con los funcionarios del Gobierno.

Los excesos del poder y la ineficacia e ineptitud hicieron que los ciudadanos voltearán de nuevo hacia el PRI y empezó a tener como consecuencia, que ganará todas las elecciones en alcaldías, gubernaturas y diputaciones locales. Como es de ellos acostumbrado, PAN y PRD sintiéndose avasallados por la preferencia de la sociedad, intentaron atemorizar a la gente diciendo que sería una vuelta al autoritarismo.

Fue entonces que quienes se han considerado los paladines de la democracia desde la izquierda o desde la derecha, tuvieron la desvergonzada idea de unirse para contrarrestar el ascenso electoral del PRI en una maniobra a todas luces oportunista, electorera y que traicionaba los principios de panistas y perredistas, aunque eso si resulto eficiente, sin olvidar que los candidatos postulados y posteriormente ganadores venían de las filas del PRI. Fue así como ganaron Puebla, y Sinaloa.

En la actualidad, ambos partidos están unidos sin duda pero en la desgracia, borrados por sus propias pugnas internas y las contradicciones entre sus grupúsculos ávidos de ser los interlocutores con el gobierno y ganar presencia y recursos gracias a esta posición. El proceso electoral ubicará a todos en su realidad, al PRI con el desgaste propio del gobierno, al PAN le significará una purga entre los propios panistas, mientras el PRD verá su estrepitosa caída producto del chantaje y de las maniobras de otras izquierdas para arrebatarle su lugar en el mapa político-electoral y legislativo.

Seguiremos viendo una oposición sin la capacidad de evolucionar, no obstante la experiencia de ser o haber sido gobierno y México necesita una oposición moderna, responsable y auténtica pero sobretodo de principios.



* Exlegislador

j.schafs47@hotmail.com


 
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