Opinión / Columna
 
Jorge Schiaffino Isunza 
Ineptitud y corrupción
El Sol de México
13 de abril de 2014

  La forma en que los ciudadanos observamos la irresponsabilidad, la corrupción y el cinismo en el caso de la línea 12 del Metro, son resultado de la indignación cuando vemos que los funcionarios del gobierno de la "Ciudad de la Esperanza", de "la Capital en Movimiento" y ahora de donde "juntos decidimos", actúan de forma impune e inepta sin que se les finque alguna responsabilidad.

Una historia negra, torcida e infame si recordamos el triste papel de los señores Marcelo Ebrard y Joel Ortega, destituidos por tragedias que costaron vidas humanas de ambos como secretarios de seguridad pública en la Ciudad de México, uno con los policías linchados en Tláhuac y ambos por el operativo Unipol en la historia del caso New´s Divine; y los dos sin moralidad alguna, paseándose como si nada hubiese pasado.

Ahora el gobierno de Mancera debe actuar o convertirse en comparsa de estos individuos que han defraudado a los ciudadanos con su insolencia, su cuestionable ética y su ineptitud, rodeada de corruptelas millonarias dignas de mentes criminales revestidas del poder público.

Si el Jefe de Gobierno determinó dejar de operar la línea 12 (completa), hubo otro Jefe de Gobierno que autorizo su funcionamiento. Si existe un director del Metro que firmó los contratos de mantenimiento, hay otro que decidió interrumpirlo.

¿Quién autorizo la asignación directa para alquilar los trenes? ¿El Director del Proyecto, o el Jefe de Gobierno?

¿Quién autorizó la creación de este proyecto? igualmente fraudolenta, la empresa pública capital en movimiento o el fideicomiso para las vías de comunicación entiéndase como distribuidores viales y segundos pisos.

López Obrador cambió terrenos propiedad de la ciudad por cemento, Ebrard nos deja una infraestructura que por su baja calidad debe estar en constante mantenimiento como son los segundos pisos, además de una obra multimillonaria, la de mayor inversión en AL, inservible y con defectos que ameritan una corrección igualmente millonaria. Que dirán ahora los integrantes de la Cámara de la Industria de la Construcción que lo premiaron.

Más allá de la típica conducta de los gobiernos de pseudo izquierda del DF, llena de contradicciones por sus tintes claramente neoliberales y sus políticas populistas ineficientes, vemos que su máscara de beneficio a las clases populares es solo para cubrir el rostro de la corrupción, el cinismo y la falta absoluta de capacidad para administrar recursos y llenar los bolsillos de personajes indeseables como Rene Bejarano, Dolores Padierna, Armando Quintero, Marcelo Ebrard, Joel Ortega y más.

Mancera comprometido, maniatado deberá actuar sin tintes que favorezcan a los defraudadores, ya que resulta inexplicable que por parte de la administración pública siguiera los pasos básicos para la implementación de un proyecto de infraestructura tan importante por su impacto social y por los recursos que se invirtieron del erario público.

Lo más preocupante, los 435 mil usuarios diarios tendrán la confianza de abordar un transporte que ha sido calificado como de alto riesgo, se ¿habrá de convertir en un elefante blanco como la biblioteca de Fox o la estela de luz?

¿Quién autorizó? ¿Quién viajo a China para negociar los trenes? ¿Quien decidió el contrato de arrendamiento? ¿Quiénes inauguraron la obra?

Existe el Diario de los Debates en la Asamblea Legislativa, en donde el Jefe de Gobierno ponderó sus decisiones e informó sobre esta obra. ¿Por qué ahora intenta hacer parecer que no conocía a fondo las condiciones de operación de esta línea del Metro?

Ebrard y Ortega, tienen las manos manchadas de sangre en sus carreras políticas, han pese a todo, mantenido su presencia en la izquierda. Impresentables por su falta de verdad y por su innegable incapacidad, tristemente lo padecemos todos quienes vivimos en la Ciudad de México.

*Exlegislador

j.schafs47@hotailcom
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas