Opinión / Columna
 
Alto Poder 
Manuel Mejido 
11 de febrero de 2012

  * Campañas de género, de galanura y contestataria

* El PAN sigue mañas que hasta el PRI ya desechó

* Reunión de líderes. Uno moral y el otro social

Los últimos días han servido para despejar la incógnita panista de si ganaba la candidatura presidencial el aparato impulsado desde Los Pinos o la rebelión interna de ese partido de derecha y para establecer con claridad que Felipe Calderón fue derrotado por sus propios correligionarios, que lo llevaron hasta la Presidencia hace seis años; que a estas alturas de su Gobierno se ha desgastado enormemente y que en sus giras por el interior del país el pueblo lo incomoda y lo irrita con sus críticas formuladas cara a cara.

La triunfadora en la contienda interna del panismo, Josefina Vázquez Mota, hasta ahora sólo se le ha promovido por su condición de mujer, porque en el aspecto político fracasó como titular de las Secretarías de Desarrollo Social, que usó partidistamente para impulsar la candidatura de Felipe Calderón, hace más de seis años, y la de Educación Pública, en la que no hizo nada más que confrontarse "sin ton ni son" con la líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, en perjuicio de la calidad educativa.

Ante el discurso triunfalista y poco comedido de Vázquez Mota después de ser anunciado su triunfo, reconoció en Enrique Peña Nieto al único enemigo a vencer e ignoró, como si no existiera, a Andrés Manuel López Obrador que hace seis años logró 14 millones 756 mil votos, en esa controvertida elección presidencial.

No tuvo que esperar mucho la respuesta porque el tabasqueño, candidato presidencial de la izquierda, enseguida le dijo que, aunque la respetaba mucho, "había ayudado en el fraude a Calderón" -en el 2006- utilizando los padrones y los programas sociales de la Secretaría en que ella estaba "para comprar votos. De modo que ya sabemos de qué se trata".

Incluso su compañero de partido, Ernesto Cordero, la acusó de asistir sólo al seis por ciento de los días en que se votaron iniciativas de ley y no haber defendido el proyecto panista en la Cámara de Diputados, no obstante ser la coordinadora de esa fracción parlamentaria.

Otro desliz de falta de probidad de Josefina fue exhibido por el diputado del partido del Trabajo, Gerardo Fernández Noroña, al denunciar que ya como precandidata presidencial en campaña seguía usando los automóviles, gasolina, celulares y personal del Congreso, cuando ya no tenía ningún derecho a ello.

Vázquez Mota que, obviamente, es una mujer inteligente y aguerrida repite como grabadora los discursos y respuestas, aunque se salga por la tangente a las preguntas que se le hacen en las conferencias de prensa. Lo mismo ocurrió en los dos debates sostenidos con Cordero y Creel.

* Las mujeres en el mundo asumen el poder

Fue muy hábil, desde luego, para acusar a su compañero de partido de ser "un patán", por atacarla políticamente en el primer debate. Tiene la epidermis muy delicada, para ser la conductora política de una Nación que se debate en la violencia, el desorden, la corrupción y la impunidad.

Sus "estrategas" de campaña ya le buscan similitudes con otras mujeres que han gobernado o que gobiernan en el mundo. Como Margaret Thatcher, primera ministro del Reino Unido; Benazir Bhutto, de Pakistán; Angela Merkel, de Alemania; Dilma Rousseff, de Brasil; Michelle Bachellet, de Chile; Johanna Sigurdardottir es la primera ministra de Islandia; Jadranka Kosorde de Croacia; Tarja Halonen, de Finlandia; Mary McAleese, de Irlanda; Pratibha Patil, de India; Dalia Grybauskaite, de Lituania; Ellen Johnson Sirleaf, en Liberia; Laura Chinchilla, en Costa Rica y otras.

Pero no se le puede comparar con ninguna de esas mujeres que accedieron al Gobierno. Ni siquiera con Cristina Fernández viuda de Kirchner, porque logró la Presidencia con la experiencia de cuatro años a lado de su esposo Néstor Kirchner.

Su triunfo, que fue preferible como el menor de los males, sobre Ernesto Cordero y Santiago Creel, se logró con muchas maniobras sucias, porque fue acusada por sus propios contendientes que en los estados de Veracruz, Puebla y Guerrero se había utilizado en su favor la "guerra sucia", las dádivas, el embarazo de urnas, los cazamapaches, el carrusel, el taquito, la compra de votos, los acarreos y el espionaje, prácticas que hasta los priístas dejaron en el pasado, como lo demuestra el triunfo de Vicente Fox en el 2000.

Con un discurso repetitivo, porque el parecer no se sabe otro, Vázquez Mota insiste en que no se puede volver al pasado -del PRI- para construir el futuro, ignorando que tanto Vicente Fox como Felipe Calderón gobernaron de principio a fin sobre las estructuras priístas y no hicieron ninguna reforma de fondo durante sus gestiones, no obstante que Fox prometió un cambio que nunca se hizo y Calderón se proclamó "con manos limpias" y como el "presidente del empleo" que nunca cumplió.

* El voto de género, de imagen o de rudeza

El 1 de julio, los mexicanos tendrán tres opciones reales para llevar a la Presidencia. El feminismo representado por Josefina, en un país de fuerte matriarcado que empieza con la Virgen de Guadalupe. La galanura y la buena presencia masculina, que distingue a Enrique Peña Nieto y al hombre rudo y contestatario y hasta violento, con que se sigue etiquetando a Andrés Manuel López Obrador, aunque se haya demostrado con creces que nunca fue un peligro para México como lo publicitaron en su momento Fox y Calderón.

No debe olvidarse que Josefina Vázquez, como secretaria de Educación, promovió, sin éxito afortunadamente, la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, prohibidas en la Constitución, porque México es un Estado Laico.

Tanto Peña Nieto como AMLO, deben tener mucho cuidado en cómo responder los ataques que les hace Vázquez Mota, para que no les endilguen los apelativos de sexistas, misóginos y patanes, que van a ser utilizados durante la campaña con una gran frecuencia.

López Obrador ya fue muy cuidadoso y en su respuesta al desprecio que le hizo en su discurso de candidata del PAN a la Presidencia, en todo momento dijo que "respetaba mucho a la señora" y Peña Nieto sigue el mismo camino. Fue muy elegante y cortés porque mediante su Twitter la felicitó y le dio bienvenida a la contienda electoral.

Josefina se permitirá muchos ataques y desprecios a sus adversarios, porque quiéralo o no, lo diga o lo calle, se escudará en su calidad de mujer, en el feminismo, en la igualdad de género para defenderse de cualquier señalamiento que no le parezca.

Consolidada Josefina como candidata del panismo a la Presidencia va a recibir, como hace seis años recibió Felipe Calderón, todo el apoyo político de Los Pinos y los dineros de las arcas nacionales.

Aunque se metió en una campaña presidencial, contra varones, Josefina seguirá invocando su feminismo, que en este caso debe ser igual al de los hombres y no hacer de ella ninguna excepción porque la igualdad de género no significa un trato preferencial.

Vicente Fox fue un presidente que nunca entendió la política y hasta ahora sigue sin saber lo que es. Felipe calderón, sí. La conocía desde muy joven porque nació hijo de panista pero la transitó por los atajos y no por los caminos.

El "cochinero" panista de su elección interna ha trascendido a todo el mundo porque en los estados de Veracruz y Puebla hubo hasta disparos al aire que es un método de intimidación muy convincente, sobre todo para los bien educados panistas, militantes y adherentes, tan finos y tan elegantes que acudieron en tan escaso número a las urnas, el domingo pasado.

Siguen imposiciones como en el viejo régimen

Para señalar más aún el debilitamiento del presidente Calderón al frente del Estado, en Guanajuato el gobernador, Juan Manuel Oliva, impuso como candidato a su delfín Miguel Márquez, por encima de José Córdova Villalobos, a quien impulsaba don Felipe y en Jalisco, el gobernador Emilio Gónzalez no sólo impuso como aspirante a su preferido Fernando Guzmán, sino que se negó a obedecer la orden de la cúpula de su partido para apoyar a Cordero en la elección interna. Benefició a Josefina en contra de Los Pinos.

El rito sangriento de los mexicanos cada sexenio se sigue cumpliendo. Ya fueron puestos "en la piedra de los sacrificios" Humberto Moreira, Marcelo Ebrard, Mario Delgado, Elba Esther Gordillo, Santiago Creel y Ernesto Cordero.

¿A cuántos más se les tendrá que sacar el corazón para alimentar la codicia y la ambición de los políticos sinvergüenzas?

* Un reencuentro de millones de votos

Después del reencuentro sostenido el miércoles en el Hemiciclo a Juárez del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas, el único líder moral de México, y Andrés Manuel López Obrador, el más destacado líder social, la candidata del PAN Josefina Vázquez Mota tendrá que deglutir sus palabras tan aventuradas como faltas de inteligencia de que su enemigo a vencer era Enrique Peña Nieto, del PRI.

Posiblemente Peña Nieto obtenga más votos que Vázquez Mota el 1 de julio próximo. Pero López Obrador, tal y como se presenta la situación ahora, no sería nada remoto que también supere en las urnas a la panista.

La reunificación de las izquierdas puede llevar muchos millones de votos a favor de AMLO, que en los cuestionados comicios de 2006 frente a Felipe Calderón y sin el apoyo de Cuauhtémoc Cárdenas logró 14 millones 756 mil 350 sufragios, según el IFE que entonces manejaba el esbirro de Elba Esther Gordillo, Luis Carlos Ugalde.

En el proceso electoral del 2000, Cuauhtémoc obtuvo seis millones 256 mil 780 sufragios como candidato presidencial de la izquierda. Si estas cifras no entran en la cabeza de Josefina Vázquez Mota y su grupo de panistas, que ya están "viendo por encima del hombro" a sus contrincantes en las próximas elecciones, se llevarán una muy desagradable sorpresa.

El apoyo de Cuauhtémoc Cárdenas, con su gran solvencia moral, a los programas del PRD y "Morena" para rescatar de la pobreza a las dos terceras partes de la población nacional, pueden ser la clave del triunfo para López Obrador, en el caso de que Vázquez Mota pueda meter en su juego de descalificaciones y menosprecio al priísta Enrique Peña Nieto, que por el momento encabeza las encuestas de intención del voto.

Si Josefina y Enrique se traban en una lucha como la que pretende la panista contra "el pasado para poder construir el futuro", por en medio de ellos podría colarse hasta Los Pinos Andrés Manuel.

Todavía les falta a los mexicanos ver mucha inmundicia política, antes de que se decida en las urnas quién será el próximo Presidente.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.

manuelmejido@hotmail.com
 
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