Comunidad y cultura
"Tomatina", acapara de nuevo las calles de pueblo español
Organización Editorial Mexicana
27 de agosto de 2008

DPA y AP

Valencia, España.- Batalla campal con tomates como proyectiles: unas 40 mil personas participaron este miércoles en el pueblo español de Buñol en la popular fiesta de la "Tomatina", la mayor guerra de tomates del mundo.

La "Tomatina" se celebra anualmente el último miércoles de agosto y en la de este año se lanzaron 120 mil kilos de tomates, que volaron y se estrellaron en las calles del pueblo valenciano de Buñol, en el este de España. La guerra en este pueblo de 10 mil habitantes forma parte de las fiestas patronales en honor a San Luis Bertrán.

Muchos con los ojos protegidos por gafas de buceo, otros sin ningún tipo de protección y la mayoría de los hombres sin camiseta, los miles de participantes en la batalla se tiraron unos a otros tomates sin parar. Eso sí, aplastándolos antes con las manos para evitar daños en el "enemigo".

Las 120 toneladas de hortaliza roja y madura fueron cultivadas para ser destinadas en exclusiva a la fiesta popular, una de las más conocidas en España por lo impresionante de una batalla que deja todo -y a todos- teñido de rojo. Varios camiones se encargaron de repartir los tomates entre los asistentes, que volaron durante una hora por el pueblo hasta que un petardazo indicó el final de la batalla al mediodía.

El célebre buscador Google ilustró hoy su página de inicio en su versión española con restos de tomate entre sus letras en honor a la "Tomatina". No sólo los españoles se ven atraídos por el espectáculo, sino hubo también numerosos turistas procedentes de otros países de Europa, de Estados Unidos y hasta de Japón. En 2002, la "Tomatina" fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Tras el festejo, muchos se lavaron en un río cercano mientras los vecinos se dedicaban a limpiar con mangueras de riego los edificios y aceras teñidas de rojo.

Su origen se remonta a 1945, aunque hay varias versiones respecto a por qué aquel año se produjo la primera guerra de tomates. Una de ellas apunta a que un grupo de jóvenes comenzó a lanzar las hortalizas a los músicos de las fiestas patronales, que pronto respondieron al ataque tomando tomates de una frutería cercana. Otra apunta a que unos jóvenes decidieron saldar una discusión política arrojándose todo tipo de hortalizas.

Y otra indica que un grupo de jóvenes que querían participar en un desfile de gigantes y cabezudos empujaron a los participantes, iniciándose entonces una batalla campal con las hortalizas de un comercio cercano.