Tlaxcala
Alcanza cartera vencida del Fomtlax los 25 mdp
El Sol de Tlaxcala
23 de julio de 2008

Enrique Galicia

Tlaxcala, Tlaxcala. Debido a que los beneficiarios de al menos 165 proyectos financiados a través del Fondo Macro para el Desarrollo Integral de Tlaxcala (Fomtlax) no han cubierto en tiempo y forma sus amortizaciones; la cartera vencida del organismo alcanzó los 25 millones de pesos.

Lo anterior fue informado por Edgar Campos Hernández, titular de la dependencia, quien aseveró que a la fecha ya han girado oficios en los que solicitan a los morosos que cubran su adeudo con el Fomtlax antes de iniciar un procedimiento judicial en su contra.

"Podemos llegar a la vía penal para solicitar la recuperación de algunos créditos, pero antes buscaríamos la renegociación del proyecto", sostuvo.

No obstante, reconoció que por el momento ninguno de los requerimientos enviados a los deudores ha resultado de manera positiva en el pago de la deuda o en la reestructuración de los créditos que fueron entregados entre 1998 y 2005.

El funcionario estatal descartó que la falta de pago se deba a la quiebra o desaparición de los proyectos apoyados, "pues están funcionando, pero la gente deja de pagar por uno o dos años y cuando se acercan con nosotros ven que su proyecto en vez de costar 100 mil pesos ya cuesta 120 mil (por los intereses)".

En marzo de 2007, la cartera del Fomtlax alcanzaba los 40 millones de pesos debido a que productores que en su momento solicitaron un crédito a esa institución se retrasaron en sus aportaciones económicas, y enfrentaban serias dificultades para cubrir sus adeudos.

En aquel entonces, el ex titular de la dependencia, Benjamín Xapolt Ximello, aseguró que, pese a la cifra, la cartera vencida se había reducido en prácticamente 50 por ciento durante la actual administración, en virtud de que el gobierno anterior dejó una cartera del 65 por ciento, equivalente a 80 millones de pesos.

Para eso, dijo, fue necesario que la institución llevara a cabo análisis minuciosos de cada proyecto solicitante, y que exigiera estudios mínimos de mercado y factibilidad a fin de determinar si el proyecto es o no operable en el mediano y largo plazo.