Tlaxcala
Tala e incendios han pegado fuerte a Tlaxcala
A pesar de los esfuerzos de autoridades por sanear barrancas, estas continuamente se encuentran llenas de basura. Foto: Antonio Guarneros / El Sol de Tlaxcala
El Sol de Tlaxcala
17 de junio de 2008

Néstor Jiménez

Tlaxcala, Tlaxcala.- La contaminación de los ríos Zahuapan, Atenco y Atoyac, ocasionada por las descargas de aguas negras de los municipios y del sector industrial; la tala clandestina en el Parque Nacional Malinche causada por vecinos de la zona, y el incremento de los incendios forestales propiciados por el sector agrícola han pegado fuerte al medio ambiente de Tlaxcala en los últimos años, admiten autoridades del sector.

Incluso, revelan que el 40 por ciento de las 85 mil 376 hectáreas forestales del estado se encuentran perturbadas y el 37 por ciento de la superficie total del territorio estatal registra graves problemas de erosión de suelos, mientras que los programas de manejo forestal de la Federación y el estado, únicamente abarcan el 25 por ciento de la superficie arbolada.

En algunos casos, la limitada visión de los programas ambientales de la federación y el estado no ha contribuido de manera importante para el rescate y la conservación del entorno ecológico del estado.

La falta de supervisión de la Profepa al sector industrial ha ocasionado que los empresarios burlen fácilmente la vigilancia de las autoridades encargadas de supervisar el sector industrial y trabajen con materiales altamente peligrosos.

La anuencia de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en permitir que las aguas negras e industriales sean descargadas a los principales cauces del estado es parte de las deficiencias con las que opera la dependencia.

El sector empresarial es un elemento clave en la contaminación de los principales cauces del estado, ya que la falta de plantas de tratamiento o infraestructura para limpiar el agua industrial -en la mayoría de las empresas- ocasiona que las aguas que utilizan las empresas sean descargadas a los ríos y barrancas bajo el consentimiento de la Conagua.

Una de las variables de la contaminación física en las barrancas y cauces de los ríos Zahuapan, Atenco y Atoyac, es originada por el deficiente servicio de recolección de basura de los ayuntamientos y por la falta de cultura ambiental de parte de la sociedad.

El crecimiento urbano desmedido e indiscriminado, resultado de la falta de planeación de las comunas, ha ocasionado que las reservas forestales sean un motivo de preocupación para Ecología, dependencia que asegura que las zonas boscosas se han "acabado" debido a una falta de planeación de crecimiento de la mancha urbana en cada municipio.

El Instituto Nacional de Ecología (INE) pronostica que para 2025 los tlaxcaltecas empezarán a sufrir escasez de agua, principalmente en las zonas de mayor número poblacional y el nivel de la sequía aumentará debido a la ausencia de lluvias, resultado del cambio del clima que se registrará en el estado.

En Tlaxcala diariamente la población genera mil 700 toneladas de basura, de las cuales el 40 por ciento tiene como destino final las barrancas, parques, lotes baldíos, ríos y ribereñas.

Los ríos contaminados

Los ríos Zahuapan, Atenco y Atoyac se encuentran gravemente contaminados, pues las descargas clandestinas de aguas contaminadas de las industrias y de los miles de hogares tlaxcaltecas son la principal causa de su deterioro.

En el río Zahuapan, las autoridades del Instituto Politécnico Nacional (IPN) identificaron más de 250 descargas clandestinas de industrias y hogares, pero consideraron que el número puede ser mayor.

El color del agua que circula por los cauces varía de acuerdo con la actividad industrial y la hora en que se observe el río.

Por ejemplo, en la zona sur del estado la actividad empresarial ha ocasionado que el color de las aguas del río Atoyac-Zahuapan sean azul-verdosas y trascienda un olor fétido y en ocasiones, el agua desprende un olor similar al durazno.

Los campesinos y habitantes de la región manifestaron que las empresas son las principales causantes de la contaminación del río, sin embargo, reconocieron que los habitantes también arrojan bolsas de plástico con basura y animales muertos al río.

El olor que desprenden las aguas que circulan por los principales cauces del estado son insoportables, el intenso calor que se registró en el estado provocó que el olor fuera más intenso.

La mayoría de descargas de aguas contaminadas en todo el estado son permitidas por las autoridades municipales y la Conagua, que aprueban que los "empresarios" desechen "clandestinamente" sus aguas a los cauces.

En algunos casos, las autoridades municipales denuncian "mediaticamente" los hechos, pero la mayoría de las veces las autoridades no proceden contra el responsable o los responsables de la contaminación.

Pese a que los ayuntamientos cuentan con un área de ecología, pocos son los ayuntamientos que realmente trabajan con jornadas de limpieza, la mayoría de las comunas sólo "posan para la foto".

Acciones para contrarrestar la contaminación

El gobierno del Estado, a través de la Coordinación General de Ecología (CGE), ha logrado impulsar el programa "Adopta un kilómetro del Río Zahuapan", y algunos ayuntamientos han trabajado verdaderamente en el saneamiento del río, otros más, únicamente han posado para la foto y han abandonado el programa en el que se comprometieron a apoyar para evitar la contaminación.

El Estado también ha puesto en marcha en cada municipio jornadas de limpieza sabatinas con el fin de promocionar la cultura ambiental.

El estado cuenta con 44 plantas de tratamiento, 22 están abandonadas, sólo 10 operan con eficiencia; seis son operadas con deficiencias "ligeras" y cuatro operan con graves fallas en su infraestructura.

Las plantas que opera el gobierno del Estado trabajan con menos dificultades debido a que el Ejecutivo estatal dispone de recursos para dar mantenimiento a las plantas tratadoras de aguas.

La propuesta que la Conagua y la CGE han realizado a los presidentes municipales, es que se pague para limpiar las aguas negras.

"Que se les cargue un poquito en el cobro para que los habitantes paguen por limpiar el agua que ensuciaron", coincidieron el gerente estatal de la Conagua, Carlos Morales Badillo, y el titular de la CGE, Fabián Pérez Flores.

Si operan las plantas, resolveremos el problema: IPN

El proyecto de saneamiento que ordenó realizar el gobierno del Estado con el Instituto Politécnico Nacional (IPN) reveló que no es necesario construir más plantas de tratamiento, pues con las 44 que existen es suficiente para limpiar los ríos.

Con el funcionamiento de las 44 plantas de tratamiento se lograría sanear "casi de manera inmediata" el principal cauce del estado, para lo cual se requieren aproximadamente 90 millones de pesos, aseguró el especialista de la Escuela Superior de Ingeniería Química e industrias Extractivas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Rico Arzate.

Apuntó que durante el estudio lograron detectar 250 descargas clandestinas de aguas negras en la cuenca del río Zahuapan.

Detalló que en el estudio fueron encontrados metales pesados, así como sustancias sensibles al azul de metileno (detergentes), sólidos suspendidos y coniformes (excremento).

"Hay muchas plantas de tratamiento de aguas residuales que no funcionan, pero de estar funcionando el Zahuapan lograría sanearse".

El especialista advirtió al gobierno del Estado que de abandonar las plantas de tratamiento, la inversión realizada sería una "pérdida económica", ya que le costaría más al estado y a los ayuntamientos reactivar la infraestructura.

Aseguró que los textileros son quienes de manera importante contaminan el Zahuapan, y se comprobó porque el agua durante el día aparece de diferentes colores en el río Zahuapan.

Reprochó que las autoridades no apliquen la norma ambiental sobre descargas de aguas.

Las acciones de

reforestación para

la Malinche

En días pasados, en Palacio de Gobierno autoridades federales y estatales se comprometieron a emprender acciones de reforestación.

El subgerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Néstor Montañés Saucedo, detalló que una de las acciones que emprenderá la Conafor en el Parque Nacional Malinche, será frenar la depredación generada por la extracción ilegal de más de diez mil metros cúbicos de madera al año.

Para ello, anunció el Programa Especial Malinche, donde serán invertidos 15 millones de pesos para establecer obras de conservación de suelos y plantaciones agroforestales, así como para el combate de descortezadores y el muérdago.

Para la apertura de brechas cortafuego, formarán brigadas comunitarias de prevención de incendios y plantearán un esquema de desarrollo regional, impulsando el turismo de naturaleza.

El funcionario federal advirtió que de no tomar las medidas preventivas para el combate de la tala clandestina, en 10 años Tlaxcala no tendrá bosque.

Los trabajos del programa federal ProÁrbol estarán encaminados a la reforestación y conservación de suelos en mil 300 hectáreas, así como a la recuperación de más de tres mil 800 hectáreas con obras de conservación de suelos y la aplicación de tratamientos sanitarios en 500 hectáreas.

Alternativa, la instalación de cámaras de vigilancia

Una alternativa que ha planteado la CGE es la instalación de 10 cámaras de video vigilancia en el Parque Nacional Malinche, que tendrán como objetivo prevenir la tala clandestina y detectar inmediatamente los incendios forestales e identificar a las personas que originan los incendios.

Pese a la propuesta, el Consejo Estatal de Seguridad Pública ha retrasado la instalación inicial de seis cámaras.

El titular de la CGE, Fabián Pérez Flores, manifestó que son cuestiones administrativas del Consejo las que al parecer han dilatado la instalación de las cámaras "porque en la coordinación, ya tenemos el espacio para vigilar la montaña".

Las autoridades federales y estatales avalan la instalación de cámaras ya que aseguran que con dicha tecnología podrán detectar de flagrancia a aquellas personas que talen árboles sin el aval de las autoridades correspondientes.

"Se podrá ver claramente el rostro de las personas que provoquen incendios y el de aquellas que talen ilegalmente un árbol", precisó.

Los incendios forestales y sus afectaciones

En materia de incendios forestales, el 95 por ciento de los siniestros registrados en el estado fueron ocasionados por el sector agrícola.

De acuerdo con la Conafor, en 2007 se registraron 127 incendios que afectaron 259.5 hectáreas. Mientras, de enero a la fecha, la dependencia federal reportó más de 200 incendios y más de 606 hectáreas siniestradas.

La mayoría de los siniestros fueron causados por campesinos, quienes utilizan el fuego para preparar la tierra para el ciclo agrícola.

Pese a que las autoridades federales y estatales han promovido entre los hombres del campo diferentes técnicas de preparación de tierras, a fin de evitar la quema de rastrojos, los campesinos se han resistido a cambiar la tradicional práctica agrícola.

Los pronósticos para 2025

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología (INE), el estado de Tlaxcala se encontrará con presión media de entre un 20 y un 40 por ciento menos del recurso agua para 2025, además de que la sequía se hará presente en diversas regiones del estado, principalmente las más pobladas.

El estudio reveló que las condiciones de vulnerabilidad están dadas por una alta concentración demográfica, procesos de industrialización, incremento de vehículos automotores e incremento de población con niveles de pobreza altos.

Mientras que los cambios en la temperatura serán de más dos grados centígrados y la precipitación será menor en un 10 por ciento, lo que ocasionará cambios en los climas cálidos y húmedos con bosques tropicales perennifolios. Aumentarán los climas cálidos subhúmedos con bosques tropicales caducifolios y subcaducifolios.

Las condiciones actuales de Tlaxcala, de acuerdo al estudio revelado, aseveran que el estado tiene una disponibilidad baja de agua y el grado de presión es moderado en 19 por ciento, por lo que se vislumbra que la sequía se incrementará notablemente en la entidad.