Tlaxcala
Mujeres masonas dejan anonimato
Teresa Ivonne Martínez y Rivera Mutio, Past Master-grado 32 en masonería femenina. Foto: César RodrÍguez / El Sol de Tlaxcala
El Sol de Tlaxcala
10 de octubre de 2011

(Primera de dos partes)

Ismael Gracia

Tlaxcala, Tlaxcala.- No son más de 100 en Tlaxcala. Practican el bien, pero no el protagonismo. Son cuidadosas, selectas, educadas, valientes, discretas, moderadas y cultas. Así se definen en entrevista las mujeres masonas. Aseguran no ser brujas ni diablos (risas), sólo seres humanos que se esfuerzan por ser mejores cada día. No compiten con los hombres masones, pues cada quien trabaja por su lado porque existe la perfección, aunque las personas la desaparecen con sus vicios, ignorancia y el poder.

Teresa Ivonne Martínez y Rivera Mutio, quien es Past Master-grado 32 en masonería femenina, de la logia Adonai número 25 jurisdiccionada a la Muy Respetable Gran Logia Alma Mexicana, desvela para El Sol de Tlaxcala parte de los trabajos y objetivos de la masonería femenina.

En la entrevista refiere que la masonería no es actual, tiene mucho tiempo de ser. Los masones y masonas surgen al mismo tiempo, porque "somos complemento, en culturas anteriores, en las culturas clásicas, ha tenido sus modificaciones, la masonería es obra del Eterno y su origen se remonta a la cuna del mundo, de ahí viene la masonería, no es actual, no es de moda".

En consecuencia -dijo-, considera que la masonería es de origen divino y su práctica tan antigua como el mundo. "Retomamos lo de nuestros ancestros, es la enseñanza que, en la masonería actual, definitivamente retoma, los esenios (secta judía) fueron una cultura donde nace el maestro Jesús de Nazaret, fueron esenios sus padres, naturalmente estaban dentro de la masonería, no como secta sino como forma de vida; entonces, el maestro Jesús recibió grandes honores por su grandes virtudes que, como hijo del Creador llegó a la tierra, eso es lo que nos han dicho y lo demostró en algún momento".

-En muchos textos, incluido el básico del cristianismo, a la mujer se le ha hecho menos a pesar de haber sido creados juntos, ¿qué tuvo que pasar para que a la mujer se le viera casi como objeto y no tuviera relevancia social?

-Hubo varios fenómenos dentro de la historia. Hay un momento en que la mujer domina al hombre, ejemplo las amazonas (pueblo legendario de mujeres guerreras de la mitología griega), entonces el hombre estuvo sojuzgado por la mujer; en reciprocidad, cuando el hombre toma el mando en el patriarcado, por circunstancias diversas termina el matriarcado y entonces el hombre toma la batuta, el poder, el mando... entonces sojuzga a la mujer.

"En aquel momento de la sociedad, muchas veces no se sabía el por qué eran los hijos, no se entendía la procreación, y eso en lugar de enaltecer a la mujer la sojuzgaba, el tener hijos se convirtió en algo físico simplemente.

-¿La mujer dejó de estar dentro de la masonería?

-Se les vedó totalmente la entrada a las logias masónicas. Se eclipsa, no se acaba. En 1717, cuando renace la masonería como tal en Inglaterra, forman su gran logia "los Lores", ya la clase alta y, entonces, a partir de ese tiempo resulta que renace la masonería como tal, con sus ritos, tradiciones, usos y costumbres, pero no se admitía a la mujer. Definitivamente estaba vedada.

-¿Hubo algún argumento de peso para no dejarla entrar?

-Simplemente la consideraban inferior, la mujer era un objeto; entonces renace la masonería como la conocemos.

-La masonería se manejaba de forma secreta, entonces ¿surgió algún grupo femenino "secreto dentro de lo secreto"?

-Desde el momento en que hablo de los tiempos históricos de los esenios, y de las grandes culturas masónicas que trabajaron en sus templos externos e internos, eran culturas místicas por excelencia, de tal manera que esto se vino deteriorando. Recordemos que los esenios se terminan, queda la familia sagrada, pero las enseñanzas de Jesús quedan de boca a oído... en pergaminos. Pero quedan y esas enseñanzas la retoman los sacerdotes de las ahora iglesias cristianas, y con eso sojuzgan no sólo a la mujer sino también al hombre. La masonería es la parte negra -así la categorizan- de la actual iglesia católica.

-¿Pero fue al revés?

-¡Claro!... fue al revés, pero el saber es poder y si a todos nos dieran la enseñanza de la masonería, ¿qué podía hacer la iglesia?... Se le terminaría su poder.

-¿Por eso se permitió la ignorancia?

-Exactamente. Porque el saber es poder. Si sueltan el saber ¿cuál es su poder?, ninguno, entonces nos tendrían atados y sojuzgados.

-¿Vendría ese concepto desde el mismo origen bíblico de no comer el fruto prohibido porque entonces vas a saber?... Por el árbol del conocimiento.

-Eso es algo que se dice, porque al escribirlo se plasmaba lo que se pensaba en ese momento; se prohibía saber, la ciencia y el saber eran el fruto prohibido. Entonces, desafortunadamente hubo gente a la que no le importó eso y precisamente nuestros padres, Adán y Eva, fueron expulsados por comer del árbol de la ciencia y del saber. A partir de entonces, y con base en ese relato, se expande que el saber es divino y nada más los hombres tienen esa facultad por haber sido ungidos; los demás, el vulgo, a otra cosa.

-Entonces, ¿hasta cuándo reaparece la mujer en la masonería, cuándo se les reconoce como tal?

-En 1730 se forma la primera logia de adopción, no es una logia femenina, siempre han habido mujeres luchadoras que se revelan a la situación que se vive.

-¿Tienen registrados algunos logros sociales que se le atribuya directamente a la mujer en la masonería?

-El voto de la mujer es uno de los logros más importantes de las masonas en todos los países, yo digo que es el más relevante. El otro, es el trabajo de la mujer ya remunerado, porque la mujer era para la casa y para los hijos. Otro es que la mujer se ha insertado en la fuerza laboral con un salario de menor valía que el del varón, pero al fin y al cabo se logró esa situación.



-La masonería masculina y femenina ¿van de manera paralela... no se pueden juntar?

-No se deben juntar, son fuerzas y energías diferentes. Cuando estamos en rito la energía fluye en los trabajos, y entonces el varón genera una energía diferente a la energía de la mujer, y eso muchas veces en lugar de unir, choca, no se da la armonía que debe prevalecer en el trabajo.

-¿Son complemento?

-Somos complemento. Por eso debemos tener la misma información el hombre y la mujer para que hablen el mismo idioma y lleguen a un poder verdaderamente de espíritu y no físico, una unión espiritual.

-¿Existen logias mixtas en donde convivan hombres y mujeres?

-Existen las logias mixtas, simplemente no están reconocidas y para "Alma Mexicana", y también para los varones, no las reconocemos.

-¿Por qué busca la mujer integrarse a la masonería?

-A veces, quizá sea por curiosidad; el asunto nuestro, como dirigentes, es que esa curiosidad se transforme en verdadero interés por ser una mujer libre de buenas costumbres.

-Ya adentro, ¿qué encuentra la mujer?

-Sabiduría. Se aprende a conocer a sí misma porque no nos conocemos a nosotros; jamás volteamos a vernos a nosotros mismos como seres pensantes, como seres divinos, porque venimos de la divinidad, entonces si nunca volteo a verme, pues ¿cómo voy a conocerme y quiero conocer a los demás? Aprendemos a encontrar nuestro yo, nuestra parte mística como seres humanos.

-¿Qué momento vive la masonería femenina en la actualidad?

-Vive un momento de gran aceptación en la mujer. No nos interesa si nos aceptan los hombres o no, esa es otra situación. Dentro de la mujer hay una gran aceptación por saber el conocimiento divino, la sabiduría divina y el conocimiento de sí misma, por eso hay gran aceptación. "Alma Mexicana" tiene 62 logias y es la más grande, desde Chihuahua hasta Yucatán, por todo el país; de ahí, hay otros ritos, hay otras logias o grandes logias, ha sido una aceptación importante de la mujer el acercarse a la masonería... El incursionar en la masonería.

-¿Qué busca la masonería como grupo en una mujer, qué requisitos debe cumplir para ingresar?

-Debe ser una persona libre y de buenas costumbres. Se pueden romper esquemas, pero si ya voy con una mente abierta para saber lo que busco, es más fácil integrarse que ir con tabúes, que ir con velos, que ir con situaciones de posible rechazo, entonces no hacen nada ahí y se van. Lo que la masonería quiere en la mujer es que se conozca a sí misma como ser divino, su potencial que tiene como persona, como ser humano y naturalmente como madre, como esposa, como hija, como parte de la sociedad, eso es lo que la masonería le da a la mujer.

-¿Qué pasos debe seguir la mujer para ingresar?

-Contactar con nosotras, los "hermanos" también nos hacen favor de darnos algunos nombres de "profanas" para que nosotras hagamos una cita y dos entrevistas, la primera es la más dura, la importante, la de impacto; en la segunda se anotan las preguntas que la persona va contestando, se analizan y se determina si es elemento para ser admitido o no.

-¿Qué porcentaje de las aceptadas dejan de ir?

-Es del 20 ó 30 por ciento en general que deja de ir, y no tanto porque no le guste o porque no sea lo de ella, muchas veces se va porque en su trabajo cambia de horario y dejan de asistir; situaciones de los hijos, entre otros factores. Nosotros trabajamos los jueves de las cinco de la tarde a las ocho de la noche, entonces, por esa situación es que se van, les interesa estar en la logia pero por situaciones del trabajo o de traslado no les permite asistir; cuando se van a otro lado, ellas se interesan y preguntan en qué lugar pueden continuar sus estudios, en donde pueda seguir su formación y le damos la dirección para asistir.

-Las grandes culturas de humanidad irremediablemente se degradaron ¿por qué considera que se acabaron?

-Lo que pasa es que todo tiene un principio, un clímax y un declive: Entonces, en esas grandes culturas pasó su nacimiento, su florecimiento y su decadencia, por eso esas culturas en la decadencia no desaparecieron las culturas, que existen, desaparecieron los representantes, las mujeres, sabemos que todo va evolucionando, pero la sabiduría ahí está, con los textos y referencias, nada más es cuestión de que nosotros tengamos la voluntad y el interés de buscar.

-La decadencia de las grandes culturas en parte tiene que ver con la pérdida de los valores humanos, ¿qué momento vive nuestra sociedad?

-En un momento caótico, desafortunadamente hay muchos elementos que han participado y propiciado esta decadencia, pero siento que los medios masivos de comunicación son una parte importante, porque son los que deben, de alguna manera, mediar lo decadente con lo enaltecente, es decir la cultura, en la televisión de paga, por ejemplo, si hay un canal cultural la gente lo pasa, no hay ese principio de tener cultura al mínimo por la televisión, ya no hay siquiera lectura, está casi olvidada. Esa situación de que los medios masivos de comunicación nos han dado basura -con todo respeto- entonces ¿qué tenemos en la sociedad?, basura, no hay valores; existen, ahí están, pero hay que jalarlos, hay que atraparlos, hay que hacerlos nuestros para que nuestra sociedad renazca, estamos en decadencia.

-Coincidimos en la tarea de los medios de comunicación, pero también va de la mano con una responsabilidad de la mujer; ha avanzado en la ciencia, la cultura en el trabajo, etcétera, pero ha descuidado otros, ya no es el eje de la familia...

-Creo que la obligación es de la pareja, no es exclusiva de la mujer, por eso se llama pareja, a la par, juntos, en la misión de la familia. De lo contrario estaríamos hablando de que la mujer es la única que tiene la obligación, estamos mal, aquí tiene que ir la pareja para que los hijos sean formados por ambos, no exclusivamente por la mujer. Entonces, estamos nuevamente cayendo en la situación de sojuzgar a la mujer.

"El señor sale a trabajar, él sí sale y la mujer tiene la obligación de cuidar la casa y aparte tiene que aportar para el sustento del hogar, son dos funciones importantes, es cuestión de la pareja, tener obligación ambos con los hijos, sobre todo darles tiempo de calidad, no es que la mujer esté todo el día metida con los hijos, los padres tienen que darles tiempo de calidad a los hijos para que retomen su camino y no se dispersen, es responsabilidad de ambos".

-Las masonas, como grupo ¿son suficientes, hacen falta más?

-Tal vez somos pocas en cuanto al índice demográfico, porque en esas 62 logias que tiene "Alma Mexicana" hay un alto porcentaje de población, hay logias muy grandes, hay logias regulares y pequeñas pero todas sumamos; aparte la gran logia de Argentina, Uruguay, Chile, Venezuela, Bolivia, la de España y Rumania, que son grandes logias femeninas, estas grandes logias abrigan infinidad de mujeres, se va haciendo cada día mayor el número de mujeres que quieren entrar a la masonería.

-¿Las logias femeninas también han dejado de ser secretas para ser discretas, o siguen siendo secretas?

-No podemos andar divulgado las enseñanzas, pero ya no es aquello de esconderse atrás de la puerta. Yo abiertamente digo que soy masona, nadie me lo impide... nuestra forma de actuar es diferente a la totalidad de las mujeres.

-¿Se nota?

-Sí se nota y es visible, porque nuestra sabiduría ya nos va haciendo de adentro hacia afuera, es mi yo superior, mi yo interior el que se va transformando; insisto, la masonería nos da una forma de vida, no es una religión, es una forma de vida.

-¿En sus reuniones descartan o confirman ritos fuera de lo "normal"?

-Es un ritual, digamos que la iglesia católica hace su ritual, tiene su entrada, la parte importante y eso es lo que hacemos.

-¿Podría decirnos en qué ocupan el mayor tiempo de sus reuniones?

-La mayor parte del tiempo es en el estudio de la filosofía masónica, estamos tres horas, dos las ocupamos en el estudio de la filosofía masónica.

Continuará...

-¿Es un club social?

-No, tal vez por eso algunas se van porque ahí vamos a estudiar y a trabajar, eso se los decimos fehacientemente a las "profanas" que desean entrar. Aquí no vamos a tomar café, las galletitas, no vamos a tener tertulia, aquí vamos a trabajar, esa es nuestra misión, cada quien lleva sus trabajos y los expone, desde ahí empezamos a desbaratarlo, desmenuzarlo y a construir, en eso nos llevamos aproximadamente dos horas con las que estemos, pueden ser más de tres, desde que se les entrevista se les advierte que no es un club y que es un lugar en el que va a tratar de entender a uno para ser mejor.

-¿Hay límites de edad?

-Sólo ser mayor de edad y de ahí no hay límite.

-¿Qué buscan las masonas tlaxcaltecas?

-Ser mejores personas, ser mejores con nosotras mismas para servir a los demás.

-¿Cuántas logias existen en el Estado?

-Solamente una. Yo no tengo conocimiento de que exista otra. Yo me inicié en una logia de Apizaco que se llamaba "Margarita Maza de Juárez", y pertenecía al Gran Oriente de Veracruz. Desaparece esa logia y fuimos a tocar puerta a "Alma Mexicana" en donde ahora pertenecemos, tenemos 16 años de vida aquí en el eEtado, yo tengo en la masonería 23 años, entonces estamos trabajando porque la mujer tlaxcalteca entra para que pueda entender quién es, porque muchas veces no entiendo quién soy.

"Existen logias que no están reguladas, no están en los grandes orientes, el problema es que están fuera de los cánones que exigen las grandes logias, como son Valle de México, para varones y "Alma Mexicana" para mujeres.

-¿Cuántas mujeres están dentro de la masonería en Tlaxcala?

-Somos más de 90 y llegaremos al número 100, tenemos bastantes "hermanas" iniciadas dentro de la masonería, nuestra logia se llama Adonai y es la número 25 en el contexto nacional.

-¿Se distinguen clases sociales para ingresar?

-No, hay de todas las clases sociales, aquí no se necesita ser rico. En la antigüedad sí era importante, ahora lo único que se pide es tener mente abierta, ser mayores de edad y tener una religión.

-¿Es requisito profesar alguna religión?

-Sí, no podemos tener ateos gracias a Dios.

-¿De qué forma se proyectan en la sociedad?

-Dentro de la misma organización existen comisiones y hay una de apoyo social que, precisamente, se aboca a visitar hospitales, centros de población humilde, etcétera, para de alguna manera poder apoyar a ese sector, no tenemos muchos elementos económicos, pero dentro de lo poco o mucho que nosotras hacemos podemos becar a un niño en la escuela, podemos darle a una madre soltera algún apoyo; el otro día llegó un señor que necesitaba aparatos ortopédicos y lo apoyamos, dentro de nuestros recursos.

-¿Cómo se financia la logia?

-Por las cuotas de las "hermanas".

-¿Hay cuota fija?

-Sí hay cuota fija. Ahí todos somos iguales, no hay ni mayor ni menor, todos somos hermanos, hay jerarquías, pero en principio todos somos hermanos.

-¿Es difícil ser masona?

-Hay que romper esquemas de cultura y de formación, cuando uno tiene el deseo de cambiar, de ser diferente, de servir a la humanidad no es difícil, lo difícil es romper esquemas porque vamos muy estigmatizados en cuanto a la formación que hemos recibido desde que nacemos.

-¿Tenemos muchos prejuicios?

-Sí, nuestra formación es férrea en cuanto a la religión.

-¿Hay competencia con los masones varones?

-No, de ninguna manera, ellos hacen lo suyo y nosotros lo nuestro, competencia de ninguna clase, por el contrario, hay fraternidad.

-¿Qué actividades realizan?

-Nosotras tenemos un calendario de actividades, cada año nos planteamos diferentes retos y metas para poder trabajar, pero de ninguna manera hay competencia, muy respetable lo que hacen los varones y muy respetable lo que hacemos nosotras.

-¿Qué les dice a las mujeres interesadas en incorporarse a su logia?

-Yo les diría que la masonería es algo importante en la vida de todas las personas, varones o damas; la masonería nos da una forma de vida más allá de lo que nos permiten otras culturas, otras asociaciones, no somos ni brujas ni diablos, somos seres humanos que queremos ser mejores cada día, entender ¿quién soy?, ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy? Esas tres preguntas tan fáciles nos causan aparentemente problemas muy importantes, porque ni siquiera sabemos quiénes somos, va mas allá de lo que dicen que soy y a eso le llamamos romper esquemas de información, desde que estamos en el vientre materno, por eso la masonería nos da una forma diferente de vida.

-¿Qué es una mujer masona?

-Es conocerse a sí misma, ser valiente, discreta, moderada y culta, eso es una mujer masona.

-¿Hacia dónde va la masonería femenina?

- La masonería femenina busca crecer para que las mujeres sean libres de pensamiento, de espíritu, del ser para ser ellas mismas y no lo que les dicen que son, busca la libertad de pensamiento, palabra y obra.

-¿Qué opinan de problemas sociales como narcotráfico y trata de personas?

-Es una carga importante de negación de la humanidad, se está dando en este momento, pero recordemos cuando se dio la prohibición de la bebida, viene de las altas esferas del poder, esto va a envilecer sobre todo a la juventud, pero en otras esferas también se da, si el ser humano sabe quiénes somos, a la droga le digo gracias no me interesa, a la bebida le digo gracias no me interesa, mi cuerpo es un templo y no lo voy a envilecer con estas cosas que le hacen daño.

-Los masones dicen que las mujeres son perfectas, ¿ustedes qué opinan?

-Creo que la mujer y el hombre somos obra divina y la Biblia dice que la mujer fue hecha de una costilla de Adán, y que entonces precisamente Adán fue la primera obra de la divinidad y cuando creó a la mujer la hizo perfecta, por eso se dice que la mujer es perfecta en cuanto al ser y en cuanto al hacer, esa es la percepción.

"Somos perfectos, hombre y mujer, somos obra de la divinidad, en consecuencia la divinidad no hace cacharros, hace obras perfectas, quien las hace caer somos nosotros mismos con nuestros vicios, con nuestra ignorancia y el poder, nosotros nos hacemos imperfectos, pero realmente si somos obra de la divinidad somos obras perfectas.