Sociedad
Difunden la técnica de elaboración de aretes de plata
Con apoyo de Culturas Populares, Eva Martínez establece un taller-escuela de joyería en Tlaxco, Tlaxcala, en el año 1985

En Tlaxco
El Sol de Tlaxcala
17 de enero de 2011

Rafael Meza

Tlaxcala, Tlaxcala. El taller-escuela de joyería tradicional mexicana de Tlaxco tiene el objetivo de trasmitir la técnica de cera perdida en la fabricación de aretes de plata; sin embargo, sus fines van más allá, pues también tiene el propósito de rescatar modelos antiguos de aretes y arracadas de entre los siglos XVIII y XIX y reproducirlos en plata.

Todo comenzó con Eva Martínez Sánchez, originaria de Monterrey, Nuevo León, quien nació en la década de los años veinte del siglo pasado. De descendencia tlaxcalteca, por parte de su abuela, se estableció en Saltillo, Coahuila, hasta los 23 años y, más tarde, se traslada a la ciudad de México para trabajar en la Dirección General de Culturas Populares. Estudió en la Escuela de Artesanías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y, a los 50 años, estudió Joyería y Platería en la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Posteriormente, y con apoyo de Culturas Populares, Eva Martínez establece un taller-escuela de joyería en Tlaxco, Tlaxcala, en el año 1985, donde el objetivo es el rescate de los modelos antiguos de aretes y arracadas de entre los siglos XVIII y XIX y reproducirlos en plata, basándose en modelos que ella misma recolectó principalmente en los estados de Tlaxcala, Puebla, Estado de México, Morelos, Michoacán y Jalisco.

Entre ellos destacan los aretes y arracadas de Frida Kahlo, modelos de forma cuadrada inspirados en bordados mayas y otomíes, entre una gran variedad más.

La reproducción de modelos se hace por medio de la técnica de cera perdida, una forma de joyería que tuvo su origen hace cientos de años, pues ya era usado en Grecia en los siglos VI y V antes de Cristo y ha evolucionado hasta la fecha pero con el mismo principio.

Sirve para obtener figuras de metal (generalmente bronce) por medio de un molde, el cual se elabora a partir de un prototipo tradicionalmente modelado en cera de abeja.

Este modelo previo se rodea de una gruesa capa de material blando que se solidifica y, una vez endurecido, se mete en un horno que derrite la cera, saliendo ésta por unos orificios creados al efecto (de ahí su denominación) y, en su lugar, se inyecta el metal fundido que adopta la forma exacta del modelo.

Para extraer la pieza final, es necesario destruir el molde. Gracias a esta técnica de vaciado, es posible conseguir figuras metálicas, sólidas y duraderas con detalles que sería imposible lograr por otros medios.

Es por eso que a todos los interesados en aprender de esta técnica de joyería, el taller-escuela de joyería de Tlaxco abre un curso completo en donde la finalidad es que cada participante conozca, aprenda y practique todos los pasos de esta forma de trabajo; desde los materiales necesarios para la elaboración de moldes, inyección de cera, armado de árboles de cera, preparación de yesos, aleaciones y soldadura, fundición, refinado de piezas en plata, pavoneado o patinado para dar acabado antiguo, hasta el terminado y armado final de aretes y demás piezas. Además de la parte complementaria de este proceso de la cera perdida que es la fabricación de alambre y bisel de plata para hacer, a su vez, ganchos y engarzado de diferentes piedras.

Cada participante podrá diseñar una pieza (hasta cinco gramos) en plata y terminarla por sí mismo para llevársela a casa, en la que pueden también incrustar una piedra de su preferencia como ópalos, amatistas, ámbar, cuarzos, lapislázuli, ojo de tigre, obsidiana, coral, perlas, turquesa y más.

El taller está ubicado en Tlaxco, Tlaxcala, en calle Domingo Arenas número 26, colonia Centro.

Este curso tiene una duración de ocho días (sábados y domingos) con un horario de 10:00 a 15:00 horas.

Inicia el sábado cinco de febrero de 2011 y el costo es de mil 500 pesos por persona; incluye todo el material para prácticas como lamina, alambre, bisel de plata, guía de trabajo, cinco gramos de plata para llevarse y reconocimiento.