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Mejoran genéticamente el durazno en región oriente
La huerta Monte Albán, propiedad de Pablo Lima Romero, es ejemplo de mejoramiento genético y tecnificación con una producción de por lo menos 15 toneladas por hectárea de durazno
El Sol de Tlaxcala
11 de agosto de 2010

Isabel Aquino

Huamantla, Tlaxcala.- Tras varios años de trabajo y experimentación con diferentes materiales, actualmente la comunidad de Concepción Hidalgo del municipio de Altzayanca es ejemplo en mejoramiento genético del durazno, lo que ha permitido alcanzar producciones de la más alta calidad a pesar de que las condiciones climáticas de la zona no son propicias para producir este fruto.

En este momento en esa región, están validándose 300 variedades, sin embargo se espera obtener al menos unas tres mil en los próximos dos años para que los productores trabajen con las mejores plantas y cruzas que se adapten al tipo de suelo y clima.

Al afirmar lo anterior, el presidente del Consejo Producto Durazno Oro del Estado de Tlaxcala, Abel Hernández Lima, precisó que es evidente el avance tecnológico logrado en esa zona duraznera, reconocida por el importante trabajo desarrollado en tecnificación y producción de nuevos materiales, así como la aportación de dos nuevas variedades, la de Durazno Oro de Tlaxcala y la variedad Tlaxcala, que está por registrarse.

Recordó que en estos momentos el mercado del durazno en todo el altiplano mexicano se encuentra saturado por la producción obtenida en la entidad tlaxcalteca y particularmente en la zona de Concepción Hidalgo, que tiene la cosecha más alta a nivel estatal y que este año podría alcanzar un promedio de ocho mil hectáreas de mayo a octubre.

Hernández Lima refirió que estadísticamente el trabajo comenzó en el año de 1994 "en la primera feria regional del durazno llegó el doctor Salvador Pérez González con un rollo de varitas y plantitas, se sorprendió que Concepción Hidalgo pudiera estar produciendo durazno; no es una zona adecuada para producir durazno por las condiciones climatológicas y aquí tenemos nuevos materiales y nuevas variedades".

Afirmó que el trabajo en el mejoramiento genético comenzó con 83 variedades distintas en el periodo de 1994 a 1997 "entre plantas directas y cruzas de los cuales aquí están los resultados y se dejó trabajar hasta 2002 hasta que reinició el mejoramiento genético y ahora tenemos 300 nuevos materiales genéticos validándose y esperamos que en dos años -a más tardar- tengamos tres mil para que la gente pueda ir tomando partido por sus propios duraznos".

Comentó que como parte de este mejoramiento genético, lo que se pretende lograr en Concepción Hidalgo es que puedan sembrarse diversas variedades que permitan a los productores tener cosecha durante unos seis meses consecutivos "no podemos amontonar variedad, tras variedad, sino que la recomendación que nos hizo el doctor Salvador Pérez González, es que nos podemos quedar con seis o siete variedades nuevas y cosechar desde mayo hasta octubre y eso será mejor, es decir que tengamos producción durante seis meses, si el productor tiene dos hectáreas, puede trabajar media hectárea por cada variedad para que así todo el tiempo tenga producción y así la vayamos escalonando".

Dijo que ésta sería una importante ventaja para evitar la saturación del mercado como ocurre en estos momentos, en que el fruto ha tenido una estrepitosa caída en sus precios, debido a que al productor le están pagando de 1.50 a tres pesos el kilogramo cuando en el mercado se comercializa hasta en 15 ó 20 pesos.

El presidente del Sistema Producto Durazno Oro de Tlaxcala, dijo que tratan de evitar que se pierda la producción "y no echemos a perder el potencial del mercado, pues con todo lo que tenemos se satura".

De acuerdo con las variedades trabajadas en las unidades de experimentación o parcelas, Hernández Lima expresó que se trabaja el durazno Oro de Tlaxcala "que aunque es una variedad que no quedó registrada legalmente, debido a que la persona encargada no cumplió con todo el proceso y los requisitos, ya quedó como variedad de uso común y es reconocida así; como Oro de Tlaxcala, que es un durazno criollo mejorado, nadie inventó esa variedad como muchos quieren cargárselo, fue trabajo de Mardoqueo Lara, que el fue que hizo la cruza de un durazno prisco criollo con un durazno corriente y eso dio origen a esta variedad del Durazno Oro de Tlaxcala".

Precisó que entre las variedades que se trabajan actualmente es la CNF1 de la Comisión Nacional de Fruticultura "tenemos la Tlaxcala, que aunque se presentó con ese registro no fue aceptado, y vamos a resolver con qué nombre queda, tenemos otro que es Lina, que ya es una variedad, y los demás son cruzas de durazno Arkansas con híbridos del mismo país, en ese caso tenemos un prisco blanco que es la variedad Tetela, que es la cruza de un durazno asiático con un durazno de Tetela de Ocampo, tenemos otro que cruza A298 que también es de un durazno asiático con la cruza de Arkansas, y tenemos un durazno que se llama toro de Aguascalientes y tenemos otro material que es mucho más tardío y que es cruza de un durazno americano con un durazno de Aguascalientes de los sobresalientes que tenemos ahora que ya están en huertos y en producción".

Como parte del mejoramiento genético y avance tecnológico, indicó que la producción antiguamente estaba supeditada durante los meses de mayo a julio, sin embargo, con la experimentación y nuevas cruzas el periodo de cosecha del fruto se amplió de mayo a octubre.

Aseveró que la nueva variedad 'Tlaxcala' es la que está prevista para cosechar en los meses de agosto y septiembre "y concluimos hasta octubre, en junio y julio que no teníamos de dónde sacar recursos, algunos ya dejaron de cosechar y el nuevo material que está de octubre, aunque la meta es cosechar hasta noviembre que sería excelente que se fuera adaptando porque en esos momentos no hay durazno en ninguna parte del mundo y podemos alcanzar los mejores precios".

Reiteró que de mayo a noviembre se producirán hasta siete mil toneladas con los diferentes materiales en una superficie total de 800 hectáreas "lo óptimo es tener rendimientos, de mayo a julio, la del Durazno Oro de Tlaxcala es muy buena variedad, pero muy problemática porque con las lluvias de los últimos días se dañó el 50 por ciento de la fruta y en los precios, es la parte crítica de los productores, yo dejé perder mi mejor durazno porque querían pagarlo de a tres pesos, un durazno que tranquilamente se vende entre 15 y 20 pesos, entonces la mentalidad de la gente es lo que tiene que cambiar".

La huerta de durazno Monte Albán de Concepción Hidalgo, ejemplo de tecnificación

A pesar de que la región de Altzayanca carece de las condiciones climáticas para la producción de durazno, sus fruticultores han logrado sorprender a investigadores y especialistas en la materia, toda vez que están logrando una cosecha muy alta a nivel nacional con durazno de la mejor calidad.

De hecho, en una de las huertas de experimentación denominada "Monte Albán", en una superficie de cinco hectáreas están produciendo en promedio 75 toneladas del fruto de primera calidad.

El propietario de la huerta, Pablo Lima Romero, precisó que obtener durazno de primera calidad es un trabajo que ha fructificado tras varios años de esfuerzo familiar a fin de lograr una cosecha de muy alta calidad, "en esta huerta contamos con una superficie de cinco hectáreas, es una huerta de producción que está equipada con sistema de riego por goteo, el agua viene de un pozo y con ésta regamos todo el tiempo que es necesario, principalmente en invierno, a partir del mes de octubre hasta mayo".

Comentó que normalmente aplican un riego semanal en el periodo de floración, hasta principio de las lluvias de mayo a junio. En dicha huerta están plantados cuatro mil árboles que -enfatizó- "son descendientes de una cruza de una variedad que trajimos de Arkansas y de aquí sacamos varias cruzas y actualmente tenemos tres variedades en esta huerta, una es de mayo, otra es de junio y otra de julio-agosto".

Agregó que la huerta tiene ocho años de producción, se inició en el 2002, "tiene ocho años de vida y es una de las variedades que mejor ha funcionado de las que hemos obtenido con el mejoramiento genético, es una variedad de ellas, unas tempranas para mayo, otras para junio y julio-agosto y esta variedad es de alto rendimiento, ya que alcanza muy buena calidad que se obtiene con la implementación de técnicas e infraestructura como el riego, la malla antigranizo, las técnicas de manejo, la fertilización, las podas en tiempo y forma, todos esos factores son importantísimos para que haya un buen rendimiento".

Esta huerta se ha transformado en una empresa familiar y es generadora de empleos en la región "trabaja aquí toda la familia, en el área de campo, área de apoyo en diferentes actividades y comercialización, por lo que de aquí subsisten de 15 a 20 familias".

Lima Romero precisó que al obtener frutos con estándares de calidad súper extra, extra, primera, segunda y tercera, la comercialización de sus frutos se realiza en todo el altiplano que abarca los estados de México, Distrito Federal, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala "tengo bodega de empaque, y ahí en la bodega se vende todo, es un centro de abasto a donde llega gente a comprar durazno".

Mencionó que sólo en esta huerta el rendimiento promedio es de 15 toneladas por hectárea "y llega a haber mayor rendimiento sólo que las lluvias perjudican el fruto, pues éste se viene abajo, se tienen pérdidas de hasta un 25 por ciento del fruto ya casi terminado".

Después de la cosecha, la familia Lima realiza los trabajos de separación del producto clasificando del de mejor calidad hasta el más pequeño, a la vez que están actualmente incursionando en la elaboración de conservas y la deshidratación del fruto.

Próximamente esperan que el producto se distribuya además de limpio, encerado, para una mejor presentación, sobre todo del producto súper extra y extra que reúne las características de un fruto de altísima calidad a nivel internacional, por presentación, tamaño, consistencia y sabor.