Tlaxcala
Conserva Tlaxcala sólo 18% de la masa forestal
Autoridades federales y estatales dieron inicio a la campaña de control y combate de incendios forestales 2010. Foto: Iván Venegas / El Sol de Tlaxcala
Celebran el Día Mundial Forestal
El Sol de Tlaxcala
26 de marzo de 2010

Néstor Jiménez

Tlaxcala, Tlaxcala.- En los últimos años, Tlaxcala perdió el 82 por ciento de la cobertura vegetal original debido al aplastante crecimiento urbano, a la edificación de infraestructura carretera, a la reconversión de cultivos agrícolas y a la tala ilegal, reveló el delegado en Tlaxcala de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Germán Parra Dávila, quien a su vez admitió que "sólo se ha logrado conservar un 18 por ciento de las zonas naturales".

En el marco del Día Mundial Forestal, el funcionario señaló que la deforestación es grave y actualmente la entidad cuenta con sólo tres zonas forestales ubicadas en La Malinche, Tlaxco y Nanacamilpa, las cuales no están exentas de ser saqueadas por taladores.

De acuerdo con la evaluación que realizó en 2009 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), Tlaxcala se encuentra dentro de las 107 Zonas Críticas Forestales del país, y el principal problema es la tala ilegal que aún se da en las masas forestales.

Las autoridades ambientales han admitido (por separado) que el inventario forestal del estado que ya integra la Coordinación General de Ecología (CGE) y la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT), permitirá conocer el número de hectáreas forestales que le quedan a Tlaxcala, el número aproximado de árboles que fueron talados ilegalmente, las condiciones en las que se encuentran los suelos forestales, los avances que se han logrado en materia de reforestación, recuperación y conservación de masas forestales y también permitirá saber si las políticas públicas que han puesto en marcha los gobiernos han sido bien aplicadas.

En la evaluación forestal que hizo Parra Dávila para el estado de Tlaxcala, refiere que los montes y cerros que están a más de dos mil 200 metros sobre el nivel del mar, son propicios para sembrar pinos, pero "desgraciadamente están pelones, no hay nada, porque la gente tumbó los árboles y reconvirtieron las tierras en zonas de cultivo y algunas personas ya abandonaron las tierras dejando un grave daño ambiental por la perturbación de suelos".

Además, el funcionario consideró que la tala ilegal se debe a la falta de oportunidades para que la gente encuentre un empleo digno, y a que los ayuntamientos no brindan el apoyo necesario a las autoridades ambientales para mantener vigiladas las zonas forestales que le quedan a Tlaxcala.

"El criterio más radical de la evaluación de cómo se encuentra la entidad en materia forestal, y a que Tlaxcala sólo conserva el 18 por ciento de la cobertura vegetal original, está muy fragmentado el territorio por las carreteras que es un bien para la población, pero por otro lado, también este desarrollo ha generado que desaparezcan especies mayores de animales que había en Tlaxcala y que fueron extinguidas".

En entrevista, el funcionario comentó que el daño ocasionado por el desarrollo urbano, social, de infraestructura y por la reconversión de tierras forestales a campos de cultivo, tardará para ser corregido debido a que el impacto fue de una gran magnitud, "pero las autoridades estamos trabajando para tratar de conservar lo que nos queda".

Señaló que de acuerdo con la evaluación geográfica, Tlaxcala se encuentra ubicado en la parte alta de la zona centro del país, y la mayoría de los municipios que están arriba de los dos mil 200 metros son zonas de pinos de diversas especies y hoy en día "vemos que los cerros están pelones, no tienen masa forestal".

"Todo lo que se fue en los últimos años ha sido porque han abierto los campos agrícolas, porque se ha construido infraestructura, incluso hubo una época en la que el gobierno mexicano incentivó que se tumbaran los bosques para sembrar y ahora vemos con tristeza el grave daño que dejaron esas decisiones y lo que hacemos es recuperar lo que se pueda".

Parra Dávila manifestó que las autoridades ambientales ya tienen identificadas las zonas forestales que le quedan a la entidad y para evitar que la población termine con los recursos naturales, las autoridades federales y estatales han puesto en marcha planes de manejo para la explotación responsable de recursos naturales. Es más, dijo que algunos proyectos tienen más de 20 años realizando una explotación sustentable.

Por lo anterior, propuso que la gente que explota los recursos naturales le de un valor agregado a la madera para que obtenga una mejoría, porque los beneficios que logra la gente que se dedica a esta actividad son mínimos y la explotación es mayor.

Admitió que en la zona de Tlaxco, Nanacamilpa y La Malinche las autoridades han logrado conservar un poco las condiciones forestales a pesar de las dificultades que se registran con los talamontes que no han cedido en abandonar esta actividad ilícita "y eso genera la permanencia de la tala clandestina".

Dijo que la Semarnat ya tiene identificados los espacios donde se capta el agua de lluvia a fin de que los mantos acuíferos se carguen con más agua para tener una buena reserva, además de que los trabajos que lleva a cabo evitarán la erosión de los suelos.

Parra Dávila manifestó que en los últimos años, los incendios forestales ocasionados por campesinos se ha convertido en una problemática grave para las autoridades, porque aunque no hay daños graves en materia forestal, cada año "poco a poquito hay hectáreas de árbol adulto o de renuevo que resultan afectadas".

"La gente desafortunadamente no entiende que las quemas de los cultivos se les va de control y es verdaderamente absurdo que se tenga una bola de incendios originados por esta actividad y siga sin poder abatirse, y este problema también nos ha limitado aún más las zonas forestales, tenemos poco pero se está avanzando con el programa Proárbol de la Conafor".



Tlaxcala es considerado como una

entidad crítica en materia forestal



El principal problema que hoy en día enfrenta Tlaxcala es la tala clandestina, y este grave problema ha generado que La Malinche se encuentre en la lista de las 107 Zonas Críticas Forestales del país, según la evaluación que realizó en 2009 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

El documento señala que la tala clandestina es la principal problemática y se registra en los municipios de San Pablo del Monte, Tetlanohcan y Huamantla, en las localidades de Buensuceso, San Pablo del Monte, Tetlanohcan y Pilares y en los parajes del Cristo, Camino 35, Barranca Briones y Barranca Pilares.

De acuerdo con la Profepa, la tala clandestina se practica en un 30 por ciento del volumen anual autorizado y la tala es vista como un problema social que se deriva de la falta de alternativas de desarrollo económico, y ello obliga a los habitantes de escasos recursos a incurrir en tala de subsistencia.

La evaluación realizada en todo el país, agrega que el alto valor de la madera ha propiciado la organización y proliferización de bandas delictivas (armadas) para extraer, transformar y comercializar ilícitamente grandes volúmenes de madera. Asimismo, los problemas de indefinición en la tenencia de la tierra influyen para que entre comunidades vecinas se aproveche el recurso clandestinamente.

La Profepa ordenó a la delegación en Tlaxcala reforzar el programa "Cero Tolerancia", por lo que para este año la Profepa en la entidad agendó llevar a cabo inspecciones a predios (con autorización y sin autorización para el aprovechamiento de recursos forestales), verificar el transporte de materias primas y productos forestales, inspeccionar centros de almacenamiento y/o transformación de materias primas forestales, así como supervisar la existencia ilegal de cambios de uso de suelo.

Aunado a esto, la delegación también inspeccionará los predios afectados por incendios forestales, llevará a cabo sellamientos en carreteras con el apoyo de la Policía Federal, para verificar la legal procedencia de las materias primas y productos forestales, e implementará operativos para verificar la legal posesión y/o transformación de las materias primas forestales, acompañados de fuerza pública, en lugares de difícil acceso para el personal de inspección.



El 30 % de los suelos

registra perturbación



Ocasionado por la reconversión de tierras forestales a campos de cultivo y por los daños que ha generado el ser humano, el 30 por ciento de la superficie de Tlaxcala registra graves problemas de perturbación de suelo debido a las políticas públicas que aplicó hace varias décadas la entonces Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) para reconvertir los predios forestales en tierras agrícolas a fin de satisfacer la demanda alimenticia de los habitantes, admitió el gerente operativo de la región centro del país de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Alejandro Soto Romero.

Señaló que este grave problema se acentúa principalmente en las inmediaciones del Parque Nacional Malinche (PNM) y en los municipios de Ixtacuixtla, Españita, Hueyotlipan, Tlaxco, Atlangatepec y Emiliano Zapata, donde los campesinos que reconvirtieron la zona forestal a tierras agrícolas, "hoy la han abandonado y han generado una perturbación severa en el suelo forestal".

Ante esta problemática, el funcionario señaló que la Conafor reorientó las políticas públicas para recuperar los suelos y reconvertirlos a zonas forestales por lo que para este 2010 la federación destinará más del 50 por ciento de los 49.3 millones de pesos, que canalizará a Tlaxcala para el sector forestal.

Aseguró que la prioridad de la Conafor para Tlaxcala es recuperar y conservar los suelos que tienen graves problemas de perturbación y en eso se va a enfocar el principal apoyo durante los próximos años.

Finalmente, Soto Romero puntualizó que para este 2010 la dependencia pretende reforestar dos mil 600 hectáreas a fin de ir mitigando poco a poco el grave problema que se registra en la entidad.