Opinión / Columna
 
Acontecer político 
José Luis Camacho Vargas 
PRD-PRI, alianza benéfica
Organización Editorial Mexicana
28 de febrero de 2010

  Las tres fuerzas políticas más importantes de México han presentado sus respectivas propuestas de reforma al Gobierno del Estado mexicano. El presidente Felipe Calderón fue el primero en hacerlo al hacer llegar al Senado su decálogo de modificaciones, el cual ya ha sido comentado ampliamente por diversos legisladores y analistas. La semana pasada, el guanajuatense Carlos Navarrete Ruiz, a nombre del PRD, presentó el proyecto de reforma política de la izquierda en México. De igual forma, esta misma semana hizo lo propio el senador Manlio Fabio Beltrones a nombre del PRI.

Las tres propuestas que se encuentran siendo analizadas en comisiones de la Cámara alta son similares pero al mismo tiempo diferentes. Es decir, contemplan los mismos problemas pero proponen diversas soluciones.

Temas como la composición de las cámaras federales, reelección inmediata de legisladores, candidaturas independientes, iniciativa ciudadana y reconducción presupuestal son aspectos que de una u otra forma preocupan al PAN, PRD y PRI, aunque las propuestas de solución son distintas.

De tal forma, después de revisar cada uno de los proyectos queda la impresión de que es insostenible conservar el sistema político mexicano en el mismo estado en el que hoy se encuentra.

A final de cuentas, la intención no sólo de quienes presentaron las propuestas, sino de todos los legisladores federales es volver más eficiente la función del gobierno en sus distintos órdenes.

Como bien lo señala Manlio Fabio Beltrones, no se trata de ninguna forma de quitarle facultades a ningún poder público, sino que la verdadera intención es fortalecer a los tres.

Durante la LX y LXI Legislatura, el Congreso mexicano, particularmente el Senado, ha tenido el acierto de preocuparse especialmente por la modernización de la función gubernamental. Sólo basta recordar que en 2007 se constituyó por primera vez desde el Poder Legislativo una instancia de diálogo y concertación denominada "Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos para la Reforma del Estado", la cual tuvo logros importantes que ya se han reflejado en la vida democrática del país.

De tal forma, los actores antes mencionados y otros políticos destacados, como sería el caso de la exdiputada Ruth Zavaleta, Santiago Creel, César Camacho, Melquiades Morales, Diódoro Carrasco, Raymundo Cárdenas y Éctor Jaime Ramírez Barba, fueron los responsables de sacar adelante cambios de gran calado, como fue el caso de la nueva legislación electoral, la cual pasó la prueba de fuego en julio pasado, y la instrumentación de nuevos mecanismos de seguridad pública, que por cierto en Durango ya se aplican en su totalidad.

Pero, además, dotó a los Poderes Legislativo y Ejecutivo de mejores instrumentos para el desempeño de su servicio público.

En el caso de las propuestas del PRD y del PRI, no se contempla la segunda vuelta en la elección presidencial en caso de que ninguno de los candidatos no alcance más del 50 por ciento de la votación en una primera vuelta, no se propone la reelección de gobiernos municipales, no se aumenta ni se condiciona el porcentaje de la votación para que un partido político conserve su registro federal, quedando en 2 por ciento, no se concede al Poder Judicial el derecho de iniciar leyes, ni se concede al Ejecutivo federal el derecho de vetar parcialmente una ley.

De igual forma, los dos partidos proponen que en caso de que la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos no sean aprobados en el plazo previsto, seguirían vigentes los del año anterior hasta la aprobación de los nuevos. Ambos contemplan mayores formas de participación ciudadana; en el caso del PRI se establece la consulta popular con efectos vinculatorios, y en el del PRD se prevé el referéndum, plebiscito y revocación de mandato.

Pero además de las iniciativas de los partidos políticos, existe un buen cúmulo de propuestas académicas que el Senado recibió de primera mano durante el pasado mes de enero, como producto de la realización del Seminario de Análisis de la Reforma Política, que congregó a una importante cantidad de académicos e intelectuales de todo el país.

Es así como existe material suficiente para que los grupos parlamentarios en ambas cámaras federales logren un paquete integral y transformador del marco constitucional del Gobierno de la República antes de que concluya el actual periodo ordinario de sesiones, pero de no ser así, existe el compromiso expreso para que la reforma al sistema político mexicano se concrete en sesiones extraordinarias.

No tengo la menor duda de que así sucederá, pues no dejo de reconocer que los avances legislativos de los recientes años están a la vista.

Diálogo y acuerdo han sido los rasgos característicos del trabajo legislativo de la LX y LXI Legislatura. Si bien es cierto que el esfuerzo es de los 628 legisladores federales, también es cierto que Carlos Navarrete Ruiz, presidente del Senado, y Manlio Fabio Beltrones Rivera, presidente del Instituto Belisario Domínguez, han sido piezas clave en las transformaciones legislativas del país.

camachovargas@prodigy.net.mx


 
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