Opinión / Columna
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Acontecer político
José Luis Camacho Vargas
Al Constituyente de 1857
Organización Editorial Mexicana
7 de febrero de 2010
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A 93 años de la promulgación de la Constitución de 1917, me permito recordar la invaluable aportación que una generación de mexicanos realizó a nuestro país, aportación que más tarde retomó la generación de Querétaro.
"La historia mexicana tiene páginas negras, vergonzosas, que daríamos mucho por poder borrar; tiene páginas heroicas, que quisiéramos ver impresas en letra mayor; pero nuestra historia tiene una sola página, página única, en que México da la impresión de un país maduro, plenamente enclavado en la democracia, y en el liberalismo de la Europa occidental moderna. Y esa página es el Congreso Constituyente de 1856", aseguró don Daniel Cosío Villegas.
Se trata de un justo merecimiento a los hombres poseedores de una mente liberal y progresista que dotaron a los mexicanos de un ordenamiento constitucional vanguardista, que reconoció por primera vez en México el respeto a la dignidad humana y las tesis más importantes para consolidar y fortalecer el federalismo mexicano.
En efecto, la Constitución de 1857 cimentó sustancialmente los ideales que los mexicanos demandábamos desde 1821. Recordamos bien que nuestros anteriores ordenamientos jurídicos, tales como el Acta Constitutiva de la Federación y la Constitución Federal de 1824; Las Siete Leyes Constitucionales de 1836; las Bases Orgánicas de la República Mexicana de 1843; el Acta Constitutiva y de Reformas de 1847, son producto de sustanciales cambios políticos y económicos, pero sobre todo sociales, en los que se impregnaron por una parte las demandas de la nación, pero sobre todo el gran ser del pueblo mexicano.
La labor del Congreso Constituyente y sus 78 integrantes comenzó el 18 de febrero de 1856, y en él se plasmaron intensos debates acerca del gran reto que por sí mismo representaba la elaboración de una nueva Carta Magna, a fin de establecer dentro de la nación mexicana un orden constitucional ad hoc a todas las demandas de las que ya desde hacía 1821 se venían careciendo.
Una vez que se verificó la solemne apertura del Congreso Constituyente, con la asistencia de liberales de la talla de Ignacio Ramírez, Guillermo Prieto, Melchor Ocampo, Ignacio Manuel Altamirano, Sebastián Lerdo de Tejada y Manuel Doblado; hasta conservadores como Arizcorreta y Romero Díaz, el Constituyente se dispuso a la designación de una Comisión de Constitución encargada de elaborar el proyecto de la nueva Carta Magna.
Precisamente, esta Comisión se integró por los diputados Ponciano Arriaga, Mariano Yánez, Isidoro Olvera, José M. Romero Díaz, Joaquín Cardoso, León Guzmán, Pedro Escudero y Echánove, José María Castillo Velasco, José M. Cortés Esparza y José María Mata. Todos ellos destacadísimos constituyentes, quienes a través de sus intensos y acalorados debates perfeccionaron y dieron forma a la Constitución de 1857.
El actual contexto político-social reclama la recuperación del pensamiento liberal y la defensa de las instituciones que formaron el Estado mexicano. Por tal razón, también la conmemoración del 153 Aniversario del Congreso Constituyente de 1857 pretende reafirmar y dar vigencia al legado de aquella digna generación de mexicanos que construyeron los principios rectores de la nueva República con los principios enarbolados por el Constitucionalismo Social alcanzado en aquella coyuntura del México del siglo XIX.
Además, es claro que el legado de estos constituyentes no es letra muerta, ya que el 5 de febrero de 1917, sesenta años después de promulgada la Carta Magna de 1857, fue proclamada nuestra actual Constitución federal bajo el título de: "Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que reforma la del 5 de febrero de 1857", resultando redactada en un total de 136 artículos a diferencia de los 128 de la anterior. No perdemos de vista que el Constituyente de 1917 dejó intacto prácticamente el 75 por ciento del legado del Constituyente de 1857. Por supuesto que en Querétaro se incorporó el derecho social que tanto nos enorgullece.
Por estas consideraciones y otras más, ha sido necesario rendir un homenaje a esta destacada generación de mexicanos, encabezados por Benito Juárez, que realizó un esfuerzo extraordinario que, a 153 años de su promulgación, hace que sigan vigentes los principios ahí plasmados.
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