Valle de Santiago
Descalifica la iglesia católica a dos sacerdotes "sanadores"
Duramente cuestionados, los llamados "Curas Sanadores" por sus mismos compañeros. Foto: El Sol de Salamanca
El Sol de Salamanca
30 de noviembre de 2009

Jorge Andrade

Valle de Santiago, Guanajuato.- La Iglesia Católica persigue y descalifica a dos sacerdotes "Sanadores", los cuales están siendo acusados durante las celebraciones religiosas en diferentes parroquias en donde se les acusa de que son falsos sacerdotes.

Y los cuestionados sacerdotes se defienden. "Quiero aclarar que esa es mentira las acusaciones por que sí somos sacerdotes". Mostró a la vez un documento donde es Vicario Episcopal de la catedral de Jujuy, en Argentina a nombre de José Gustavo Barrientos y Pedro Delgado Zavala originario de esta ciudad y que fue ordenado sacerdote de la diócesis de Morelia y más tarde, párroco de la catedral de Barahona en la República Dominicana.

El padre Gustavo mostró los documentos que acreditan que realizó también estudios clericales en el 2002 en Bogotá (Colombia) donde conoció al padre Pedro y platicaron sobre sus experiencias y señalan haber sido "tocado por Dios" convirtiéndose en sanadores para de esta manera, liberar a la gente de espíritu malignos a través del poder de la oración.

Consideran que ellos recibieron un mandato muy especial del Señor y decidieron salir de la estructura eclesiástica, para comenzar a anunciar el Evangelio acompañado de los signos de sanación y liberación.

Confirmaron que han sido testigos mediante la oración, de sanaciones de enfermedades como cáncer, lupus y lo mismo también han realizado varios exorcismos. Una prueba muy palpable fue la liberación de espíritus malignos que se apoderaron de 15 jovencitos en esta ciudad después de participar en ritos malignos en el interior de la alberca en donde fue muy sonado el nombre de Vanesa.

Dijo que están llevando un camino de fe, asistiendo a misa y llevando una vida de gracia y dijo que han acudido a muchos domicilios aquí en Valle y aclaró que no son ellos los que han acudido a tocar la puerta. La gente es la que viene o cuando se necesitan acuden. Tampoco se les cobra por este servicio sino que viven de los donativos de la gente que son voluntarios.

Aclaró que ninguno de los sacerdotes está suspendido de la Iglesia Católica, pero si se manifestaron disidentes a ciertas cosas que se están viviendo hacia el interior de la Iglesia y consideran que han sido perseguidos y criticados por sus superiores.

Dijeron sentirse itinerantes ya que Dios es quien les ha pedido realizar este trabajo de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad y estar con las personas que los necesitan recibiendo muchas bendiciones.

El Padre Pedro dijo que está en contacto con su Obispo de República Dominicana y ha estado informado del trabajo que está realizando, de ahí se fue a Colombia y han sentido ese llamado y con la libertad de ir a donde se les pida y a donde Dios los quiera llevar.

Reiteraron que han sido acosados por la iglesia porque han desviado el ministerio y se sienten dueños de las personas, pero lo único que buscan es la reconciliación del Señor ya que en estos días la humanidad está sufriendo brujería, maldiciones, adulterio y han encontrado en sus vidas que volver a Dios es lo mejor.

Y nosotros no somos más que un instrumento de esa gracia de Dios. Ese ministerio que nos ha dado como sacerdotes es reconciliar de sanar y liberar, por que Dios sigue mostrando sus signos y por eso dentro de la misma Iglesia hemos encontrado el rechazo y no nos acepta, pero más que nada es celo.

Recomendó que si ellos pueden hacerlo que lo hagan también. Ahí está la gente y dijo que aquí y en donde quiera que están han sido criticados por sus mismos compañeros, pero no es más que el reflejo de la falta de atención hacia la feligresía y precisamente, es lo que deben cuidar y no criticar pues eso ha permitido que las sectas ganen terreno y tanto brujo que hace mal y nadie dice nada.

"Nosotros sólo tratamos de buscar a la gente que no encuentra una respuesta dentro de la iglesia cuando lo solicitan y los tratan de ignorantes cuando le dicen al sacerdote que están sufriendo ciertas perturbaciones en su familia pero lejos de apoyarlos los rechazan y nadie les cree, rechazan los dones y apagan el espíritu de la fe".