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Policía
Siguen sin identificar policías a ladrones
Apizaco
El Sol de Tlaxcala
19 de noviembre de 2009
Darío Amaro
Apizaco, Tlaxcala.- Los cuatro policías estatales -entre ellos una mujer- que fueron desarmados por varios individuos durante el asalto cometido en la ferretería denominada "Casa Gil", ubicada en el primer cuadro de la ciudad de Apizaco, obteniendo un botín de aproximadamente 11 mil pesos en efectivo y diversa mercancía, aún no identifican a las tres personas detenidas, quienes presuntamente les quitaron su armamento. Hasta el momento, los tres asegurados, Genaro Alvarado Trujillo, Andrés Carmona Hernández y Edgar Lozano Huerta, de 42, 30 y 38 años de edad, quienes fueron puestos a disposición por parte de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, ante el agente del Ministerio Público Investigador de la mesa de detenidos en Apizaco, no han rendido su declaración ministerial. Informes obtenidos por El Sol de Tlaxcala se desprende que la policía cuenta ya con un video grabado durante el atraco perpetrado en el establecimiento comercial, donde aparecen los individuos que participaron en este ilícito, así como una mujer; sin embargo, existe hermetismo por parte de las autoridades encargadas de procurar justicia por proporcionar mayor información al respecto. Asimismo, las dos empleadas de la ferretería "Casa Gil", Evangelina Razo Hernández y María de los Ángeles Briones Lucio, tampoco han reconocido a las tres personas que fueron aprehendidas como las que participaron en el atraco. Presentan denuncia penal por el robo de armas A su vez, los policías estatales comisionados en la delegación Apizaco de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Leodigildo Bautista Bautista, Alberto Zempoaltecatl Morales, Juanita Ortiz Conde y Francisco Juárez Pérez, presentaron denuncia formal ante el fiscal de la ciudad rielera, por el robo de sus cuatro armas calibre .9 milímetros en contra de quien resulte responsable. Leodigildo Bautista Bautista, al declarar ante el fiscal, dijo que el día de los hechos se encontraba junto con sus otros tres compañeros de recorrido pie a tierra, cuando fueron interceptados por una persona, quien les dijo que estaban asaltando la ferretería "Casa Gil", por lo que de inmediato acudieron a ese lugar. Dijo que al llegar al establecimiento comercial se entrevistaron con una persona del sexo masculino (era uno de los asaltantes), quien les dijo que no estaba ocurriendo ningún atraco. Sin embargo, en un descuido, la mujer policía fue encañonada por uno de los hampones, mientras que otro de los delincuentes gritaba: "pinches policías suelten sus armas o aquí se los va a cargar la chingada". Posteriormente, los asaltantes obligaron a los policías estatales que se tiraran al piso, y después de cometer sus fechorías huyeron con rumbo desconocido. Finalmente, será hasta este día cuando se den a conocer más pormenores en torno a este sonado caso que causó indignación y coraje entre los comerciantes de Apizaco. |
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