Espectáculos
De Caló, sólo queda la historia: Maya
Maya, en solitario. Foto: Cortesía Maya Karuna
Organización Editorial Mexicana
7 de noviembre de 2009
Java / El Sol de México
Ciudad de México.- Siempre bella.
Maya Karuna no ha quitado el dedo del renglón y continúa su carrera en
solitario.
Es su vida: el show, la música, las candilejas... los aplausos.
Ahora lanza su primer disco, ya sin Caló, el grupo aquel de raperos en que se dio a conocer al lado de su hermana María y Claudio Yarto, ¿te acuerdas?
Y es el propio Claudio quien produce al alimón con José Spinnin Cortés y Jaime González.
Descúbreme se llama el álbum, igual que el primer sencillo a promoción.
Dice Maya que es "una fiesta de música electrónica con fusiones de bossa nova, chil out y R&B".
"Sí, es mi primer disco como solista y le tengo mucha fe", agrega, y anuncia que la presentación formal tendrá lugar el próximo 18 de noviembre en El Lunario.
De Caló, pues, sólo queda la historia.
Aquellos chavos que hicieron bailar a sus contemporáneos de los 90 a ritmo de rap, hoy han crecido y se dedican a otras cosas, pero siempre inmiscuidos en el ambiente musical, incluida María, la otra bella.
Ciudad de México.- Siempre bella.
Maya Karuna no ha quitado el dedo del renglón y continúa su carrera en
solitario.
Es su vida: el show, la música, las candilejas... los aplausos.
Ahora lanza su primer disco, ya sin Caló, el grupo aquel de raperos en que se dio a conocer al lado de su hermana María y Claudio Yarto, ¿te acuerdas?
Y es el propio Claudio quien produce al alimón con José Spinnin Cortés y Jaime González.
Descúbreme se llama el álbum, igual que el primer sencillo a promoción.
Dice Maya que es "una fiesta de música electrónica con fusiones de bossa nova, chil out y R&B".
"Sí, es mi primer disco como solista y le tengo mucha fe", agrega, y anuncia que la presentación formal tendrá lugar el próximo 18 de noviembre en El Lunario.
De Caló, pues, sólo queda la historia.
Aquellos chavos que hicieron bailar a sus contemporáneos de los 90 a ritmo de rap, hoy han crecido y se dedican a otras cosas, pero siempre inmiscuidos en el ambiente musical, incluida María, la otra bella.