Comunidad y Cultura Local
El arte moderno tiene buen nivel, pero se desconoce: Othón Téllez
El artista plástico y promotor cultural Othón Téllez imparte, desde ayer, el curso "Interpretación del arte contemporáneo" en la Casa del Artista y Artesano Tlaxcalteca
En México
El Sol de Tlaxcala
28 de octubre de 2009

Carmen González

Tlaxcala, Tlaxcala. "México ha tenido presencia en el arte durante todos los tiempos. En el marco de arte contemporáneo están sucediendo fenómenos interesantes, hay buen nivel de productores de arte y ya está rebasada la visión que se tenía de que el arte mexicano sólo era el de Orozco, Rivera y Tamayo; pero eso lo desconoce la gente", comentó el artista Othón Téllez, quien imparte en Tlaxcala el curso "La interpretación del arte contemporáneo".

El también promotor cultural y ex director de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, "La Esmeralda" explicó, en una conversación con este Diario, los objetivos de su curso al que asisten unas decenas de personas interesadas en el tema. El curso se imparte en la Casa del Artista y Artesano Tlaxcalteca y es auspiciado por el Instituto Tlaxcalteca de la Cultura (ITC).

Respecto del arte contemporáneo Othón Téllez dijo que hay nuevas manifestaciones y vertientes culturales que le dan buen lugar a las artes de México, "me refiero al cine, a la pintura, a la literatura, arquitectura, teatro, danza, etcétera".

Pero, lamentó: "lo que nos hace falta es lo mismo de siempre: que la sociedad mexicana lo sepa, así de simple, de los 100 millones de habitantes que somos, si bien me va, tres saben determinados nombres de artistas, lo cual es terrible".

Pero en contraparte -dijo- unos cincuenta millones de habitantes conocen a Hugo Sánchez o a otro futbolista, "pero no valoramos en la justa dimensión el trabajo de los artistas que no se forman de un día a otro, sino que es una cuestión de siglos porque México ha tenido presencia del arte durante siglos y los mexicanos son los que menos saben al respecto de esto y esto es más complicado con el arte joven".

Para contrarrestar esta situación, el también docente e investigador, comentó que una de las estrategias es implementar cursos de capacitación que orienten a los interesados en las nuevas tendencias de las concepciones y teorías del arte.

Asimismo, otra manera de contrarrestar la falta de difusión del arte es la de los programas de generación de públicos, "pero debemos ser más agresivos y utilizar los medios masivos de comunicación, la radio y la televisión están abandonadas, me refiero a realizar verdaderas producciones novedosas de lo que pudiera ser el arte contemporáneo y pueda llegar a la gente común y corriente".

En este sentido, criticó que en muchas de las ocasiones la gente que difunde el arte y la cultura utiliza un lenguaje que ni ellos mismos entienden, por lo que se vuelve necesario que el lenguaje sea coloquial, preciso y objetivo, "hay que saber hablar de arte en su justa dimensión, con un lenguaje que pueda comprenderse".

La gente no tiene de dónde asirse para conocer el arte contemporáneo

Durante el curso de Interpretación del Arte Contemporáneo, Othón Téllez trabajará con los asistentes sobre lo que es la interpretación del fenómeno artístico contemporáneo, lo cual es útil porque él considera que la gente no tiene de dónde asirse o cómo conocer e identificar cuándo una obra es artística o cuándo no lo es, o conocer los valores que tienen las obras para que sean consideradas como artísticas.

Los contenidos del curso ayudarán a eliminar la idea o creencia de que el arte "es de superdotados y para superdotados, antes se pensaba al arte como algo inalcanzable y era patético decir que el museo está lejos del alcance de todos, la idea es dotar al arte de su condición humana, pues es un producto humano, hecho por humanos y para humanos".

El artista comentó que actualmente el arte, como cualquier otra manifestación humana, se puede enseñar, aprender, reconocer, "yo más que nada pretendo con este curso que ayude, en gran medida, a la gente que no se va a dedicar al arte, al espectador común porque podrán apreciar e identificar una obra de arte y los valores que tiene en sus artistas y en su gente".

Se necesitan herramientas para legitimar el arte

Una de las labores de Othón Téllez, además de su trabajo artístico, es la docencia y la investigación y en este ámbito ha trabajado durante varios años en la investigación y teorización de las nuevas perspectivas del arte, por lo que su labor evoluciona paralelamente a la evolución mundial de las manifestaciones artísticas y culturales.

En ese sentido, él considera que su trabajo puede contribuir a la teoría con concept os que denomina "aparatos legitimadores del arte". Pues considera necesario que la gente conozca qué en una acción social o de Estado, existen determinadas estructuras que van legitimando lo que es artístico y lo que no es artístico.

Estos recursos para legitimizar el arte -explicó- no sólo tiene que ver con estructuras como museos o críticos, sino con estructuras que están en la misma sociedad, pues es ésta la que dicta qué es lo artístico y la posibilidad de reconocer el fenómeno del arte. Pero para ello es necesario acercarse a los fenómenos artísticos.

La interpretación está olvidada y sirve no sólo para el arte sino para interpretar la realidad

Respecto de la posibilidad de interpretación del arte, Othón Téllez habló de la necesidad de ejercitarla, pues a su consideración, esa actividad está olvidada, "como que a la gente le cuesta interpretar un bien artístico, generalmente le interesa más que le expliquen el cuadro o la película, que le digan en qué consiste en lugar de tener su propia interpretación".

Para ello, en el curso pretende dotar a los participantes de herramientas con las que puedan identificar las acciones específicas de lo que es el arte contemporáneo, identificar cuáles son las constantes o cómo se ha presentado.

En la actualidad los individuos reciben información de muchas partes y ya no se limitan a lo que digan la televisión o el radio, por lo que es necesario que el espectador tenga un juicio más crítico, "un poco es eso a lo que aspiramos, a que la gente que asista al curso salga con las herramientas para que pueda analizar de manera más puntual estos fenómenos y pueda tomar criterios claros sobre lo artístico y lo no artístico".

Con estas posibilidades, los asistentes pueden, primero, valorar el arte contemporáneo y segundo ser multiplicadores desde el área en la que se desempeñan, pues en las últimas seis décadas el fenómeno de arte está circulando de manera muy rápida y el público tiene que estar en sintonía con esa evolución.

En esta dinámica, Othón Téllez explicó que la participación de los artistas es importante para esta nueva propuesta de interpretar el arte, "porque lo que más puede afectar a un artista en su desarrollo es estancarse, no actualizarse y creer que lo que está haciendo es lo máximo y que no hay más posibilidades de expresar su creatividad".

En este sentido, dijo que la interpretación del arte debe ser básica en un verdadero programa de creación de públicos, pues "crear públicos no significar tener masas o llenar auditorios, crear públicos significa generar las condiciones para que el individuo pueda interpretar la obra y hacerla suya, no dogmatizar o catequizar sobre lo que yo creo que es el arte, sino dar los medios para que el público pueda con toda libertad tomar esas determinaciones y ahí verdaderamente la gente valorará e fenómeno artístico en su justa dimensión".

Agregó que la interpretación tiene canales subjetivos, pero es importante que reconozca la persona, es que así como hay espacios subjetivos, también los hay objetivos y entonces esto ya le da la posibilidad más científica del hecho interpretativo de que en la acción cotidiana de la interpretación se reconozcan los elementos objetivos de una pieza.

En este sentido, la interpretación se vuelve una herramienta útil al margen del fenómeno artístico "para identificarnos como seres humanos, saber qué tan abiertos estamos, qué tan frustrados estamos, qué tantos traumas traemos y qué tantos elementos podemos usar para enriquecernos como individuos al margen de que si nos gusta o no nos gusta el arte contemporáneo sino saber valorarlo".

Esta manera de concebir el arte es novedosa porque rompe el esquema de "las malas historias del arte que se limitan a relatar la obra o qué le estaba pasando al artista mientras trabajaba, esas hacen sólo una descripción, pero no ayuda a interpretar, parece una verbalización de la imagen nada más y crea una serie de mitos alrededor del arte".

Actualmente, añadió, las nuevas historias del arte están versando en la posibilidad de interpretación que se basa en la hermenéutica, "y de eso se trata el curso de dotar al individuo de elementos de hermenéutica que le permitan interpretar una obra de arte, y esta interpretación no sólo le sirve para el arte, sino que va a saber interpretar la realidad".

"Eso es lo que más me interesa, porque cuando eso ocurre el individuo tiene un juicio más objetivo, una subjetividad bien estructurada y un juicio crítico ante las acciones sociales o culturales de una región, un país o del mundo, y en eso tiene mucho que ver la educación".

Los sentimientos o emotividad y la técnica siempre se ha asociado al fenómeno artístico, pero es necesario dotar a la gente de otros elementos, "por ejemplo ante los sentimientos hay una posibilidad racional muy fuerte y ante lo técnico, hay posibilidades distintas más allá de que el profesional haga las cosas con sus manos o las mande a hacer".

El desarrollo de Tlaxcala en el ámbito artístico de los últimos seis años "veo que el trabajo de las instituciones poco a poco están creado una red de promotores y de públicos que suman sus conocimientos para cambiar esa manera de concebir a Tlaxcala".

Finalmente, dijo que hay una serie de acciones que van incorporando a las cuestiones populares asuntos artísticos que permiten que el público se enriquezca, "pues la tarea de crear públicos y generar un cambio en la sociedad no es una tarea de seis años sino de dos o tres décadas, Tlaxcala le ha apostado a esto y ya no es un trabajo incipiente de hace ocho años, ya participa gente joven, eso es abrir nuevas generaciones".