México
Decapitaciones, cruel fenómeno entre narcos durante 2008
Organización Editorial Mexicana
21 de diciembre de 2008

AFP

Ciudad de México.- Las decapitaciones se convirtieron en 2008 en México en el cruel sello de una escalada de la guerra entre narcotraficantes, responsable de la mayoría de los más de 5 mil asesinatos registrados en el año, una cifra récord que no deja de crecer por decenas día a día.

Once cuerpos decapitados, apilados y agarrados de los brazos entre ellos descubiertos en el sureste del país; otras nueve cabezas formadas en el piso, encontradas en el otro extremo, en Tijuana, son algunas de las escenas que durante 2008 vieron horrorizados los mexicanos.

"Me preocupa y me entristece el nivel de violencia", reconoció el presidente Felipe Calderón, que ha establecido la lucha contra el narcotráfico como el eje de su gestión.

Las primeras dos decapitaciones de esta serie se registraron hace dos años en el puerto de Acapulco, donde las cabezas aparecieron frente a instalaciones policiales. El mismo año las cabezas de cinco hombres fueron arrojadas en la pista de un abarrotado bar de Michoacán. Esta clase de homicidios se volvió una constante en 2008.

En la mayoría de los casos también se han encontrado amenazantes 'narcomensajes' contra cárteles de droga, policías locales o altos funcionarios. El fenómeno alcanzó una de sus máximas expresiones en diciembre, cuando la cabeza de un hombre fue abandonada en una cubeta fuera de las instalaciones de una zona militar en Ciudad Juárez con un cuchillo clavado en la boca.

A menos de un mes de haber asumido sus funciones, en diciembre de 2006, Calderón desplegó un operativo en los estados más peligrosos de la República, con la participación de 36 mil militares.

Sin embargo, este año se registraron un promedio de 14 asesinatos por día, la mayoría de ellos en el norte, en ciudades cercanas a Estados Unidos como Ciudad Juárez, donde fueron asesinadas más de mil 500 personas en el año.

"Esas ejecuciones derivan de una lucha encarnizada que están teniendo, en la mayoría de los casos, los criminales disputándose los territorios", según Calderón.

Los cárteles de la droga se disputan el trasiego hacia Estados Unidos, pero también el creciente mercado mexicano. El consumo de drogas aquí "creció casi 30% entre 2002 y 2008 y en el caso de la cocaína el aumento fue de prácticamente 100%", según una encuesta del Gobierno.

Entre las víctimas diarias también hay un alto porcentaje de uniformados, lo que ha provocado masivas renuncias de policías en diversos puntos del país, que denuncian la falta de armas adecuadas para enfrentar a los sicarios.

Los uniformados además de víctimas, en algunos casos han sido descubiertos como victimarios, sobre todo en casos de secuestros, un delito que también se multiplica. Sólo en 2008 casi un millar de personas fueron privadas de su libertad.

En respuesta a el alto grado de corrupción en varios organismos de seguridad, Calderón puso en marcha el programa "Operación Limpieza". El objetivo es "limpiar las infiltraciones del enemigo, que todos sabemos que existían, pero no sabíamos donde".

El propio Calderón dijo que 49% de los 55 mil policías evaluados en los últimos meses son "no recomendables".

Mientras, el Ejército mexicano tiene "limitaciones tácticas y técnicas", según un documento de la Secretaría de Defensa.