Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Antoine de Saint-Exupéry. El Principito eternamente

El Sol de México
13 de julio de 2008

Mostrando la sencilla sabiduría de los niños

Era la mañana del 31 de julio de 1944 y el avión Lightning P38 volaba con rumbo fijo, piloteado por el aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, en misión de reconocimiento destinada a preparar el desembarco de las tropas aliadas en Provenza, en el sur de Francia.

Volaba tersamente sobre aguas próximas al puerto de Marsella, que había dejado atrás ya hacía una hora, habiendo despegado horas antes del aeropuerto de Bastia, en la isla de Córcega.

En esas, los radares que seguían el vuelo dejaron de ubicar el avión y "nunca más se supo de él, cubriendo para siempre al escritor y piloto de un halo de misterio y romanticismo".

Cincuenta y cuatro años después, ya Saint-Exupéry convertido en personaje de leyenda, un pescador encontró una pulsera a orillas del mar, al este de la isla de Riou, cerca del lugar de la desaparición en la costa de Marsella. El pescador examinó la joya y leyó, grabado en ella, el nombre de "Antoine de Saint-Exupéry", el nombre de sus editores Reynal & Hoitchcock y el de su esposa, la escritora salvadoreña Consuelo, y de inmediato se apersonó antes las autoridades del puerto para informar su descubrimiento y mostrar el objeto.

La pulsera estaba enganchada a una pieza de tela de un traje de piloto.

Las autoridades fueron escépticas en un principio dudando de la autenticidad de la pulsera. Supusieron que el pescador, conocedor de la leyenda de la desaparición de Saint-Exupéry, quería alcanzar sus 15 minutos de fama.

Sin embargo, no se abstuvieron en la duda e iniciaron una búsqueda en aquella zona.

Cinco años después, casi al cumplirse el sexagésimo aniversario de la desaparición del escritor y piloto, fueron descubiertos en las mismas aguas de Marsella restos del avión, cerca del lugar donde había sido descubierta la pulsera.

SE CONFIRMA QUE LOS RESTOS PERTENECEN AL AVION DEL ESCRITOR

Las piezas recuperadas fueron limpiadas y se rascaron los caparazones de los moluscos allí anidados que las cubrían.

Sobre un panel de la caja del turbo-compresor, localizada en la viga izquierda del avión, los investigadores descubrieron "una serie de cuatro cifras aisladas y grabadas manualmente": 2734, seguidas por la letra "L", que significa "left", izquierda.

Según el informe elaborado por los expertos: "Se trata del número de fabricación que el constructor de los aviones Lockheed inscribía en sus aviones al lanzar su fabricación en la cadena de montaje".

Este número correspondía, en la tabla de concordancia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, a la matrícula militar 42-68223, que correspondía al avión de Saint-Exupéry.

Sin embargo, las razones por las que el avión de Saint-Exupéry se estrelló seguían siendo un misterio, hasta que el 15 de marzo de 2008 fue revelado.

UN PILOTO ALEMAN DERRIBO EL APARATO DE SAINT-EXUPERY

El 14 de marzo de 2008, el piloto alemán Horst Rippert confesó al diario francés La Provence que fue él quien derribó el avión en el que desapareció, en 1944, Saint-Exupéry.

El militar, de 88 años, declaró: "Pueden dejar de buscar. Fui yo quien abatió a Saint-Exupéry", y agregó: "Fue después cuando supe que se trataba del escritor. Yo esperaba que no fuera él, porque en nuestra juventud todos habíamos leído sus libros y lo adorábamos".

Rippert llevaba dos semanas de servicio en la costa sur de Francia cuando en la mañana del 31 de julio de 1944 identificó un Lightning P-38 y se dirigió hacia el aparato: "Seguí al avión francés, le disparé mi ametralladora y lo alcancé con varios impactos. El avión se desplomó en caída libre sobre las aguas y yo me volví a elevar, sin percatarme de qué le había ocurrido al piloto".

La confesión dio la vuelta al mundo.



DE FAMILIA NOBLE

Antoine Jean Baptiste Marie Roger de Saint-Exupéry nació en Lyon el 29 de junio de 1900 y pertenecía a una familia noble de la segunda ciudad más importante de Francia.

Tercer hijo del conde Jean de Saint-Exupéry, ejecutivo de una compañía de seguros, y de la condesa Marie-Roger Foscombole, mujer de gran sensibilidad artística. Su padre fallece cuando él tiene cuatro años de edad y la familia se traslada a Le Mans, al castillo de su tía, ubicado en Saint-Maurice-de-Remens.

Primero estudia con los jesuitas en Villafrandre y en Suiza, y luego ingresa a la Universidad marista de Friburgo.

En 1921 cumple con el servicio militar obligatorio y se hace novio de Louise de Vilmorin; obtiene la licencia de piloto y rompe con Louise porque ella le pide no dedicarse a la aviación.

Entre 1922 y 1926 es inspector de una fábrica de ladrillos y representante de los camiones Sauer.

En 1927 comenzó a trabajar en la Sociedad Aeropostal de Pierre-Georges Latécoére, entre Toulouse, Francia, y Dakar, Senegal.

En las horas de descanso, tanto en Toulouse como en Dakar, escribía su primer libro: "El aviador".

Lugo voló la ruta que va de Dakar a Casablanca y ese año de 1928 publicó "Correo del sur" y tres años después "Vuelo nocturno", por el cual recibió el Prix Femina.

Entretanto seguía volando tanto en rutas de Africa como de Sudamérica, continuó escribiendo hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Estuvo un tiempo en Buenos Aires, cuando se hizo cargo del correo aeropostal entre Argentina y Francia.

Vivió en los altos de la Galería Güemes, el célebre pasaje de la calle de Florida en la capital del país.

En uno de sus viajes a la Patagonia adoptó un cachorro de foca que vivía en la bañera de su departamento en Güemes y "que se arrastraba amigable, emitiendo sonidos de corneta, para recibirme cuando volvía de mis viajes".

Piloto de Latécoére, "La Línea", como le llamaban familiarmente, precursora de Air France, estuvo bajo las órdenes de Didier Daurat, "admirado jefe", al cual dedicó una de sus obras.

En 1931 casó con Consuelo Suncin Sandoval de Gómez, escritora salvadoreña, originaria de Ciudad de Armería, en el Departamento de Sonsonate, El Salvador. Había enviudado de su primer marido y otra vez con la muerte de Antoine, y fue modelo de

su esposo para el personaje "la rosa temperamental" en "El Principito". Falleció en 1979.

La relación con Consuelo fue tormentosa, ya que Antoine le era permanentemente infiel.

En 1938, cuando se proponía volar de Nueva York a Tierra del Fuego, sufrió un serio accidente en Guatemala que determinó estar hospitalizado durante meses.

Aprovechó el tiempo de su recuperación para escribir la novela "Tierra de hombres", que fue premiada con el Gran Premio de la Academia Francesa y el National Book Award estadunidense.

Durante la Segunda Guerra Mundial, al ser invadida Francia, se trasladó a Nueva York, Estados Unidos, en busca de ayuda contra la invasión nazi, volviendo luego a Europa, atendiendo al llamado del general Charles de Gaulle para liberar Francia de los alemanes y volar junto a las fuerzas aliadas en un escuadrón instalado en la isla de Córcega, en el Mediterráneo.

No le fue fácil incorporarse al ejército activo contra los invasores nazis a causa de las lesiones sufridas en Guatemala, mas tras muchas insistencias fue aceptado en la Resistencia el 31 de julio de 1944.

A la edad de 43 años había decidido abandonar la aviación cuando Francia fuera liberada, según lo comentó a un compañero piloto. Entretanto, hacía su tarea e hizo el vuelo final de su vida.

EL PRINCIPITO

En esta obra clásica publicada por vez primera en 1943 en Estados Unidos y que Saint-Exupéry escribió mientras se hospedaba en un hotel en Nueva York, mundialmente conocida y que todavía se lee aquí en México y en todos los países, se trata del sentido de la vida, la amistad, el amor y temas de la condición humana.

El mismo hizo las ilustraciones y éstas son las que siempre aparecen en todas las ediciones traducidas a 180 lenguas y dialectos.

En este cuento, Saint-Exupéry se imagina a sí mismo perdido en el desierto del Sahara, después de haber tenido una avería en el avión.

Entonces, ahí, de entre las dunas del desierto, aparece un pequeño y singular príncipe y comienzan a conversar.

DESPUES DE VIAJAR POR EL UNIVERSO LLEGA A LA TIERRA

El Principito vive en el pequeño asteroide B612, en el que hay tres volcanes, dos de ellos en actividad. Pasa los días cuidando de su planeta y quitando los árboles baboba que constantemente intentan echar raíces. De permitirles crecer, los árboles partirían su planeta en pedazos.

Un día, el Principito abandona su hogar para conocer el resto del universo y visita otros planetas, cada uno de los cuales se encuentra habitado por un adulto que, a su manera, demuestra lo estúpidos que la mayoría de las personas se vuelven al hacerse adultos.

LOS ADULTOS

El rey, quien cree gobernar las estrellas porque les ordena hacer cosas que obviamente aún harían de cualquier manera. Representa la ambición política.

El vanidoso, quien desea que todos lo reconozcan como un ser digno de admirarse. Representa la vanidad y el egoísmo del hombre.

El borracho, que bebe para olvidar que se avergüenza de beber. Representa la falta de fuerza de voluntad humana.

El hombre de negocios, quien se encuentra siempre ocupado contando las estrellas que piensa poseer y que planea utilizarlas para comprar más estrellas. Representa la avaricia y la ambición sin límites.

El farolero, que vive en un asteroide que rota una vez por minuto. Hace mucho tiempo le fue encargada la tarea de encender el farol de noche y apagarlo de día. Por aquel entonces, el asteroide rotaba a una velocidad razonable y el farolero tenía tiempo para descansar. Con el tiempo, la rotación se aceleró y, negándose a abandonar su trabajo, el farolero enciende y apaga el farol una vez por minuto, no pudiendo descansar nunca. Representa la lealtad y la responsabilidad, y es el único personaje de alma positiva que conoce el Principito en su viaje.

El geógrafo, que pasa todo el tiempo dibujando mapas, pero jamás deja su escritorio para explorar. Representa la pasión laboral.

EL GEOGRAFO LE RECOMIENDA VISITAR LA TIERRA

Por puro interés profesional, el Geógrafo solicita al Principito que describa un asteroide. El Principito describe los volcanes de su asteroide y la rosa. El Geógrafo rehúsa incluir la rosa, argumentando que las flores son efímeras. El Principito queda conmocionado y herido al saber que su rosa desaparecerá algún día.

Entonces el Geógrafo le recomienda visitar la Tierra, "porque tiene muy buena reputación".

Ya en la Tierra, el Principito encuentra una hilera de rosales y se deprime, porque pensaba que su rosa era única en el universo.

Luego hace amistad con un zorro, que le explica al Principito: "Tu rosa es única y especial porque es la que tú amas".

Al despedirse, el zorro le regala su secreto: "Lo esencial es invisible a los ojos".

ENCUENTRO ENTRE EL PRINCIPITO Y SAINT-EXUPERY

Cuando el Principito conoce al piloto accidentado en el desierto de Libia, le pide que le dibuje un cordero. Al no saber cómo, el narrador dibuja lo que sabe, una boa con el estómago hinchado, un dibujo que otras personas siempre habían interpretado como un sombrero.

El Principito interpreta el dibujo de inmediato y exclama que no quiere una boa con un elefante adentro, sino un cordero.

El piloto trata de dibujar algunos corderos, pero el Principito las rechaza. Finalmente dibuja una caja y explica al Principito que el cordero se encuentra adentro. El Principito, quien puede ver el cordero dentro de la caja con tanta facilidad como ve al elefante dentro de la boa, lo acepta.

En el desierto libio, el Principito conoce una serpiente que tiene el poder de devolverlo a su planeta. Después de pensarlo, el Principito se despide emotivamente del piloto y deja que la serpiente lo muerda.

El Principito queda blanco como la nieve y, cuando el piloto busca su cuerpo al día siguiente, éste ya no está, ya que al morir vuelve a su planeta.

Este es, en síntesis, el argumento y trama de la obra.
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