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Opinión
![]() Espigando
Arturo Geraldo
ESPIGANDO
El Sol de Tijuana
3 de julio de 2008
En varias ocasiones hemos dicho, en diferentes tribunas radiofónicas, que México está entrampado en una red de corrupción fomentada por los mismos funcionarios públicos, porque hemos llegado a tales extremos de inmundicia moral, que no nos importa entregar el patrimonio nacional a los modernos piratas internacionales si semejante acción, que pone de manifiesto la perversidad que prevalece en las altas esferas políticas del país, nos reporta algún beneficio personal o de grupo, como está ocurriendo con la pretendida venta del petróleo, que seguramente les producirá grandes dividendos a unos cuantos vivales, pero el daño que le causarán a México y los mexicanos no tiene precedentes, sin embargo pretenden hacerlo aún en contra de la voluntad de la inmensa mayoría ciudadana, sabiendo que está jugando con fuego, porque una traición de ese tamaño puede provocar reacciones populares imprevisibles, pero no les importa sumir al país en un caos, porque piensan que cuentan con las fuerzas armadas para controlar la situación. Los muertos y los daños material que provocaría un estallido social les tiene sin cuidado, porque finalmente todo vuelve a la normalidad y ellos, los sátrapas, vuelven a tomar las riendas de la nación, chapoteando alegremente sobre la sangre derramada, confiando en que el pueblo, sumido en la ignorancia, seguirá siendo pueblo, expuesto a todas las contingencias que generan las elites del poder, político y económico, porque debemos estar conscientes que en México no gobiernan los políticos, sino los poderes fácticos. Los políticos dan la cara, pero los que manejan el tinglados son los dueños del gran capital, apoyados en el clero, los grandes empresarios que no pagan impuestos, el Ejército Mexicano y los medios de comunicación, manteniendo un férreo control de las instituciones como la Suprema Cortesana de Justicia, La Procuraduría General de la República, el Congreso de la Unión, los sindicatos y demás organismos al servicio del gobierno federal, por eso cuando Andrés Manuel López Obrados les dijo: Al diablo con sus instituciones. Pusieron el grito en el cielo, porque les estaba destapando la cloaca, porque todas las instituciones, incluyendo el IFE y el TRIFE, están al servicio incondicional de los señores que ejercen el mando, sin que se les escape la Constitución porque también es vulnerable en muchas ocasiones sin que nadie proteste, salvo algunos cuantos mexicanos que todavía conservan intacta su dignidad ciudadana, pero no se puede hacer gran cosa porque todos los canales de legalidad están bloqueados para que el pueblo no pueda encauzar correctamente sus inconformidades y aunque lo hagan no les hacen caso, dejando como única salida la violencia, pero para eso tienen a las tropas, bien entrenadas, listas para entrar en acción si la gente se alebresta, por eso decimos que México está entrampado, porque no existe la forma de salir de esta camisa de fuerza que llevamos puesta desde que la revolución degeneró en gobierno, pero nunca habíamos estado tan mal como ahora, porque la llegada de la derecha al poder fue como el tiro de gracia para la patria mexicana, pero no debemos desanimarnos porque está demostrado a través de la historia que las injusticias acentúan los anhelos de redención, por eso estamos seguros que el pueblo de México sabrá encontrar la forma de salir de esta encrucijada, porque después de todo los gobiernos son transitorios y los pueblos son eternos...
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