Justicia
Revelan historial negro de nuevos funcionarios de la PGR
El Sol de Tijuana
3 de junio de 2008

Por Manuel Cordero

Tijuana, Baja California.- Ahora resulta que también el nuevo delegado de la Procuraduría General de la República cuenta con un "negro pasado" durante su desempeño con el mismo cargo en el estado de Morelos, asimismo la recién nombrada subdelegada de Mexicali acusada de proteger a narcotraficantes en Chihuahua como agente del MPFF.

Se trata del funcionario federal Martín Rubio Millán quien apenas el día 19 de mayo pasado asumió el cargo en el estado de Baja California y su nueva gestión comenzara con serios tropiezos al designar como subdelegados en el municipio de Ensenada y Mexicali a dos personas de no buena reputación, por lo que optó por removerlos.

El cese fue para el licenciado Jorge Rodríguez Velásquez de quien trascendió contaba con cuando menos cinco averiguaciones previas pendientes por diversos delitos en la capital del estado en donde había sido designado, mientras que Gabriel Aceves Fernández también con cuentas pendientes por lo que corrió igual suerte.

Posteriormente, el pasado fin de semana removió a todos los agentes del Ministerio Público del Fuero Federal adscritos a las 13 mesas de averiguaciones previas, en las que nombró a mujeres sin experiencia alguna en cuanto a materia de investigación y esos errores le valieron el repudio del personal adscrito a la dependencia.

La inconformidad del personal a su cargo le valió que confiaran a este diario que Rubio Millán también cuenta con un "negro pasado" durante su gestión como delegado de la PGR en el estado de Morelos, específicamente el día 10 de mayo del año 2004.

Acorde a la información aportada a este diario, en esa fecha agentes de la Policía Ministerial del Estado capturaron a Heriberto Villa Serrano, Yuli Quevedo Monzón y José Belem Mendoza Flores, a quienes interceptaron cuando viajaban en un lujoso automóvil blindado Mercedes Benz.

Al inspeccionarlos los hallaron en posesión de varias armas de fuego de grueso calibre por lo que fueron turnados ante las autoridades federales para ser investigados y fue así como luego se descubrió que José Belem era vástago de Albino Quintero Meraz, un reconocido narcotraficante de dicha región.

A pesar de que se trataba de un delito que no permite la libertad bajo caución, el titular de un Juzgado de Distrito del lugar les otorgó la libertad bajo el depósito de una fianza de 480 mil pesos, con la obligación de que permanecerían en todo momento bajo resguardo policíaco por parte de 12 elementos de la Agencia Federal de Investigación.

Sin embargo, cuatro días después los tres detenidos "desaparecieron" del hotel en donde permanecían arraigados y con motivo de las indagatorias que en su momento se efectuaron se sujetó a proceso formal a la docena de policías federales.

Pero también Martín Rubio quedó bajo investigación de la propia institución para la que laboraba, ya que se tenía la sospecha de que había recibido un millón y medio de dólares por permitir la evasión de los tres individuos.

Posteriormente a seis de los agentes que los resguardaban se les sujetó a proceso formal y originó la destitución de Federico Valdez Noriega quien en el momento fungía como jefe regional de la Agencia Federal de Investigación en el estado de Morelos. Aunque luego fue nombrado comandante en el estado de Tlaxcala.

Otro caso que se le endilga a Rubio Millán es la devolución ilegal de 82 millones de pesos en efectivo e inmuebles que se le decomisaron a fraudeadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante los años de 1999 a 2003 cuando fungía como delegado de la PGR en el Distrito Federal y a la fecha el caso siga archivado.

También tiene pendiente una denuncia por solicitar la renuncia bajo amenazas de un agente del Ministerio Público Federal, así como otra por acoso sexual en agravio de una joven empleada cuando ocupaba el cargo de delegado de la PGR en el estado de Michoacán.

Con motivo de la destitución de Rodríguez Velásquez tres días después de que fuera nombrado como subdelegado de la PGR en Mexicali designó a la licenciada Teófila Lozada González y resulta que también de ésta se hacen serios señalamientos.

Se afirmó que en su carácter de agente del Ministerio Público del Fuero Federal en la ciudad de Chihuahua, Chihuahua, se le acusó de recibir fuertes sumas de dinero por parte de narcotraficantes para dejarlos en libertad.

Todo lo antes descrito es del conocimiento oficial de la Procuraduría General de la República en la ciudad de México, de ahí que los funcionarios en Baja California expongan que cómo fue posible que a Rubio Millán se le designara como representante de la institución en Baja California.

Otro caso que sería digno de investigar es la procedencia de los recursos que utilizó el jefe regional de la Agencia Federal de Investigación, Oswaldo Chávez Wiarco, para ofrecer una pomposa fiesta en el "Hotel Lucerna" con motivo de su cumpleaños la noche del sábado pasado, ya que difícilmente podría haberlo erogado del salario que percibe dentro de la delegación de la PGR.



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