Baja California
Vivienda digna para Baja California: Marco Antonio Blásquez
El Sol de Tijuana
22 de mayo de 2012

El combate a la violencia y la inseguridad se resolverá no solamente con soldados, policías o más cárceles, sino con desarrollo, trabajo, progreso y bienestar, pero sobre todo con oportunidades, así lo declaró el candidato a senador por el Movimiento Progresista, Marco Antonio Blásquez Salinas.

Debido a la problemática de vivienda popular que se registra en Baja California, el Movimiento Progresista está promoviendo un programa de vivienda para gente pobre con una inversión de ocho mil millones de pesos, y con los cuales se espera generar más de 500 mil empleos en el sector, por medio de la autoconstrucción de vivienda digna y al alcance de los ciudadanos.

Marco Antonio Blásquez aseguró que las familias de Baja California se están viendo obligadas a abandonar sus viviendas. "Son viviendas que están durando máximo 5 años, somos la segunda entidad en el abandono de vivienda porque condenan a la gente a pagar en UDIS y es imposible de pagar. Hemos perdido el esquema de lo que es la vivienda para el trabajador, hemos perdido los espacios, hemos perdido el rumbo, no le ofrecemos a las familias espacios dignos de vivienda, se están vendiendo casas de 44 metros cuadrados".

El candidato del Movimiento Progresista (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) aseguró que realizarán un millón de acciones para otorgar créditos sin intereses e impulsar la autoconstrucción, mientras que en el medio urbano expuso que se pueden construir departamentos de entre 50 y 60 metros cuadrados a un precio de 120 mil y 150 mil pesos, siempre y cuando no haya corrupción.

Las propuestas progresistas tienen como prioridad la recontratación de UDIS a pesos para salvar a las miles de familias que perdieron o están por perder su patrimonio. De llegar a ocupar un lugar en el Senado de la República, Blásquez apoyará la propuesta progresista de Andrés Manuel López Obrador, de aumentar el salario mínimo por encima de la inflación. Esto, más la disminución en el costo de los energéticos propiciará la gradual recuperación del poder adquisitivo del salario y el bienestar de los mexicanos.