Justicia
Violada en su propia casa
El Sol de Tijuana
28 de enero de 2011

por Manuel Cordero

Tijuana.- A plena luz del día una mujer fue violada en su propio domicilio por un ladrón que lo allanó, mientras que otra tras de ser interceptada en la vía pública y bajo la amenaza de un cuchillo mancillarla en un lote baldío y una niña de 11 años escapó de correr similar suerte.

El primer caso ocurrió a las 11:00 horas del miércoles en una finca de algún lugar de la zona rural de la delegación La Presa, considerada como un "pueblo sin ley" por la falta de seguridad pública para sus habitantes, quienes sólo son objeto de la diaria represión policíaca municipal.

La víctima de 22 años de edad, cuyo nombre se omite por razones obvias, relató que se encontraba en la sala de su residencia y sorpresivamente un sujeto desconocido le puso en la espalda un cuchillo y espetarle que le entregara todas sus pertenencias de valor.

Bajo la amenaza del arma la obligó a despojarse de sus ropas para luego cometer el incalificable delito y tras de apoderarse de un aparato portátil DVD y 30 pesos en efectivo procedió a retirarse el hampón.

La indolencia con que toman ese tipo de delitos las autoridades municipales se determina plenamente, cuando los tripulantes de la patrulla 5020 sólo anotan que el caso en vía de denuncia fue notificado a la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común.

Pero los gendarmes no refieren que tan siquiera hayan efectuado una búsqueda, como es su obligación, del autor de la felonía en la zona donde lo perpetró.

Por su lado, Andrea "N", de 20 años de edad, a las 20:00 horas del miércoles descendió de un transporte público sobre el bulevar 2000 y la carretera libre Tijuana-Tecate, a la altura de la colonia El Laurel, en la misma zona rural de la demarcación antes citada.

Narró que al encaminarse hacia su domicilio fue interceptada por un forajido que la intimidó con un cuchillo y tras de indicarle que no gritara o en caso contrario la ultimaba la trasladó a un terreno baldío en donde le quitó 450 pesos que portaba.

Luego con lujo de fuerza la desnudó de la cintura hacia abajo para ordenarle que se pusiera de rodillas y proceder a mancillarla y tras de cometida la villanía le advirtió que más le valía que no denunciara lo sucedido, porque entonces la buscaría para matarla.

En torno al caso los gendarmes de la unidad 5031 también hicieron lo mismo que sus compañeros de la 5030 y tampoco exponen que tan siquiera hayan tratado de atrapar al violador.

Por su parte, Rigoberto Tovar Valdez, de 35 años, fue capturado por los propios residentes del Ejido Maclovio Rojas, en la misma peligrosa zona antes citada de la ciudad, luego de que por la tarde del miércoles intentó mancillar a una niña de 11 años de edad.

La progenitora de la menor contó que se hallaba en casa de su vecina cuando de pronto se dio cuenta que su hija salía corriendo de su propia casa y gritándole que dicho sujeto se había metido furtivamente y adelantarle que la iba a violar, al mismo tiempo que la manoseaba.

Razón por la que fue asegurado Tovar Valdez y entregado a los agentes de la patrulla 5040 quienes al registrarlo lo hallaron en poder de dos pantaletas y aproximarse dos mujeres que negaron sus generales para comunicarles que el mismo individuo había tratado de allanar sus residencias.