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Premios Oscar
Oscar para el "maestro" que ha hecho soñar a generaciones
Formado en el conservatorio de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, autor de más de cien piezas de música clásica, Ennio Morricone recibirá el Oscar a la Carrera. Foto: AFP
Organización Editorial Mexicana
25 de febrero de 2007
AFP
Roma, Italia.- El "maestro" italiano Ennio Morricone, que con sus composiciones ha hecho soñar enteras generaciones de cineastas, recibirá este domingo en Hollywood el Oscar a la Carrera, el único galardón que no había obtenido en medio siglo de vida profesional. El compositor italiano, emblema del "western spaghetti" por melodías únicas como la escrita para el filme "El bueno, lo malo y lo feo" (1966), y elogiado por los inolvidables coros y oboes de la película sobre los jesuitas en América Latina "La misión" (1986), recibirá un premio codiciado, esperado y negado cinco veces. "Después de cinco nominaciones no me esperaba nada. Estaba convencido de que no lo obtendría jamás. Me sentía ya en la lista de ilustres sin Oscar junto a Scorsese, Hitchcock y Cary Grant. He recibido muchos premios pero confieso que la estatuilla llena ese vacío. Si no hubiera recibido tantos premios no habría un vacío", admite el músico en una charla con un grupo de periodistas extranjeros. A los 78 años, Morricone, como lo llaman en Italia, es un señor afable y disponible, que no habla inglés, adora a su esposa y compañera de una vida, -a la que dedicará sin titubear el Oscar- y sigue componiendo en su viejo y leal piano. El autor de 500 partituras de bandas sonoras para el cine, cuyo talento y creatividad le permiten divertirse con todos los géneros de la música, de las pegajosas melodías de los "western", inspiradas inclusive en el grito del coyote, hasta las cantatas étnicas de "La misión", es un estudioso refinado. "No creo que una buena música transforme un filme en uno bueno. La música es un elemento adjunto y no decisivo. Yo creo que le debo más a Sergio Leone por el espacio y la fuerza que le daba a la música, que Leone a mí", sostiene con una modestia desconcertante. La alianza artística con Leone, entre las más exitosas de la historia del cine, nació en los bancos escolásticos y se concretizó en los años 60, cuando firmaban con pseudónimos americanizados para seducir el público de Estados Unidos. "Nuestro oficio es silencioso. El compositor debe encontrar en el filme una dignidad que va más allá del filme", explica Morricone. El autor de "Días del cielo" (1978), "Los Intocables" (1987), "Bugsy" (1991) y "Malena" (2000), "Cine Paraíso" (1989), siente una particular satisfacción por la música de "La misión", un filme que, admite, lo emocionó en el alma. "Es que logré unir la música étnica, la instrumental y la música 'palestriniana' escrita para coros de capillas, una suerte de trinidad de Dios, como la comunión entre jesuitas e indios de América Latina narrada en el filme", comenta. "Fue una de las mayores satisfacciones morales, musicales y técnicas que he tenido", dice al recordar el "Ave Maria cantado en guaraní", una idea por la que cree merecía el Oscar. A pesar de que ha trabajado con los mayores directores de cine y productores de Hollywood (Huston, Siegel, Polanski, Fuller, además de Pasolini, Bertolucci, Argento, Pontecorvo, Almodóvar), el compositor, romano de nacimiento, se ha negado a traladarse a Los Angeles y sigue viviendo en pleno casco histórico de la capital italiana, pese a que le ofrecieron una mansión en California. Como un reconocimiento a su popularidad y a su ecléctica capacidad musical, le han hecho un disco de homenaje, con versiones de Celine Dion, Bruce Springsteen, Dulce Pontes y Andrea Bocelli entre otros, bajo el título "We all love Ennio Morricone". Formado en el conservatorio de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, autor de más de cien piezas de música clásica además de bandas musicales para cine, televisión y documentales, forma parte de esa generación que inició en 1944 tocando trompeta para los soldados estadounidenes, en plena Segunda Guerra Mundial. |
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