Justicia
Cayó asesino de médico
MARCO Alejandro Navarro Meléndrez, (Izq), presunto asesino del doctor Aguirre Lomelí.
Menor de edad, para variar
El Sol de Tijuana
21 de noviembre de 2009

por Manuel Cordero

Tijuana.- Un estudiante de preparatoria adicto a la marihuana y "cristal" aparece como el presunto autor del asesinato del médico pediatra Jorge Ernesto Aguirre Lomelí, a quien junto con otro adolescente aún prófugo privó de la vida de forma sañuda para robarle sus pertenencias de valor.

El señalado como criminal es Marco Alejandro Navarro Meléndrez, quien dijo tener 16 años de edad pero su complexión física y aspecto facial lo hace aparentar más de 18, mismo que por más de año y medio, junto con su padre, sostuvo una relación de trabajo con el fallecido galeno.

Fue el propio procurador general de Justicia, Rommel Moreno Manjarrez, quien mediante una conferencia de prensa ofrecida la tarde-noche de ayer aportó la información en torno al crimen, perpetrado por el "menor infractor", como lo califica la Ley, así como uno más que está fugitivo.

Las investigaciones efectuadas establecieron que el presunto homicida y su progenitor trabajaron para el médico en la remodelación de su consultorio y residencia, pero el finado prescindió de los servicios del adulto y sólo el menor se quedó a continuar con la afinación de los detalles.

Para tal efecto, la tarde del día 17 de noviembre pasado, el doctor le llamó vía telefónica para que por la mañana se presentara a su casa para acudir a comprar los materiales y concluir los arreglos.

Para entonces declaró que ya se había puesto de acuerdo con un sujeto identificado sólo como Francisco "N" para asesinar al profesionista y con esa firme idea ambos acudieron muy temprano al día siguiente.

Relató que fue su cómplice quien le asestó 8 cuchilladas en el tórax, 2 más en el antebrazo derecho y 1 en el izquierdo cuando el doctor trató de defenderse del artero ataque, mientras que él lo golpeaba con un martillo al suscitarse un forcejeo.

Una vez que lo privaron de la vida, saquearon la vivienda apoderándose de dinero en efectivo, joyas y aparatos electrónicos que subieron a la vagoneta Nissan Xterra 2000, propiedad del fallecido, en la que apelaron a la fuga.

Debido a que durante el día la víctima no contestó el teléfono, uno de sus hijos acudió a buscarlo a las 18:00 horas del miércoles y hallarlo muerto en el área de la cocina de su casa, sito en la avenida Popocatépetl, número 5668, del fraccionamiento Colinas del Rey, en la delegación la Presa.

La identidad del desalmado criminal se determinó en base a las pruebas periciales halladas en la escena del crimen, las declaraciones de familiares, amigos y personas cercanas al médico, por lo que se dieron a la tarea de rastrearlo agentes de la Subprocuraduría Estatal Contra la Delincuencia Organizada.

Los investigadores lo interceptaron cuando conducía el automotor robado al fallecido en calles de la colonia Villa Fontana, en la misma demarcación municipal, y al verse descubierto terminó por declararse como autor del asesinato y aportar la identidad de su compinche.

Posteriormente se recuperaron las alhajas y aparatos electrónicos robados, más no así el dinero cuyo monto se ignora y cabe destacar que dicho sujeto estaba bajo los influjos de la marihuana y droga sintética al momento de cometer el crimen.

El fiscal estatal adelantó que Marco Alejandro Navarro ya fue consignado por el delito de homicidio calificado y robo, por lo que ya se encuentra a disposición del agente del Ministerio Público para Adolescentes quien determinará su situación jurídica.

Cabe resaltar que la ley en la materia sólo establece un máximo de 10 años de prisión para un asesino de esa envergadura y respecto al cómplice se indicó que de momento no se ha determinado si es también menor de edad, pero ya está plenamente identificado y se prevé su pronta captura.

El procurador de justicia exhortó a los diputados del Congreso local modifiquen el Código Penal y los menores de edad reciban un mayor castigo por delitos de delincuencia organizada, secuestro y homicidio, al detectarse muchos que delinquen de los 13 a los 17 años.