Justicia
Identifican cadáver de colgado
También a descuartizados hallados en taxi
El Sol de Tijuana
6 de noviembre de 2009

por Manuel Cordero

Tijuana.- Con el nombre de José Alfredo Camarena Murrieta fue identificado el cuerpo del sujeto que fue hallado colgando de un puente y como Mario Uriarte González y Julio Martín Camacho Armas los individuos descuartizados dejados al lado de la comandancia de policía en el interior de un transporte público.

Fueron los propios familiares quienes se presentaron a la morgue del Servicio Médico Forense para reconocer el cadáver de Murrieta Camarena, de 56 años de edad, luego de que la madrugada del 17 de octubre pasado fuera descubierto sujeto del cuello con una cuerda, sin ropa alguna y con múltiples heridas de arma punzocortante.

Los integrantes del crimen organizado amarraron la cuerda del barandal del Puente Tecnológico que se encuentra a la altura del kilómetro 147 del Corredor 2000 y carretera de cuota Tijuana-Tecate, en las inmediaciones de la delegación Centenario.

Por las huellas de violencia física que mostraban sus restos resulta evidente que fue sometido a una sádica tortura y por información aportada por la Procuraduría General de Justicia se dedicaba a la venta de carros usados.

Aunque se confió a este diario que de esa forma encubría sus verdaderas actividades al margen de la Ley, aparentemente, relacionadas con delitos contra la salud y que se estima fue el motivo por el cual fue ejecutado luego de que fuera "levantado" en la colonia Obrera, en la delegación San Antonio de los Buenos.

Respecto a los cuerpos desmembrados de Mario Uriarte, de 24 años, y Julio Martín Camacho, de 22, aunque resulte inconcebible, fueron localizados hasta las 10:40 horas del 26 de octubre pasado, tras de que los criminales los dejaron dentro de cajas de cartón a bordo de una panel del servicio público de taxis.

La osadía de los asesinos y que dejó sentado un precedente en el historial delictivo de Tijuana, llegó al extremo de abandonar la unidad a escasos metros de la entrada principal de las propias instalaciones de Policía y Tránsito Municipal, ubicadas en la calle Octava entre las avenidas Constitución y Revolución, en plena zona central.

Los cuerpos descuartizados los dejaron, uno encima y el restante en el piso de la tercera fila de asientos del transporte público con número económico 3576, mismo que cubría la ruta "Florido-Centro" y en su momento se argumentó que fueron descubiertos por una llamada telefónica que se hizo de forma anónima a la central de emergencias.

Cuestión que resulta inaceptable toda vez que en el sitio en donde fue dejado el vehículo se trata de estacionamientos asignados a oficiales de policía y resulta inexplicable que haya permanecido tanto tiempo aparcado en el lugar con los dos cuerpos a bordo y haya pasado desapercibido para los uniformados.

Por el sigilo de las investigaciones que se efectúan las autoridades estatales declinaron informar si la cámara de vigilancia que se encuentra instalada en la comandancia de policía captó el momento en que fue dejada la unidad motriz en el lugar antes descrito, evidentemente, como una burla o reto a los gendarmes.