Justicia
Encarcelados asesinos de edecán
Ingresan al penal de Nayarit
El Sol de Tijuana
4 de noviembre de 2009

por Marco Tulio Castro

Tijuana.- Los asesinos de Adriana Ruiz, la edecán de los Xoloitzcuintles que fue decapitada y torturada los primeros días del mes de agosto de este año, recibieron orden de aprehensión y fueron internados a una cárcel en Tepic, Nayarit, confirmó la PGR.

Los sicarios encarcelados son José Carlos Meza Zepeda, Alfredo Martínez Martínez, Edgar Alfredo Arciniega Escobar, Edgar Cuellar Morales, Pablo Claro Morales y Víctor Alfonso Félix Montenegro.

Los primeros dos mencionados fueron capturados por la Policía Municipal cinco días después que privaran de su libertad a Adriana Ruiz en la colonia El Rubí, de la delegación San Antonio de los Buenos, mientras que los otros detenidos fueron aprehendidos posteriormente de las declaraciones ministeriales.

Cabe recordar que uno de los delincuentes detenidos por la Policía Municipal portaba un video en su teléfono celular, el cual tituló la muerte de la edecán, además de un arma corta calibre 40, un cargador y 50 cartuchos útiles a bordo de una camioneta Jeep Cherokee, en la colonia Lomas del Porvenir.

Tras las declaraciones ministeriales de los primeros dos detenidos, se logró conocer la ubicación donde se encontraba el cadáver, siendo en un basurero clandestino de la colonia Altiplano, en la delegación La Presa.

Cabe hacer mención que de acuerdo con las primeras diligencias Arciniega Escobar, Cuellar Morales, Claro Morales y Félix Montenegro, se encuentran relacionados con la misma célula delictiva.

Tras los 80 días en que estuvieron arraigados, los detenidos fueron aprehendidos por los correspondientes delitos referidos.

Finalmente, los indiciados fueron trasladados al Penal Federal número 4 en El Rincón Tepic, Nayarit.

Meza Zepeda declaró de viva voz dedicarse a cuidar "casas de seguridad de la mafia" y mostrar un video grabado en el aparato celular en donde aparecía la ejecución de la joven fémina que afirma presenció, misma que se desempeñaba como edecán o porrista del equipo de futbol "Xolos de Tijuana".

Personalmente llevó a las autoridades estatales al lugar en donde fue sepultada y fue necesario solicitar el apoyo de elementos castrenses y numerosos agentes de la Policía Ministerial del Estado y de la Municipal, para efectuar las labores de desentierro en la improvisada tumba.

Una de las hipótesis que se maneja de momento y que se confió a este diario de forma extraoficial, es en el sentido de que desde hace muchos meses la finada se había relacionado sentimentalmente con un integrante del crimen organizado.