Baja California
Surte San Diego armas a Tijuana
PROLIFERAN este tipo de negocios, donde los narcotraficantes compran el armamento que utilizan en sus ilícitas actividades.
Tres mil armerías en la frontera México-EU
El Sol de Tijuana
12 de marzo de 2009

por Néstor Cruz /Sonia García Ochoa

Tijuana - En lugar de ofrecer militares que apoyen a México en su lucha contra el narcotráfico, el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, debería ordenar el cierre de las tres mil armerías que operan en la parte sur del vecino país, demandó el consejero jurídico del Ayuntamiento de Tijuana, Raúl Corona Sesma.

Dijo que proliferan este tipo de negocios, donde los narcotraficantes compran el armamento que utilizan en sus ilícitas actividades. Además, dijo, el presidente Obama debe trabajar en la reducción de la demanda de droga a lo largo y ancho de su territorio

"Eso ayudaría más a la lucha contra el narcotráfico que el apoyo militar extranjero", consideró el consejero jurídico ante la propuesta de Obama para apoyar la lucha contra el narcotráfico en México con elementos militares estadounidenses.

Autoridades de los Estados Unidos y México, tienen la hipótesis de que el contrabando hormiga, abastece de armas a las células criminales que operan en nuestro territorio. Es relativamente fácil obtenerlas, los requisitos son sencillos y se pueden obtener en tianguis ó via Internet. Se estima que los principales abastecedores de armas a México son los estados de California y Arizona.

"Las declaraciones de Obama son parte de la política de Estados Unidos hacia México, donde hace parecer que nos ayuda, pero yo pienso que si Barak Obama cerrara las tres mil armerías que se encuentran en la frontera con Estados Unidos y México ayudaría mas que cualquier otra cosa", indicó Corona.

En esas armerías, afirma, los narcotraficantes y demás delincuentes tienen acceso para adquirir pistolas, rifles, cartuchos y demás para delinquir en México, tres mil armerías en los tres mil kilómetros de franja fronteriza que comparten ambas naciones.

"Si Barak Obama quiere entrarle a los hechos, en el tema de la violencia, que se presenta en México, además de cerrar estas tres mil armerías, bajaría el alta demanda de drogas que tiene en su país", arremetió.

En ambos casos, aseguró, Obama muestra su pasividad por resolver dichos problemas, verdaderos causantes de la violencia en México.

"Barak Obama no ha hecho nada en lo de su consumo (de drogas) interno. Primero se tienen que tomar dos vertientes de este problema. Que es abatir el consumo de drogas interno en Estados Unidos, y acabar la venta libre y espontánea de armas a cualquier persona, entre ellos los delincuentes", sostuvo.

Auque la presencia militar que Estados Unidos "ofrece" a México, "abre muchas suposiciones", reflexionó, pero lo que ciertamente muestra es la falta de disposición para resolver el problema -de fondo-, para abatir la delincuencia y el narcotráfico.

"Lo del apoyo militar no nos ayuda en gran cosa ni a Estados Unidos ni a México. Lo que necesitamos es que Estados Unidos haga su parte, y esto es elimine la venta libre de armas, y diminuya su consumo, ésta es la parte que les toca a ellos", estipuló.

Sin mayores restricciones en estados como California se compran cuernos de chivo (AK.47) en menos de mil dólares, rifles de asalto AR-15 nuevos en 825 dólares, Beretta 9 mm en 495 dólares; una Taurus 38 súper, 519 dólares; una 357 Magnum, 309 dólares; silenciadores, entre 300 y 500 dólares; además de rifles de asalto usados, hasta en 700 dólares.

La ciudad de San Diego, ubicada a unos pasos de Tijuana, ofrece las mayores facilidades para obtener armamento, aunque las balas se veden a discreción sin necesidad de permiso. Las pistolas FN 5.57, mejor conocida en ambos países como la "matapolicías", de alta demanda, con costo de mil 200 dólares en el mercado negro.

En un estudio ya presentado a los medios de comunicación por José Luís Pérez Canchola, miembro de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, describe que actualmente en Estados Unidos hay más de 100 mil distribuidores y vendedores de armas al menudeo, de los cuales más de 5 mil se ubican a lo largo de la frontera con México; "pero comprar un arma legal en San Diego es de lo más fácil, siempre y cuando no se tengan antecedentes penales".

Información revelada a Agencia Fronteriza de Noticias muestras que un rifle nuevo, de características normales y que no haya sido "usado" cuesta entre 1 mil 500 y 2 mil dólares; pues ya entregado en Tijuana, en el "mercado negro" llega a valer hasta 3 mil 800 dólares y esto, hablando de un R15 o el "Cuerno de Chivo" AK-47; La persona que los cruza la frontera a Tijuana, cobra entre 200 y 300 dólares por ese introducir armas.

También informa que quienes normalmente cruzan la frontera con las armas, son algunos de los que se dedican a traer autos para vender en Tijuana, ya que éstos conocen a los agentes aduanales y se requiere de ellos para poder pasar sin problemas.

Una de las armas que llega a tener el costo más alto es el MP5, una de las armas militares más populares de los últimos 50 años, dicen los fabricantes, que es producida por Heclker & Koch y que ya trae el Ejército Mexicano junto con el G3, un rifle de "alto nivel de excelencia".

La primera de éstas puede tener un costo de 5 mil 500 dólares a 6 mil y utiliza calibre 9 milímetros; pero si el rifle cuenta con silenciador, la venta se trata de 8 mil dólares; ya que el AK 45 cuesta entre 2 mil y 3 mil 500 dólares, similar a lo que cuesta una AR15 o la UZZI.

Cabe destacar que el Diario San Diego visitó el año pasado algunas armerías en el Condado de San Diego para ver la forma de adquirir una pistola o rifle. Alli se encontró que el proceso no tarda más de diez días, pues los trámites que una persona requieres son sencillos y fáciles de obtener.

El procedimiento es, en principio, hacer un examen escrito que consta de 30 preguntas, hacer una solicitud ante el Departamento de Justicia para investigar los antecedentes penales del comprador y pagar 25 dólares por el trámite, así como comprobar con recibos de agua, renta o luz, la dirección.

Una vez realizada la investigación del comprador, el mismo departamento le dirá el tipo de arma que pueda comprar; por lo que se deberá escoger el arma y pagar la mitad, en tanto que resto del valor total se pagará cuando se tenga el permiso para tener un arma.

El arma deberá permanecer siempre dentro de la vivienda del comprador y el recibo de pago servirá para poder llevarla a su vivienda y comprobar que se ha cumplido con todos los requisitos de ley para poder tener un arma en el hogar para uso de defensa personal, precisa el Diario San Diego.

Cuando ya se tiene un arma, ahora hay que comprar balas, y es tan fácil con tan sólo mostrar una identificación oficial y se pueden adquirir las balas del calibre que la tienda de armas cuente, y la cantidad para comprar no tiene un límite, además de que se pueden obtener sin necesidad de contar con algún tipo de armamento, indica el Diario San Diego.

En noviembre del 2008, Pérez Canchola expuso a la prensa, que un rifle AK-47 se puede comprar en 300 dólares del lado norteamericano y que al venderse en el interior de México, su valor aumenta a mil 500 dólares.

Cita el investigador, que en el 2007 y según la PGR, las 2 mil 500 ejecuciones documentadas como parte de la guerra entre las organizaciones criminales, además de las 3 mil 900 que se registraron en el 2008, se han cometido con este tipo de armas; así como los más de 550 asesinatos registrados en Baja California durante ese año.

En la presente administración se han decomisado en las garitas fronterizas y en puntos de revisión carreteros cerca de 20 mil de estas armas, lo que representa una fracción del total que se introducen en territorio nacional y de acuerdo con un informe de la PGR publicado en marzo de 2008, se estima que en México circulan un número aproximado de 15 millones de armas ilegales y otros 5 millones que sí cuentan con un permiso por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), indica en su estudio Pérez Canchola.

Las agencias de información de México y los Estados Unidos, han destacado que es muy fácil obtener armas en Estados Unidos, como Arizona, donde, como si se tratara de un mercado sobreruelas, pues decenas de personas compran y venden, sin restricciones, cuernos de chivo (AK-47) en menos de mil dólares, y rifles de asalto AR-15 nuevos desde 825 dólares.

En esta bodega-bazar, ubicada en el poblado Kingman, en el norte de Arizona, comienza uno de los eslabones del mercado de armas, en donde se puede encontrar una Beretta 9 mm en 495 dólares; una Taurus 38 súper, 519; una 357 Magnum, 309 dólares; silenciadores, entre 300 y 500 dólares. Si los rifles de asalto son usados, se pueden comprar hasta en 700 dólares.

Lo cierto y de palabras de las propias autoridades de los dos países difundidas por las agencias de información, la pasión por las armas llega a tal grado que en 50 de los 52 fines de semana del año se instalan exposiciones y hay venta de armamento en Arizona.

Cabe indicar que en California las armerías abundan y el armamento no tarda mucho en bajar hacia México, ya que de acuerdo a los datos de la Oficina de Enlace Internacional entre autoridades de Tijuana y San Diego, más de 80% de las armas aseguradas en Baja California es robado en ciudades y poblados del sur de Estados Unidos.

Luego de que la venta de armas, fue el tema conjunto con los crímenes registrados en la franja norte de México, especialmente en Baja California en el 2008, fue considerada Tijuana el termómetro de lo que ocurre en el país.