Opinión
Luis Fernández
Agenda

El Sol de Tampico
20 de febrero de 2008

José Luis HERNANDEZ CH.

Pese a que la decisión fue producto de una elección democrática, no todos los que aspiran a la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN, que será renovada el próximo 12 de abril, están de acuerdo en que el elegido para disputar el cargo al candidato de Cabeza de Vaca sea el transportista reynosense Javier Garza de Cos.

Dos de ellos son el regidor del Ayuntamiento de Tampico, César González Maza, y la dirigente municipal del partido en Altamira, Silvia Cacho Tamez.

Según comentan los allegados a Acción Nacional, González Maza ha anticipado que si a la hora del registro de los candidatos a la dirigencia, sólo se inscribe el empresario de la frontera, los consejeros del grupo del edil porteño votarían a favor del pupilo que se da como un hecho abanderará la causa del ex alcalde de Reynosa en la lucha por el alto mando estatal de Acción Nacional, Alejandro Felipe Martínez.

Se da como seguro, asimismo, que no obstante que en el conciliábulo celebrado el pasado fin de semana en Ciudad Victoria los aspirantes Pedro Granados Ramírez, Juan García Guerrero, Rolando González y Ana Leticia Salazar declinaron en beneficio de la candidatura de Garza de Cos, llegado el momento Silvia Cacho se inscribiría también como candidata a la dirección del partido blanquiazul, aunque quizá únicamente con la finalidad de negociar posiciones.

Los enterados coinciden en que el grupo de Silvia Cacho y los González Maza apoyarán a Garza de Cos cuando éste les garantice a cambio la Secretaría General o la Secretaría de Fortalecimiento Interno, ya que esa sería la única manera de impedir, como se han propuesto, que las riendas del PAN continúen en poder de Cabeza de Vaca.

A pesar de los amagos en cuestión, todo indica que la dirigencia panista será disputada por el prospecto cabecista Alejandro Felipe Martínez y el anticabecista Javier Garza, este último favorito para asumir el puesto que dejó vacante Alejandro Sáenz Garza.

El próximo sábado 16 de febrero se sabrá qué tanto tienen de cierto las preferencias, durante la sesión del Consejo Político Estatal que se reunirá ese día en la capital de Tamaulipas para discutir y, en su caso, aprobar o rechazar el presupuesto del CDE.

Hablando de otros asuntos, los que andan muy activos en Tampico son los diputados priístas Magdalena Peraza Guerra y Miguel Manzur Nader. La primera encabezó el sábado pasado una jornada médico-asistencial en el populoso barrio del Golfo y el segundo se reunió al inicio de la semana, primero con maestros del grupo del profesor Juan Francisco Saldivar González y luego en la colonia Luis Echeverría con vecinos de diferentes sectores del norte de la ciudad.

Como lo prometieron a los ciudadanos en la campaña electoral, los legisladores tampiqueños quieren mantenerse cerca de la gente y de los votantes a lo largo de la gestión, especialmente de aquellos a los que representan ante el Congreso del Estado.

Dice el dicho popular que el que es afortunado en el juego es desafortunado en el amor y parece que también en la política. El comentario viene al caso porque un conocido y habilidoso servidor público de Aldama que ya fue diputado federal y alcalde de aquella población, al que no le ha ido muy bien que digamos en la repartición de puestos gubernamentales de los últimos años, se ganó una buena lana jugando a las maquinitas en conocido centro de apuestas y juegos de azar de la ciudad.

En donde parece que las cosas han empezado a complicarse es en el municipio de Altamira, aparentemente debido a la falta de un eficaz operador político o a que la primera autoridad no le hace caso. La mayoría de los regidores andan molestos con el alcalde Javier Gil Ortiz porque, mientras que a los integrantes del gabinete, además de haberles otorgado salarios muy superiores a los suyos, les ha facilitado todos los medios para que cumplan sin problemas las funciones que tienen asignadas, a ellos no les proporcionan los gastos de gasolina, tampoco los del teléfono ni el servicio de atención médica.

El malestar de los ediles ha llegado a tal grado que, si no se resuelve pronto, no va a parar mucho tiempo antes de hacer crisis, hecho que sería lamentable, ya que la buena imagen que le ha valido al presidente municipal entre la ciudadanía la fuerte lucha que ha emprendido contra la corrupción en las corporaciones de vialidad y policía, podría verse empañada por esta clase de dificultades.

Pero en tanto esto sucede en la tierra de Cuco Sánchez, en Tampico, el alcalde Oscar Pérez Inguanzo está dedicado a preparar el arranque de algunos de los programas y proyectos más importantes del primer año de gobierno. Uno de ellos es el de la reactivación de los Módulos de Seguridad Pública y Atención Ciudadana a los que el municipio dotará de moderno equipo de telefonía y radiocomunicación, que serán operados las 24 horas, pero no por gendarmes sino por personal del Ayuntamiento.

Según el nuevo programa, en lo sucesivo los cambios de guardias de las patrullas, que no podrán salir del perímetro que se les imponga, se harán en los módulos que les corresponda. Además, para reforzar la vigilancia policíaca, se sumarán en forma coordinada a esa tarea los miembros del cuerpo de valedores a los que se proporcionarán igualmente aparatos de radio, toletes, bicicletas y en los casos que los lugres y las necesidades lo requieran, de caballos.

Con el objeto de hacer más eficiente el combate al pandillerismo y a la delincuencia, el gobierno porteño procederá a la creación de Consejos de Seguridad en las colonias, que involucre más estrechamente a los vecinos en la lucha que llevan a cabo diariamente en ese campo las autoridades municipales.

Cabe señalar, por otra parte, que a pesar de que todavía no se cumplen los primeros dos meses de iniciada la nueva administración porteña, ya se habla de los primeros cambios al interior del equipo de trabajo del presidente municipal.

Llamadas que hemos recibido de diferentes sectores de la población coinciden en que la incorporación de la señora María Guadalupe Muela Morales al cuerpo de voluntarias del sistema DIF de Tampico ha sido una de las más atinadas de la administración oscarista, dado a que la calidad humana y espiritual altruista que ésta posee, hay pocas en el puerto. Empleados y funcionarios coinciden en que la labor honoraria que desarrolla Pita Muela constituye uno de los más firmes soportes del programa de ayuda a los que menos tienen que lleva a cabo desde el inicio del año la presidenta de la Institución Familiar, señora Diana Sarmiento de Pérez Inguanzo.

En Ciudad Madero, mientras tanto, contra lo que se rumoraba hace algunas semanas, el doctor Humberto Bertín Molina, quien, como lo mencionamos en su momento, renunció al cargo de director de Participación Ciudadana del municipio debido a discrepancias con el titular de Desarrollo Social, el arquitecto Carlos Leiva Amour, sigue haciendo equipo con el alcalde Sergio Posadas Lara y tenemos entendido que en breve le encomendarán una nueva función en la administración petrolera.

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